Yuba, 30 oct (EFE).- Al menos 11 personas murieron este viernes en nuevos enfrentamientos entre dos comunidades en el estado de Jonglei, en el este de Sudán del Sur, lo que eleva a 26 el número de fallecidos en varios días de violencia intercomunitaria, informó a EFE un alto cargo policial. El director de la Policía del estado de Jonglei, el coronel Deng Makier, explicó que los últimos combates estallaron después de que miembros armados de la comunidad malual atacaran una aldea de la comunidad abang, en el condado de Bor. El ataque dejó nueve heridos, que fueron trasladados al Hospital Civil de Bor, y 11 víctimas mortales, que se suman a las 15 personas que habían muerto en otros enfrentamientos entre ambas comunidades a lo largo de esta semana. Según el comisario interino del condado de Bor, Daniel Deng Panchol, la reanudación de la violencia se produjo pese al despliegue de fuerzas de seguridad conjuntas y a la imposición de un toque de queda nocturno para contener los enfrentamientos y evitar represalias. La Policía informó de la detención de ocho sospechosos presuntamente implicados en los combates. El nuevo episodio de violencia vuelve a poner de manifiesto la persistencia de los enfrentamientos armados entre comunidades en Sudán del Sur, donde las disputas territoriales, el robo de ganado y los asesinatos por venganza alimentan recurrentes ciclos de violencia. La escalada en Jonglei se produce en un contexto de creciente inseguridad en otras regiones del país. En el estado de Warrap, al noroeste de Sudán del Sur, al menos 72 personas murieron y otras 38 resultaron heridas en ataques armados relacionados con el robo de ganado perpetrados el lunes en el condado de Tonj Norte, según informó el martes a EFE el ministro interino de Información estatal, William Wol Mayom Bol. De acuerdo con el responsable, 50 de los fallecidos pertenecían al bando de los atacantes y 22 a las comunidades agredidas, entre ellos dos mujeres. El ministro atribuyó los ataques a elementos armados del denominado Ejército Blanco, milicia vinculada a la oposición armada sursudanesa, procedentes del vecino estado de Unity y acompañados por otros grupos. Warrap ya había registrado episodios similares en agosto, cuando al menos 60 personas murieron y otras 50 resultaron heridas en actos de violencia en el mismo condado de Tonj Norte. En Jonglei, el origen de los enfrentamientos se encuentra en una antigua disputa territorial, donde los desacuerdos sobre los límites administrativos y el control del territorio han provocado reiterados choques armados. Sudán del Sur continúa afrontando graves problemas de seguridad pese a los esfuerzos para consolidar la estabilidad tras años de guerra civil. La violencia intercomunitaria, alimentada por la proliferación de armas de fuego y las disputas por tierras y ganado, sigue siendo uno de los principales desafíos del país. EFE
Yuba, 30 oct (EFE).- Al menos 11 personas murieron este viernes en nuevos enfrentamientos entre dos comunidades en el es




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