Los debates sobre religión y Estado siguen generando polémica en Colombia, en particular por las expresiones de fe en espacios oficiales y las discusiones sobre la neutralidad religiosa. En ese contexto, Sara Castellanos, senadora del partido Salvación Nacional radicará el jueves 29 de octubre un proyecto de ley para que el 31 de octubre sea declarado Día Nacional de la Biblia en Colombia. El acto está programado desde las 6:00 p. m. en el Auditorio G12 de Bogotá y, según la convocatoria divulgada por la parlamentaria, contará con la presencia del presidente Abelardo de la Espriella. La iniciativa propone fijar una jornada anual de reconocimiento a la influencia religiosa y cultural de la Biblia. Para convertirse en ley, el texto deberá iniciar y superar el trámite correspondiente en el Congreso de la República. Castellanos, quien también es pastora cristiana, presentó la propuesta como el resultado de las oraciones de quienes esperan “que Dios levante un gobierno justo” . La congresista afirmó que el proyecto responde a “un pueblo que se levantó a orar”. Durante la campaña presidencial, el hoy presidente Abelardo de la Espriella ha manifestado su respaldo hacia el texto religioso, afirmando que la Biblia contiene “la visión de una sociedad” y del futuro que, a su juicio, debería tener el país. La fecha coincide con la celebración de Halloween, una festividad que suele concentrar actividades escolares, comerciales y familiares en distintas ciudades del país . La coincidencia añade un elemento de debate a la propuesta que llegará al Congreso. Castellanos entregó biblias a congresistas antes de radicar la iniciativa En la antesala de la radicación, Sara Castellanos repartió biblias entre integrantes de la Cámara de Representantes y el Senado, en medio de las sesiones plenarias del miércoles 28 de octubre. La legisladora dijo que los congresistas recibieron los ejemplares y agradeció a la editorial Sociedades Bíblicas por la donación. “Estamos dando el libro más importante de la historia, el libro más vendido, el libro más traducido”, afirmó Castellanos . También les expresó a los destinatarios que “uno no lee la Biblia, la Biblia te lee a ti”. La entrega fue cuestionada por el representante del Pacto Histórico, Miguel Grisales. En una publicación en X, el congresista pidió diferenciar “la libertad de cultos” de “la instrumentalización política de la religión” y recordó que el Congreso es “de la República, no el púlpito de ninguna iglesia”. Grisales planteó que, en lugar de biblias, se repartiera la Constitución, al considerar que su lectura permitiría reconocer la libertad religiosa, la diversidad y la libertad de creencias en un Estado laico. También criticó que la imagen de Abelardo de la Espriella apareciera en el material de la convocatoria para celebrar el Día de la Biblia. “¿Por qué no reparten mejor la Constitución? Si la leyeran se darían cuenta de la importancia de respetar la libertad religiosa, la diversidad y la libertad de creencias en un Estado laico”, indicó el parlamentario de oposición. El proyecto deberá ser asignado a una comisión y atravesar los debates legislativos requeridos antes de que el Congreso determine si la conmemoración queda incorporada a la ley colombiana. La frase “Viva Cristo Rey” de De la Espriella también llegó a los tribunales La presencia del presidente De la Espriella en el evento ocurre en medio de otra controversia sobre religión y poder público. El mandatario ha convertido “Viva Cristo Rey” en una expresión habitual al cierre de discursos, alocuciones y mensajes en redes sociales , después de utilizarla en su posesión del 7 de agosto, en la que participaron representantes de varias confesiones religiosas. Por este hecho, han existido acciones judiciales en el país. Una de ellas fue la promovida por el ciudadano Omar Alberto Franco Becerra, quien presentó una tutela contra los componentes religiosos de la ceremonia de posesión, pues sostuvo que afectaban la neutralidad religiosa del Estado. Un juzgado de Bogotá ordenó inicialmente al presidente ofrecer disculpas públicas; De la Espriella las emitió el 30 de agosto, aunque volvió a cerrar su intervención con la polémica frase. La Sala Quinta de Decisión Laboral del Tribunal Superior de Bogotá revocó después esa orden de primera instancia. La decisión dejó sin efecto el mandato de disculparse, aunque no prohibió de manera expresa el uso de la frase. Tras aquella alocución, la representante Laura Daniela Beltrán, conocida como Lalis, anunció una nueva tutela al cuestionar que el jefe de Estado mantuviera esa expresión en actos oficiales.
Los debates sobre religión y Estado siguen generando polémica en Colombia, en particular por las expresiones de fe en es



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