Roque Raúl Alfaro construyó una carrera de 19 años como futbolista profesional que lo llevó por Newell’s Old Boys, el Panathinaikos de Grecia, el América de Cali, y River Plate, club con el que ganó el campeonato local, la Copa Libertadores y la Copa Intercontinental en 1986. Volante ofensivo de buena pegada, se retiró en 1992 en el club chileno O’Higgins y luego desarrolló una extensa trayectoria como entrenador en divisiones inferiores, con pasos por las canteras de Newell’s y River, donde formó a jugadores como Lionel Scaloni, Gabriel Heinze y Martín Demichelis. En una entrevista con Clarín , Alfaro repasó ambos episodios de su carrera ligados a Colombia, desde los años en el América de Cali bajo la presidencia de Rodríguez Orejuela hasta su papel en los primeros pasos de Falcao García en las inferiores de River Plate. El América de Cali y la relación de Alfaro con Miguel Rodríguez Orejuela El vínculo de Alfaro con Colombia se remonta a julio de 1981, cuando el América de Cali lo contrató por 250.000 dólares , tras un breve paso por el Panathinaikos griego, del que salió por un conflicto con su documentación. Su llegada se dio por recomendación de Aurelio José “Coco” Pascuttini, defensa central referente de Rosario Central quien lo había enfrentado como rival en el fútbol argentino en los clásicos rosarinos de los años 70 contra Newells y por esos días líder de la zaga en el América. En los Diablos Rojos, dirigidos entonces por Gabriel Ochoa Uribe, compartió plantel con jugadores como Willington Ortiz, Anthony de Ávila, Julio Cesar Falcioni, Juan Manuel Battaglia o Gerardo González Aquino. El ex futbolista describió una relación cercana con Rodríguez Orejuela, capo del cartel de Cali y entonces mandamás del club. “Nunca vi cosas raras, la verdad, porque estuve ahí hasta el 83 y el quilombo de los carteles empezó en el 85 cuando apareció Pablo Escobar en Medellín” , afirmó Alfaro en la entrevista. Según su relato, Rodríguez Orejuela “iba a la cancha y a la sede del club con total normalidad” y él nunca estuvo “preocupado por querer saber” más sobre las actividades del dirigente. En cuanto a lo económico, Alfaro precisó que en el América cobraba un sueldo de 500 dólares y una prima anual de 40.000 dólares, cifras similares a las que percibiría después en River. Agregó que Rodríguez Orejuela ofrecía premios adicionales de entre 200 y 300 dólares por partidos considerados importantes, sobre todo frente a Millonarios , uno de los máximos rivales del cuadro Escarlata en esos años. Como anécdota puntual, Alfaro contó que ambos compartían la fecha de cumpleaños, el 15 de agosto, y que ese dato se celebraba en el propio club. “Los cumples se festejaban en el club. Fuimos y había una cajita chiquita y un cajón gigante. Abren la chiquita y dicen: ‘Acá está la torta de Don Roque Raúl’, porque me decían así. ‘Y acá está la de Don Miguel’, y ahí sacan una torta inmensa ”, relató el ex futbolista. Según su testimonio, ese mismo día se animó a pedirle un favor al dirigente. “Me acerqué y le dije: ‘Don Miguel, me gustaría conocer la ciudad, pero estoy sin auto, no tengo manera’. Me contestó: ‘Venga mañana a casa que algo le voy a ofrecer’”, recordó Alfaro. Al día siguiente, se presentó solo, en taxi, en la residencia de Rodríguez Orejuela. “Era una mansión impresionante, me llevó al garaje y me dijo: ‘Elija lo que quiera’. No te puedo explicar, estaban todas las chatitas, Mercedes, BMW, todas, una al lado de la otra” , describió. Alfaro optó por un modelo más modesto. “ Yo elegí un Renault 12. ‘¿De verdad quiere ese auto?’, me preguntó. ‘Sí, así ando tranquilo, si no me van a robar’, le respondí” , contó. La respuesta del dirigente incluyó una condición: “‘Bueno, si me saca campeón se lo regalo’, me dijo”. Esa temporada, la de 1982, Alfaro convirtió 16 goles y el América de Cali se consagró campeón. El debut de Falcao con apenas 15 años Años después, ya instalado como entrenador de las divisiones inferiores de River, Alfaro tuvo un nuevo contacto con el fútbol colombiano a través de Radamel Falcao García, hijo de Radamel García, exjugador de Independiente Santa Fe al que Alfaro se enfrentó durante sus años en el América de Cali. “ Radamel, yo tengo una buena relación con su papá, a pesar de que me cagaba a patadas”, le dijo el argentino al “Tigre” al conocerlo , según su propio testimonio. Falcao llegó a probarse a River con apenas 15 años recién cumplidos y, sin descansar del viaje, se presentó directamente a entrenar en el predio de Villa Martelli junto a jugadores de entre 18 y 19 años entre los que Alfaro mencionó a Guillermo Pereyra, Andrés D’Alessandro y Fernando Cavenaghi. De esa etapa formativa de Falcao, Alfaro recordó un ejercicio de control de pelota en el que el colombiano sorprendió a todo el grupo. “Tiré la pelota para arriba y del montón de jugadores Falcao la bajó con la punta del botín y la durmió” , relató. Al mes de ese entrenamiento, el delantero disputó un amistoso en San Nicolás en el que convirtió varios goles, lo que llevó a Alfaro a transmitirle su impresión al entonces entrenador de River, Américo Gallego. “Este chico es extraordinario”, le dijo, propiciando su debut con el equipo de la banda cruzada en 2005, ya bajo la dirección técnica de Leonardo Astrada.
Roque Raúl Alfaro construyó una carrera de 19 años como futbolista profesional que lo llevó por Newell’s Old Boys, el Pa




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