Un detalle en el rostro, dificultades motrices o problemas con el habla pueden ser algunas de las señales de un accidente cerebrovascular ( ACV ). Se trata de una emergencia médica en la que el tiempo puede marcar una diferencia clave en el tratamiento y la recuperación . En este contexto, los especialistas llaman a reconocer los síntomas y acudir a urgencias sin demora. ¿Qué es un ACV? “Un ACV ocurre cuando se interrumpe el flujo de sangre hacia una parte del cerebro o cuando se produce un sangrado dentro de este órgano” , explica el neurólogo de Clínica INDISA, Dr. Álvaro Romero . Existen dos tipos principales: el isquémico, que se produce por la obstrucción de un vaso sanguíneo, y el hemorrágico, causado por la ruptura de un vaso. Aunque sus mecanismos son diferentes, ambos requieren atención médica urgente, señala el especialista. Las tres señales de alerta de un ACV Los síntomas suelen aparecer de manera repentina. Entre las principales señales que permiten sospechar de un ACV están : Asimetría facial : un lado de la cara puede verse caído al sonreír. Pérdida de fuerza : dificultad para levantar un brazo o debilidad repentina en una mitad del cuerpo. Problemas para hablar : dificultad para articular palabras, expresarse o comprender lo que otra persona dice. También pueden presentarse pérdida repentina de visión, problemas para caminar, alteraciones del equilibrio o un dolor de cabeza súbito e intenso, especialmente si es inusual. “Ante la aparición repentina de alguno de estos síntomas, no hay que esperar a que desaparezca ni atribuirlo al cansancio. Es fundamental buscar atención médica de inmediato , porque existen tratamientos cuyo uso depende del tiempo transcurrido desde el inicio de los síntomas”, explica el Dr. Romero. ¿Por qué cada minuto importa? La rapidez de la atención permite determinar qué tipo de ACV está ocurriendo y cuál es el tratamiento indicado . En algunos casos de ACV isquémico, ciertos pacientes pueden recibir medicamentos para disolver el coágulo o someterse a procedimientos para extraerlo. La decisión depende del tiempo transcurrido, los resultados de las imágenes y las características clínicas de cada persona. Ante la sospecha de un ACV, se debe acudir de inmediato a un servicio de urgencia . También es importante recordar la hora en que comenzaron los síntomas o cuándo fue la última vez que la persona estaba bien. No es necesario que aparezcan todas las señales para pedir ayuda. Cómo reducir el riesgo de sufrir un ACV Aunque un accidente cerebrovascular puede ocurrir de manera inesperada, existen factores de riesgo que se pueden controlar. Entre ellos están la hipertensión arterial, la diabetes, el colesterol elevado, el tabaquismo, el sedentarismo y algunas alteraciones del ritmo cardíaco , como la fibrilación auricular. Mantener controles médicos, seguir los tratamientos indicados y abordar estos factores puede ayudar a reducir el riesgo. “En el Día Mundial del Accidente Cerebrovascular, el llamado es a reconocer las señales, actuar sin demora y no subestimar los síntomas que aparecen de forma repentina. Ante la sospecha de un ACV, cada minuto cuenta”, concluye el especialista.
“Un ACV ocurre cuando se interrumpe el flujo de sangre hacia una parte del cerebro o cuando se produce un sangrado dentr




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