Lionel Messi (39) –quien hace un mes se despidió de la selección argentina– volvió a España por la puerta grande: el viernes 23 fue honrado con el prestigioso Premio Princesa de Asturias por su influencia dentro y fuera de una cancha de fútbol, y sumó así una importante distinción a su inmensa trayectoria deportiva (se unió, también, a la lista de argentinos galardonados en años anteriores: Mario Bunge, Les Luthiers y Quino, en Comunicación y Humanidades; Raúl Alfonsín, por Cooperación Internacional; y Daniel Barenboim, en la categoría de Concordia). Siempre acompañado por Antonela Roccuzzo (39), el ex jugador del Barcelona regresó al país en el que se formó y desarrolló gran parte de su carrera profesional con mucha felicidad. Y aunque apenas estuvo en Oviedo treinta y seis horas, recibió enormes muestras de cariño de la gente en cada una de sus apariciones públicas y dos presentes pensados como recuerdo de su paso por la capital del principado: una reproducción de la Catedral de San Salvador, emblema arquitectónico de la ciudad, para él, y una selección de bombones de Peñalba, tradicional confitería local, para Antonela. Además, Leo disfrutó de un encuentro especial con chicos y adolescentes en el Palacio de Deportes, de la audiencia real con la princesa Leonor (21) –quien por primera vez presidió el acto y entregó las medallas en solitario–, de la ceremonia de premiación y de la comida con los reyes de España con la emoción a flor de piel. EL MÁS APLAUDIDO El primer evento del día, las audiencias de los ganadores con la princesa de Asturias en el Hotel de la Reconquista, anticipó lo que sería el resto de la jornada: la llegada de Messi al lugar despertó un fervor sin antecedentes en la historia de los premios (organizados por la Fundación Princesa de Asturias, la primera edición fue en 1981). Minutos después, durante el encuentro con la futura Reina en el Salón Covadonga, tanto Messi como su mujer conversaron con ella un buen rato e intercambiaron espontáneas sonrisas, y un momento más tarde, el futbolista posó junto a la princesa y el resto de los premiados, entre ellos Julian Barnes, Timothy Garton Ash, Patti Smith y Christina Koch. Al mediodía, inmediatamente terminadas las audiencias, se celebró el tradicional almuerzo en el Patio de los Gatos, del mismo hotel, donde los ganadores se reúnen con los reyes Felipe VI (58) y Letizia (54), la infanta Sofía (19), la reina emérita Sofía (87), además de la princesa de Asturias y los miembros del jurado, antes de retirarse a descansar para lo que sería la ceremonia de entrega de los premios, la cita más importante del día. CUMPLIR EL DESEO DE SU PAPÁ La llegada de los ganadores salió perfecta, según marca el protocolo. Quince minutos antes del comienzo de la ceremonia en el Teatro Campoamor, los elegidos de las ocho categorías de los Premios Princesa de Asturias 2026 arribaron al lugar en autos negros, con vidrios polarizados. Anteúltimo, Messi bajó del vehículo sonriente y caminó solo por la alfombra azul, al son de una banda de gaiteros. A diferencia de otros premiados, Leo no pronunció un discurso, pero fue el gran protagonista de la velada, igual que Antonela Roccuzzo, quien esperó a su marido dentro del teatro y, con los ojos vidriosos, aplaudió desde la platea el momento en el que la princesa Leonor le entregó el diploma. Mientras se leía el fallo del jurado: “[Ha sido premiado] por su deslumbrante talento, su excepcional trayectoria deportiva y su formidable y continua labor solidaria para promover el acceso a la educación y el cuidado de la salud de los niños más desfavorecidos. Leo Messi, el jugador que más títulos ha conquistado en la historia del fútbol, se ha ganado también el respeto y la admiración de todos por su ejemplar comportamiento dentro del campo y por su constancia, humildad y compromiso con el juego colectivo”. En declaraciones posteriores, el crack argentino retribuyó con sus palabras los elogios. “Quiero agradecer de corazón al jurado y a la Fundación Princesa de Asturias por este reconocimiento, que para mí es un orgullo enorme –dijo–. España y Cataluña son parte de mi vida: ahí crecí como futbolista, viví muchísimos años y nacieron mis hijos… Mi papá estaba muy ilusionado con este premio. Era difícil venir por los partidos que tenía, pero él insistía para que viniera a pasar unos días acá, por lo que significa este reconocimiento, que va más allá de lo que uno hace en la cancha. Él estaba muy feliz y seguro lo está disfrutando donde esté”. Por su lado, Antonela utilizó su cuenta de Instagram para describir la felicidad de esos días: “Qué emoción verte recibir el Premio Princesa de Asturias. Un reconocimiento a tu increíble trayectoria, pero también a tus valores y a la persona que sos. Orgullosos de vos siempre. Te amamos”.

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Lionel Messi (39) –quien hace un mes se despidió de la selección argentina– volvió a España por la puerta grande: el vie