Todo indica que las elecciones legislativas de mañana en Estados Unidos pueden ser las de mayor participación ciudadana para una contienda donde no se elija al presidente, tanto en el número como en el porcentaje de votantes. Todas las encuestas señalan una preocupación generalizada entre la población por el alto costo de los alimentos y de la gasolina, la pérdida o reducción en su cobertura médica y la incertidumbre generada por la guerra en Irán. Hasta ayer se habían registrado más de 50 millones de votos por adelantado, cuando hace cuatro años se registró un total de casi 118 millones de votos. Las predicciones no han cambiado desde hace más de una semana: los demócratas recuperarán la Cámara de Representantes y el control del senado dependerá tanto de las actividades que viene desarrollando Trump en favor de los candidatos republicanos, como del número de gente que vote mañana. El presidente está buscando por todos los medios que los republicanos conserven la mayoría en el senado por tres razones: en caso de que la cámara baja iniciara cualquier juicio político (impeachment) en su contra o de algún funcionario, el senado es el responsable del proceso y de dar el fallo; tiene la atribución de ratificar a miembros del gabinete, embajadores y a jueces de varios niveles, incluyendo los miembros de la Suprema Corte, y; en caso de perder la cámara, le permitiría bloquear las iniciativas de ley con las que no estuviera de acuerdo. En caso de que cualquier votación en el senado resulte en empate, el vicepresidente es el voto de calidad. Durante estos casi dos años de su segundo periodo de gobierno, Trump ha tenido la gran ventaja de contar con una pequeña mayoría republicana en ambas cámaras del congreso que le ha permitido mantener prácticamente al margen al Capitolio, con lo que ha podido implementar sus políticas fiscales y comerciales prácticamente sin contratiempos. Sin embargo, si los demócratas recuperan la cámara baja, controlarán su agenda a través del nuevo speaker que se elija en enero entre los representantes demócratas y estos presidirán todos los comités de esta. Y si llegan a obtener la mayoría en el senado, lo mismo ocurriría en la cámara alta. De acuerdo con la prensa especializada, como Politico, Axios y The Hill, Trump ha empezado a ver a quien culpar por los resultados que pueda arrojar la votación de mañana, aunque no parece querer entender los mensajes que el electorado en estados tradicionalmente republicanos (rojos), como Texas, Nebraska o Carolina del Sur le están mandando e insiste en mantener intacto su programa de trabajo, como lo describe en el Project 2025. No hay indicios que vaya a corregir el rumbo, sobre todo que, sin importar el resultado de las elecciones, seguirá contando con la mayoría republicana en ambas cámaras durante los últimos dos meses del año En particular, pretende continuar aplicando nuevos aranceles, sobre todo a países con los que la Unión Americana tiene los mayores déficits comerciales, entre los que se encuentra México, aumentar la cantidad de tropas en la zona del Golfo Pérsico y generar nuevos apoyos para las empresas de inteligencia artificial. El Representante Comercial (USTR) concluyó en junio la investigación con la que se pretende aplicar un nuevo gravamen -probablemente del 10%- a México, los países de la Unión Europea y otras 14 naciones, entre las que no está Canadá, por lo que denominó exceso de capacidad productiva, alegando que generan una sobreoferta que reduce los precios internacionales de diversos bienes e insumos, afectando los ingresos de los trabajadores estadounidenses. Hasta ahora, el USTR ha pospuesto el anuncio de esta investigación, pero se espera que pudiera suceder este mes antes de la cumbre del G-20. Durante estos primeros casi dos años del gobierno de Trump, el gobierno mexicano ha trabajado en materia comercial con el USTR y con el departamento de Comercio, ignorando al Capitolio. Sin embargo, en caso de que los demócratas recuperen el control al menos de una de las dos cámaras del congreso, tendrán que establecer a la brevedad posible, canales de comunicación con el nuevo speaker y con los presidentes de los cuatro comités que tienen mayor injerencia en asuntos con México: el de Medios y Procedimientos, responsable del TMEC en la cámara baja y su equivalente en el senado, el de Finanzas; los de Asuntos Exteriores; los de Energía; y los de Agricultura. Sheinbaum y Ebrard tienen que aprender a generar aliados dentro del congreso de Estados Unidos.
Todo indica que las elecciones legislativas de mañana en Estados Unidos pueden ser las de mayor participación ciudadana






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