Cerca de 3.000 yacimientos fosilíferos, que conservan casi 400 millones de años de historia de la vida, constituyen uno de los patrimonios científicos más importantes de la Región de Atacama. Una riqueza que ahora busca transformarse en un nuevo polo de investigación y turismo, mediante la construcción del primer Centro-Museo y Parque Paleontológico de Chile , un complejo que comenzaría a materializarse durante los próximos años en Bahía Inglesa, comuna de Caldera. Aunque el proyecto todavía se encuentra en etapa de diseño y búsqueda de financiamiento, sus impulsores ya manejan un calendario. Las mejoras al actual Parque Paleontológico Los Dedos podrían estar terminadas hacia 2030, mientras que la construcción, habilitación e inauguración del complejo completo se proyectan entre 2029 y 2032. De cumplirse esos plazos, Chile contaría antes de mediados de la próxima década con una infraestructura científica y museográfica de alcance internacional. El anuncio fue encabezado por la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, y el gobernador regional de Atacama, Miguel Vargas, quienes formalizaron el respaldo a la iniciativa desarrollada por la Corporación de Investigación y Avance de la Paleontología e Historia Natural de Atacama (CIAHN Atacama). “Chile cuenta con restos fósiles paleontológicos con un valor científico riquísimo . Es por esto que estamos muy felices de poder confirmar el desarrollo del primer Parque y Centro-Museo Paleontológico de Chile. Su construcción brinda una gran oportunidad para el mundo de la ciencia y del turismo, y nos acerca a grandes exponentes internacionales”, señaló la ministra Lincolao. El cronograma contempla que los diseños definitivos se desarrollen durante 2026 y 2027. Para febrero o marzo del próximo año se espera contar con el anteproyecto del museo, que permitirá precisar su costo. Posteriormente, entre 2027 y 2028 , deberán concretarse el financiamiento, la tramitación y las aprobaciones necesarias para iniciar las obras. Uno de los principales desafíos será precisamente económico. La construcción del Centro-Museo demandaría una inversión estimada entre 40 y 50 millones de dólares, mientras que las mejoras y la infraestructura habilitante del parque superarían los 5.000 millones de pesos. El gobernador Vargas explicó que el presupuesto regional, cercano a los 90 millones de dólares, hace inviable financiar por sí solo una obra de esa magnitud. Por ello, el modelo considera que más del 50% de los recursos para el complejo provenga de aportes privados nacionales e internacionales, incluyendo empresas mineras presentes en Atacama. El complejo se emplazará en terrenos fiscales concesionados a CIAHN Atacama, en el sector del Parque Paleontológico Los Dedos. Su infraestructura combinará un edificio museográfico con laboratorios de investigación, residencias para científicos y un gran depósito destinado a conservar colecciones paleontológicas nacionales. El diseño del Centro-Museo está a cargo del arquitecto Cristóbal Tirado, mientras que el anteproyecto del parque es desarrollado por Teodoro Fernández, Premio Nacional de Arquitectura. Ambos trabajos han sido financiados mediante la Ley de Donaciones Culturales. La propuesta busca que el parque funcione como una gran aula a cielo abierto , donde los visitantes puedan conocer directamente los afloramientos de la Formación Bahía Inglesa. Allí se encuentran restos de ballenas, tiburones, cocodrilos, perezosos marinos y aves gigantes que habitaron el territorio hace entre siete y ocho millones de años. Uno de sus sitios más emblemáticos es Cerro Ballena, donde se descubrieron decenas de esqueletos de cetáceos y otros animales con sus huesos todavía articulados, un registro que ha permitido investigar antiguos episodios de mortalidad masiva y transformaciones ambientales. “Con yacimientos como Cerro Ballena y el Parque Los Dedos, nuestro país tiene la oportunidad histórica de replicar el éxito identitario del modelo astronómico y posicionarse también como líder mundial en paleontología y como marca país”, afirmó Pablo Quilodrán, director ejecutivo de CIAHN Atacama. El respaldo del Smithsonian La iniciativa también ha despertado interés entre instituciones científicas internacionales. Entre sus colaboradores figuran la Smithsonian Institution, de Estados Unidos, y el Museo de Historia Natural de Los Ángeles, California. Nicholas Pyenson, director del Departamento de Paleobiología del Museo Nacional de Historia Natural del Smithsonian, destacó públicamente el anuncio y recordó que Cerro Ballena representa apenas una parte del extraordinario registro fósil de Atacama. El investigador valoró especialmente que el proyecto incorpore laboratorios, espacios de alojamiento para científicos, depósitos de colecciones y un parque al aire libre. También destacó su futura vinculación con la Universidad de Atacama y sus programas de formación. En tanto, la ministra adelantó que el museo buscará incorporar modelos internacionales de digitalización de colecciones, de manera que parte importante de su patrimonio pueda consultarse desde cualquier lugar del mundo, incluso cuando los fósiles no estén exhibidos físicamente. El proyecto también contempla vincular sus instalaciones con la Licenciatura en Ciencias con mención en Paleontología de la Universidad de Atacama, destinada a formar especialistas en investigación y gestión del patrimonio. En paralelo, se proyecta una red de centros locales de interpretación patrimonial en distintas comunas, que permitirá ampliar los circuitos turísticos y educativos más allá de Bahía Inglesa. El respaldo institucional comenzó a consolidarse el 26 de octubre, cuando la Comisión de Desafíos del Futuro del Senado acordó por unanimidad reconocer la iniciativa como proyecto de interés nacional. Esta semana se sumó el Ejecutivo, mediante una mesa intersectorial integrada por los ministerios de Ciencia, Culturas y Bienes Nacionales, entre otras autoridades. Con todo, el desafío inmediato será convertir ese apoyo político y científico en recursos concretos. Si el calendario se cumple, el parque renovado podría recibir visitantes hacia 2030, mientras que el museo y el resto de las instalaciones completarían su desarrollo hacia 2032. Una apuesta que busca sumar a los cielos astronómicos de Atacama una nueva ventana para observar, pero al pasado de la Tierra.
Cerca de 3.000 yacimientos fosilíferos, que conservan casi 400 millones de años de historia de la vida, constituyen uno




Comentarios