Madame Papín contó que tuvo que aprender a caminar otra vez después del accidente que la dejó 40 días internada . La cocinera Mónica Borda habló con Canal Siete sobre el atropello que sufrió cuando trabajaba en el estadio Obras , las secuelas que persisten y el proceso de rehabilitación que la mantiene alejada de su rutina entre caterings, recitales y televisión. Con la franqueza que la caracteriza, la chef recordó el último momento que conserva de aquella jornada. Estaba a cargo de un catering para una banda a la que ni siquiera llegó a ver. Salió a comprar algo y dejó el anafe encendido, una excepción a su regla de no dejar el fuego prendido si debía ausentarse. “Yo salí para volver rápido porque dejé el anafe encendido, cosa que nunca hago”, contó. No regresó. La inquietud empezó a crecer entre sus compañeros y su familia. “Papín, Papín no está”, fue la frase que se repitió mientras intentaban ubicarla en los negocios de la zona. Una de las responsables de Obras consultó a un policía de la esquina y recibió la respuesta que aclaró la desaparición: una mujer había sido atropellada y trasladada al Hospital Pirovano . “Estuve cuarenta días internada, un mes y medio más internada en mi casa” , relató Mónica Borda , el verdadero nombre de la chef que ganó gran popularidad en Cocineros argentinos , en la entrevista con Canal Siete. La recuperación posterior al alta implicó volver a caminar y sostener metas pequeñas para recuperar autonomía. “Tuve que aprender a caminar” , resumió la cocinera. El accidente también le dejó consecuencias en los sentidos: “No tengo olfato. No tengo gusto. Reconozco cuatro cosas, nada más. Perdí un oído” . A esos síntomas se suman ruidos constantes en la cabeza. “Veo la vida de otra manera”, expresó sobre el cambio que atravesó desde aquel día. El hecho ocurrió el 25 de abril del año pasado cuando cruzaba la avenida Del Libertador luego de trabajar en Obras. Allí sufrió una fractura de cráneo, lesiones en varias partes del cuerpo y una lesión en la rodilla izquierda, cuya evolución era seguida por los médicos. La cocinera ingresó al Pirovano en estado crítico y los médicos le colocaron una válvula en la cabeza por la fractura de cráneo. Más tarde fue derivada con asistencia respiratoria al Centro de Educación Médica e Investigaciones Clínicas ( CEMIC ) de Saavedra, donde continuó con controles neurológicos. Durante los primeros días dormía casi todo el tiempo y tenía problemas para moverse. También relató percepciones auditivas inusuales, como maullidos que escuchaba sin que hubiera gatos cerca. Los especialistas relacionaron esas sensaciones con los hematomas y las lesiones que sufrió en el oído. La rehabilitación incluyó kinesiología, controles clínicos, neurocirugía y atención psiquiátrica. Borda indicó entonces que había suspendido los corticoides porque le provocaban malestar y que tampoco continuaba con morfina, ya que no le daba resultado. A pesar de las dificultades, destacó que conservó la motricidad fina y retomó actividades como tejer. La historia de Madame Papin con la gastronomía comenzó en su propia casa. Borda se volcó a la cocina para alimentar a sus cinco hijos y convirtió esa tarea cotidiana en una profesión. No tuvo formación gastronómica tradicional: antes había cursado arquitectura, se recibió de diseñadora gráfica y estudió psicología social. El apodo surgió hace más de 20 años, cuando impulsó la comercialización de papines andinos desde el Mercado Central. Tras contactar a productores collas y apostar por esos tubérculos poco conocidos en Buenos Aires, una expresión espontánea terminó por darle nombre a su proyecto. Después llegaron las ferias, el catering en Recoleta y la televisión. Participó de Cocineros argentinos , donde compartió ciclo con Guillermo Calabrese, y más tarde integró Cocinate , que finalizó en marzo de 2025. En paralelo, se convirtió en una presencia habitual en el detrás de escena de shows musicales. Su primer trabajo para una banda fue con Die Toten Hosen , grupo alemán que escuchaba su hermano. Lo que creyó que era una broma se convirtió en un vínculo sostenido: pasó a ser la cocinera del grupo durante sus visitas a la Argentina. También preparó comidas para Lenny Kravitz, Roberto Carlos, The Damned, Celeste Carballo, Nito Mestre, León Gieco, Andrés Calamaro, Juanse y Willy Quiroga.
Madame Papín contó que tuvo que aprender a caminar otra vez después del accidente que la dejó 40 días internada . La coc



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