“Ya no podemos dormir” : así describen los cubanos las noches en vela mientras esperan que regrese la electricidad. Testimonios recogidos por Radio Martí desde Holguín, Cienfuegos y Sancti Spíritus retratan una rutina marcada por apagones de hasta 30 horas seguidas y la obligación de levantarse de madrugada para cocinar, recargar equipos y almacenar agua. El dato que resume la magnitud del colapso: la Unión Eléctrica (UNE) proyecta déficits pico superiores a 1,900 megavatios (MW) en todo el país, producto de roturas constantes en las termoeléctricas y la falta de combustible. A esa crisis energética se suma otra, menos visible pero igual de grave. Más de 2.7 millones de personas sufren problemas graves de agua potable, según directivos del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH) citados por Radio Martí. En La Habana, más de 500 mil clientes permanecen afectados por averías en sistemas de acueducto como “El Gato”. Doce horas sin luz por cada seis de servicio En Velasco, un poblado de Holguín, una residente contó a Radio Martí que la electricidad llega apenas dos veces al día, en tramos de tres horas, con un patrón que se repite cada 12 horas. La mujer explicó que ese esquema desarmó cualquier posibilidad de descanso. “Tenemos que levantarnos a cocinar y recargar los equipos, echar agua en los tanques, ya no podemos dormir más”, relató la entrevistada ante la emisora. En Cienfuegos, el periodista independiente Yoanni Limonta describió a Radio Martí una programación desigual entre la cabecera provincial y los municipios del interior. “Han hecho una programación que te quitan 12 horas de corriente y te dan 6, y así los alrededores que son los municipios, ahí sí, la cuestión va de mal en peor, hasta 6 días sin corriente”, dijo. Agua con gusanos y larvas de mosquito Limonta amplió ante la emisora que en el Reparto Reina, en la ciudad de Cienfuegos, el agua llega mezclada con aguas albañales. “Tiene un color amarillento, color chocolate y con partículas que no es propia de un agua potable”, denunció. El periodista agregó un detalle que agrava el cuadro sanitario: “Pero encima de eso viene con gusanos, pequeños gusanos rojos y larvas de mosquito”. El deterioro del agua potable no es un problema aislado. Técnicamente, los sistemas de bombeo de agua en Cuba necesitan entre 10 y 12 horas continuas de energía eléctrica estable para presurizar las redes y llenar las fuentes, una condición que los apagones masivos vuelven imposible de cumplir en buena parte del país. Hasta 30 horas sin corriente en el centro de la isla Desde Sancti Spíritus, el activista Adriano Castañeda reportó a Radio Martí interrupciones consecutivas de entre 25 y 30 horas. Según su relato, el impacto recae con particular dureza sobre las mujeres que cuidan niños, adultos mayores o personas encamadas. “Lo más difícil de todo esto para la mujer cubana, para la ama de casa, que tiene niños, ancianos, encamados es que están dando de recuperación aproximadamente entre 2 a 3 horas”, explicó Castañeda al medio. “Quiere decir que no congelan los aparatos. Muchos refrigeradores se le han quemado las máquinas”, agregó. El panorama nacional en las últimas semanas Los testimonios recogidos por Radio Martí se inscriben en un deterioro que continuó durante octubre. El portal CiberCuba informó que el lunes 26 de octubre la disponibilidad eléctrica prevista para el horario de máxima demanda cubría apenas el 36% de lo que el país necesitaba : 1.030 MW frente a una demanda de 2.900 MW. Según ese reporte, la UNE reconoció que durante el fin de semana previo el servicio estuvo afectado “durante las 24 horas”, incluso en la madrugada. El cuadro de averías incluía unidades fuera de servicio en las termoeléctricas Santa Cruz, Felton y Renté, además de otras en mantenimiento en Mariel y Nuevitas. La agencia AFP informó además que, en lo que va de 2026, la isla acumula ocho apagones nacionales , el más reciente ocurrido el 18 de septiembre con una recuperación que demandó unas 32 horas. La misma agencia señaló que, desde enero, el país enfrenta una escasez de combustible a causa del bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos , lo que también restringió el uso de generadores de respaldo alimentados con diésel. Según CiberCuba, el INRH reconoció que unos 2,5 millones de cubanos tienen afectado el suministro de agua por los cortes eléctricos que impiden operar los sistemas de bombeo, mientras que la ONU había estimado en septiembre que la cifra podía llegar a 3,5 millones de personas. El Gobierno cubano decidió mantener el llamado “ horario de verano ” hasta noviembre de 2027 como parte de las medidas para enfrentar la crisis. Según informó la agencia EFE, la medida busca evitar un incremento adicional de 126 MW en los apagones del horario vespertino, atribuido por las autoridades al “cerco energético” impuesto por Estados Unidos.
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