SEÑOR DIRECTOR: Ante la carta de Francisco Covarrubias, publicada esta semana, es imperativo precisar que la asignación presupuestaria del Servicio de Protección en cuidados alternativos no responde a una desatención del Estado, sino a una reforma profunda en los sistemas de cuidado: priorizar el acogimiento familiar por sobre el residencial. La evidencia y la dignidad de cada niño nos exige superar inercias históricas. El entorno familiar es la vía más efectiva para garantizar el bienestar integral de los niños, niñas y adolescentes, y puede llegar a costar 1/5 de lo que cuesta tener a un niño en una residencia. Este año se licitan 3.700 cupos de familias de acogida. Esta ampliación no solo absorbe las listas de espera, sino que disponibiliza más de 1.300 vacantes adicionales para procesos de desinternación, reduciendo costos operativos sin mermar la cobertura. Muy por el contrario, expande la capacidad real de atención con mayor disponibilidad de cupos. La crisis residencial no se resuelve insistiendo en fórmulas que han demostrado su desgaste, sino apostando con decisión por la desinternación, la reunificación con la familia de origen o la adopción. Hacia allá transita el Presupuesto 2027 para la Niñez: a diversificar el acogimiento familiar hasta modelos con base terapéutica, y a especializar las residencias exclusivamente para los perfiles de mayor complejidad. No estamos recortando presupuesto ni dejando a niños sin atención, estamos transformando el cuidado en un verdadero derecho a vivir en familia. Marcelo Sánchez Ahumada Subsecretario de la Niñez
SEÑOR DIRECTOR: Ante la carta de Francisco Covarrubias, publicada esta semana, es imperativo precisar que la asignación





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