Fueron varias llamadas durante la jornada del miércoles. Mientras el ministro de Justicia, Fernando Rabat , comparecía ante la Cámara de Diputados para explicar los decretos que concedieron rebajas de condenas a personas sentenciadas por delitos sexuales contra menores de edad , el Presidente José Antonio Kast seguía de cerca el desarrollo de la sesión especial y activaba su propia ofensiva para contener el costo político de la crisis. El Mandatario tomó su teléfono y se contactó con distintos parlamentarios del sector . A algunos los felicitó por la vehemencia con que defendieron al secretario de Estado y los instó a mantener esa línea. A otros, en cambio, los llamó para llamarles la atención por sus posiciones frente al ministro. La vicepresidenta de la UDI, María José Hoffmann , fue quien hizo público el despliegue presidencial en una entrevista con 13C Radio . “En esto el Presidente Kast está súper activo. Ayer el Presidente estuvo llamando personalmente a varios parlamentarios después de la sesión especial para agradecer algunos de los discursos, para llamar la atención en otros . Eso te refleja que va a haber un Presidente comprometido. El gobierno se va a aplicar buscando esos apoyos”, señaló. Otras dos fuentes consultadas confirmaron que Kast tomó contacto personalmente con parlamentarios durante el miércoles . En paralelo, presidentes de partidos oficialistas han transmitido a ministros del gabinete que la situación de Rabat se ha vuelto insostenible y que el gobierno debe dimensionar el riesgo político de mantenerlo en el cargo y enfrentar un libelo con votos oficialistas. La jugada del Presidente se produce en momentos en que La Moneda enfrenta un escenario complejo para la continuidad de Rabat. A la presión de la oposición, que prepara una acusación constitucional contra el ministro, se han sumado señales de incomodidad que han surgido desde las propias filas oficialistas . El Mandatario, sin embargo, ha insistido en sostenerlo y no removerlo de su gabinete , aun cuando esa decisión implique asumir el costo que ha provocado la controversia. La alerta quedó en evidencia ayer, cuando la Cámara aprobó una moción que solicita la renuncia del titular de Justicia. La iniciativa obtuvo 68 votos a favor, 42 en contra y siete abstenciones . Entre quienes respaldaron la petición figuraron los diputados Hotuiti Teao y Marlene Pérez, ambos independientes de la UDI. Días antes, ambos ya habían anticipado que votarían a favor de una eventual acusación constitucional. Las abstenciones también encendieron las alarmas en el oficialismo. Entre los siete parlamentarios que optaron por esa fórmula estuvieron los diputados de RN Juan Carlos Beltrán , Francisco Orrego y Ximena Ossandón , además de los gremialistas Flor Weisse , Marco Antonio Sulantay y Guillermo Ramírez , presidente de la UDI. Aunque este último atribuyó posteriormente su abstención a un error y sostuvo que pensaba haber votado en contra de la moción. La moción se votó después de una sesión en la que Rabat defendió los criterios utilizados para conceder las rebajas de condenas y cuestionó que no se estuviera comprendiendo el procedimiento ni las competencias que corresponden al Ministerio de Justicia. El presidente de la Cámara, Jorge Alessandri (UDI) , había advertido antes de la sesión que Rabat comenzaría su exposición con una mayoría favorable a acusarlo constitucionalmente. La interrogante, planteó, era si sus explicaciones lograrían revertir ese escenario. Alessandri también recordó que, en medio de una crisis política, los ministros suelen operar como fusibles para evitar que el costo alcance a La Moneda. Pero, en este caso, sostuvo que el respaldo entregado por Kast implicaba que el Presidente asumiera también parte de ese costo. “Dado el apoyo que le ha dado el Presidente Kast, imagino que asume el costo político de esa crisis y lo lleva a La Moneda” , puntualizó. Ese es precisamente el camino que ha seguido el Mandatario. Kast ha perseverado en su decisión de no sacrificar al ministro, pese a las recomendaciones de su entorno, quienes le han aconsejado sobre los riesgos de prolongar -y asumir personalmente- la crisis . En Palacio, la explicación apunta tanto a la confianza que mantiene en Rabat como a una consideración personal hacia quienes aceptaron incorporarse a su gabinete, en algunos casos dejando atrás trayectorias consolidadas en el mundo privado. En el Ejecutivo, de hecho, consideran que el episodio de la sesión especial se desarrolló de buena forma para el ministro. Sin entrar en detalles sobre las comunicaciones del Presidente con dirigentes oficialistas, reconocen que los desmarques de los propios representan un desafío para la estrategia del gobierno . La defensa oficial se ha concentrado en sostener que las actuaciones de Rabat no constituyen una infracción legal ni constitucional. El subsecretario vocero, Gonzalo Arenas , reiteró que el ministro cuenta con la plena confianza presidencial y que el Ejecutivo considera que no se configuran las causales para una acusación constitucional. “No hay base para una acusación constitucional y vamos a defender al ministro” , aseveró en conversación con Duna . Sin embargo, en el Ejecutivo reconocen que la discusión ya dejó de estar solamente enmarcada en los argumentos jurídicos: el flanco político exige un trabajo de comunicación y conversación con los parlamentarios . La ofensiva de Kast apunta, precisamente, a evitar que las dudas dentro de Chile Vamos se transformen en votos favorables a la acusación . Sin embargo, las gestiones del Mandatario y el respaldo público que han manifestado los partidos no han impedido que algunos legisladores ya hayan adelantado su desmarque.
Fueron varias llamadas durante la jornada del miércoles. Mientras el ministro de Justicia, Fernando Rabat , comparecía a





Comments