El último Reporte de Insolvencia Chile (RIC) elaborado por Fix Partners Advisors devela un escenario cada vez más complejo para las empresas bajo estrés financiero. Al cierre del tercer trimestre, el informe reveló que se registraron 14 Acuerdos de Reorganización Judicial (ARJ), lo que representa la cifra de casos más alta para un solo periodo trimestral en los últimos dos años. A primera vista, el monto total reestructurado entre julio y septiembre alcanzó los US$ 177 millones, una cifra que muestra una caída de 36% al compararla con los US$ 277 millones contabilizados en el mismo lapso de 2025. Sin embargo, el análisis precisó que dicha comparación interanual se encuentra distorsionada por un evento extraordinario registrado el año anterior, cuando la reestructuración de la empresa Solek concentró por sí sola US$ 118 millones. Al aislar ese caso fuera de promedio, la deuda reestructurada en el tercer trimestre de 2026 experimentó en realidad un incremento de 11% en relación con igual periodo de 2025. Según el abogado Ernesto Solís, socio fundador de Fix Partners Advisors, la evolución trimestral de los montos refleja una trayectoria ascendente que no ha dado tregua en el último año. Durante el cuarto trimestre de 2025, el volumen de deuda comprometido en reestructuraciones se situaba en US$ 76 millones. La cifra escaló a US$107 millones en el primer trimestre de 2026, continuó su ascenso hasta los US$ 136 millones en el segundo trimestre y culminó en los US$ 177 millones anotados entre julio y septiembre. De esta manera, en el transcurso de solo tres trimestres el volumen de compromisos financieros bajo renegociación judicial se multiplicó por más de dos. “Lo preocupante es la tendencia. En los últimos 12 meses la deuda promedio reestructurada por caso creció un 130%. También es relevante la estructura de capital de las empresas que llegan a un Acuerdo de Reorganización Judicial. En promedio, un 50% del pasivo es deuda financiera (bancos, factoring, leasing), un 30% deuda con relacionados y un 20% de deuda con proveedores”, sostuvo Solis “Ese 30% de deuda relacionada muestra que, muchas veces, parte importante del patrimonio de los dueños está financiando a la empresa, y que la insolvencia de la compañía los arrastra directamente”, acotó. “Estructuralmente, construcción, agrícola y comercio mayorista/minorista siguen siendo los sectores que más recurren a la reorganización: concentran el 60% de todos los Acuerdos de Reorganización Judicial desde la entrada en vigencia de la Ley 20.720″, añadió. Recomendaciones Consultado Solis qué medidas recomienda a empresas bajo estrés financiero, explicó: “Hay que distinguir tres niveles: lo que pueden hacer las empresas, los acreedores y la autoridad. En las empresas, la clave es la anticipación. Muchas postergan las decisiones difíciles que protegen la caja. Un ejemplo son los ajustes de dotación: como en Chile desvincular es caro, una empresa que ya está en estrés muchas veces no tiene los recursos para hacerlo, cuando pudo haberlo hecho en forma gradual y con anticipación. A eso se suma la gestión prudente: monitorear el flujo de caja, controlar el endeudamiento, desinvertir en negocios de bajo desempeño y variabilizar costos”, sostuvo Solis. El abogado añadió que a los acreedores, “les pediría entender mejor el fenómeno de la insolvencia. Cuando una empresa cae en estrés financiero sin mala fe de sus dueños, el objetivo del acreedor debe ser maximizar su recuperación. Eso muchas veces exige ajustar la estructura de capital del deudor a sus nuevos flujos de caja. Insistir en el pago del 100% de los créditos cuando la compañía no puede generarlo termina destruyendo valor para todos, incluido el propio acreedor”. Por último, “la autoridad tiene que seguir perfeccionando el sistema concursal. Es difícil de entender que la Superintendencia de Insolvencia lleve meses sin un titular. Tampoco comparto que se impulse una reforma al mercado de capitales sin aprovechar la oportunidad de sofisticar nuestro régimen de insolvencia”. Según el experto, en Chile, las reorganizaciones siguen siendo menos del 5% de los procedimientos concursales de empresas; el 95% restante son liquidaciones. Quienes se reorganizan son, en general, empresas medianas y grandes. Aunque la Ley 21.563 creó procedimientos simplificados para micro y pequeñas empresas.
El último Reporte de Insolvencia Chile (RIC) elaborado por Fix Partners Advisors devela un escenario cada vez más comple





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