(Actualiza guía) Adrián Vázquez Barcelona, 28 oct (EFE).- En el AE Prat, el fútbol no termina cuando acaba el entrenamiento. Para todos los jugadores, todavía queda volver a casa, cenar cerca de la medianoche y levantarse pocas horas después para ir a trabajar. Es el día a día del fútbol semiprofesional, una pasión que exige sacrificios lejos de los focos y que este jueves tendrá una recompensa extraordinaria: enfrentarse al Athletic Club en la Copa del Rey. Una cita que, más allá del resultado, representa una recompensa para sus jugadores y su afición, un escaparate para dar visibilidad al club y una oportunidad para impulsar un proyecto que aspira a consolidarse a largo plazo, con la sostenibilidad y la formación de jóvenes futbolistas como pilares de su futuro. Para entender lo que significa enfrentarse al Athletic hay que mirar más allá del césped. En el fútbol semiprofesional, la pasión no siempre basta para pagar las facturas y obliga a muchos jugadores a repartir su tiempo entre el trabajo, los entrenamientos y la competición. El descanso, la vida social y los fines de semana quedan a menudo supeditados a una rutina que exige una implicación difícil de medir desde fuera. El capitán del AE Prat, Carlos García, conoce bien esa exigencia. A sus 29 años y después de distintas etapas en un club al que considera su casa, reivindica la dedicación que requiere mantener una carrera futbolística lejos de los focos. "Tenemos que tener mucho amor por el fútbol", resume. Su día a día ilustra hasta qué punto esa pasión obliga a ajustar horarios, a menudo a costa del descanso. "Sacrificios de irte a tu casa a las once y media de la noche, cenar y acostarte casi a la una y levantarte a las seis para trabajar. Y luego aparte tener una rutina, unos buenos hábitos alimenticios y de entrenamiento que también conlleva nuestro nivel, porque a pesar de que no es de los más altos también tiene su exigencia", explica. Una dedicación que ha sorprendido a Cristian Gómez, entrenador del conjunto pratense. Su trayectoria como futbolista en canteras como las del Espanyol, el Girona y el Real Madrid le permitió centrarse en el fútbol sin tener que compaginarlo con otras obligaciones laborales. Por eso, el compromiso de sus jugadores le ha descubierto una dimensión del deporte que no había experimentado de la misma manera. "Es una lección de vida lo que hacen estos chavales. Al final, después de trabajar todo el día, puedes estar cansado, pero vienes aquí a entrenar y entrenas como un animal. Es una barbaridad, son auténticas bestias. No se dosifican, van a por todas y lo dan absolutamente todo", afirma. Ese compromiso también ha estrechado el vínculo con el vestuario. "Es un orgullo para mí entrenarlos. Cuando me piden algo me dejo la vida y dedico todas las horas que hagan falta para ayudarles. Porque ellos se dejan la vida por mí y por el equipo, y a mí me toca hacer lo mismo por ellos. Al final, es una lección de humildad tremenda", asegura. La Copa ofrece una pausa excepcional en la rutina del Prat y la oportunidad de vivir una noche que difícilmente olvidarán sus protagonistas. Para el capitán, enfrentarse a un rival de la dimensión del Athletic trasciende el resultado. "Es algo único y algo que afrontamos con mucha ilusión y como un recuerdo que guardaremos para toda la vida", señala García. La dificultad del reto no resta ambición al equipo. El Prat quiere competir, mantenerse unido y aprovechar las opciones que tenga, sin dejarse condicionar por la diferencia de recursos y talento individual. "Estoy seguro de que vamos a tener opciones", defiende el técnico. La trascendencia del encuentro, sin embargo, va más allá de quienes salten al terreno de juego. La afición, las familias y los jóvenes de la entidad también forman parte de una cita que aspira a convertirse en un recuerdo colectivo y a reforzar el vínculo entre el club y quienes lo sostienen durante el resto de la temporada. Para Carlos, además, la eliminatoria tiene un significado personal. Después de tantos años dedicado al fútbol semiprofesional, vivir una noche así supone una recompensa personal, una forma de mirar atrás y encontrar sentido a los sacrificios acumulados. "No sé si todo, pero realmente noches como estas te hacen disfrutar y decir: 'Pues mira, llevo mucho tiempo en esto y esto es como una pequeña recompensa'", reflexiona. Esa recompensa emocional convive con un objetivo que va más allá del terreno de juego: aprovechar el escaparate de la Copa del Rey para dar visibilidad al trabajo del club y fortalecer su estructura. Para el vicepresidente del área económica y deportiva del AE Prat, Xavier Vilajoana, el encuentro ante el Athletic debe servir de impulso para un proyecto que aspira a consolidarse a medio y largo plazo. "Es muy difícil hacer sostenible un club semiprofesional", reconoce el dirigente, consciente de que crecer exige una planificación que vaya más allá de una noche de Copa. En esa apuesta de futuro, el fútbol base ocupa un lugar central. La entidad cuenta con numerosos equipos de formación y defiende un modelo en el que el desarrollo de los jugadores prevalezca sobre los resultados inmediatos. "La prioridad es formar a los jugadores, no los resultados de los equipos", sostiene Vilajoana, que apuesta por una filosofía de juego compartida y por dotar a los entrenadores de una estructura que acompañe el crecimiento de los jóvenes. El propósito es que los jugadores formados en el Prat encuentren en el primer equipo una continuidad natural y que el trabajo diario de la entidad no quede eclipsado por la atención puntual que genera una eliminatoria como esta. También que patrocinadores y colaboradores vean en el club un proyecto al que sumarse a largo plazo, más allá de la repercusión de un partido concreto. "No se trata de un día, se trata de todo lo que llevas haciendo y lo que vas a seguir haciendo", resume Vilajoana, que concurrió como precandidato en las últimas elecciones a la presidencia del FC Barcelona. La eliminatoria ante el Athletic reúne así las distintas realidades del Prat: el sacrificio de quienes compaginan trabajo, estudios y fútbol; la ilusión de medirse a uno de los grandes del fútbol español y la ambición de un club que quiere convertir una oportunidad extraordinaria en un paso más hacia su futuro. El jueves habrá un resultado, pero para el Prat el verdadero reto continuará al día siguiente. EFE avm/id (video)
(Actualiza guía) Adrián Vázquez Barcelona, 28 oct (EFE).- En el AE Prat, el fútbol no termin
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