Los cálculos renales pueden causar dolor intenso y su prevención depende, en parte, de medidas alimentarias ajustadas al tipo de piedra y a la historia clínica de cada persona. Una hidratación suficiente y dieta adecuada pueden disminuir las condiciones que favorecen su formación. Cerca de una de cada diez personas tendrá cálculos renales a lo largo de su vida, según los datos citados por EatingWell, sitio especializado en alimentación. Se originan cuando sustancias como calcio, oxalato o ácido úrico se concentran en la orina y forman cristales. La National Kidney Foundation advierte que no existe una pauta única: las indicaciones deben contemplar la composición del cálculo, análisis de orina y sangre, medicamentos y otras condiciones de salud. La nefróloga Raeeda Gheewala , fundadora y directora ejecutiva de Sports Nephrology, señaló a EatingWell que una alimentación con citrato, moderada en sal y baja en oxalato puede ayudar. La nutricionista renal Jen Hernandez y la dietista especializada Melanie Betz también aportaron recomendaciones sobre los alimentos que conviene priorizar. 1. El yogur Los cálculos de oxalato de calcio son los más frecuentes. Aunque su denominación podría llevar a pensar que es necesario restringir este mineral, consumirlo en cantidades adecuadas puede contribuir a prevenir su formación. Hernandez explicó que el calcio se une al oxalato en el aparato digestivo , lo que reduce la cantidad de esta sustancia que llega a los riñones. En este contexto, el yogur representa una alternativa para incorporar este nutriente a la alimentación. Según la National Kidney Foundation , muchos adultos necesitan entre 1.000 y 1.200 miligramos diarios , aunque la cantidad apropiada debe determinarse con un profesional de la salud. La organización también desaconseja restringir su consumo sin indicación médica. 2. El kéfir El kéfir también aporta calcio y contiene microorganismos vivos vinculados con la salud intestinal. Betz indicó al medio que las bacterias del intestino pueden influir en la absorción de oxalato y en la inflamación renal, aunque esta área continúa bajo estudio. Como opción para preparaciones con fruta , se pueden considerar banana, durazno o mango, que la fuente identifica como alternativas con menor contenido de oxalato. 3. Las naranjas Las frutas cítricas , entre ellas las naranjas, contienen citrato . Hernandez explicó que este compuesto modifica el entorno urinario de una manera menos propicia para la formación de ciertos cálculos. Comer la fruta entera , en lugar de beber solo su jugo, además permite incorporar fibra . El citrato tiene relevancia clínica en determinados casos, pero no todos los cítricos producen el mismo efecto ni todas las personas presentan el mismo tipo de cálculo. La National Kidney Foundation señala que el citrato puede emplearse para prevenir algunas piedras cuando los niveles urinarios son bajos o el pH de la orina es demasiado ácido . El uso de suplementos o tratamientos debe ser evaluado por el equipo médico. 4. Las verduras El consumo de fibra también se asocia con un menor riesgo de desarrollar cálculos renales, según la información publicada por EatingWell . Betz citó una investigación de 2024 que encontró una reducción del 10% en el riesgo por cada cinco gramos adicionales incorporados a la alimentación. Las verduras y otras fuentes vegetales también pueden mejorar el equilibrio ácido de la orina y elevar el citrato urinario. Las guías CARI recomiendan una dieta rica en frutas y verduras, junto con una reducción de proteínas animales no lácteas . Quienes desarrollan cálculos de oxalato de calcio y presentan niveles elevados de esta sustancia en la orina pueden necesitar restringir el consumo de espinaca, acelga, remolacha, ruibarbo, almendras o chocolate , siempre bajo orientación profesional. 5. Los garbanzos y lentejas Los garbanzos y las lentejas aportan proteínas vegetales y fibra . Betz señaló que reemplazar parte del consumo de carne, aves, pescado y mariscos por estas legumbres puede resultar beneficioso, ya que los alimentos de origen animal mencionados contienen purinas, sustancias que el organismo transforma en ácido úrico y que pueden favorecer la formación de cálculos renales. A las elecciones alimentarias se suma la medida principal: beber líquidos suficientes para diluir la orina. La National Kidney Foundation estima que muchas personas con antecedentes de cálculos necesitan ingerir entre 8 y 12 vasos de líquidos diarios para producir al menos dos litros de orina, aunque el objetivo debe individualizarse. También recomienda moderar el sodio y bebidas azucaradas . Las personas con enfermedad renal, cardíaca o restricciones de líquidos deben consultar antes de aumentar su consumo de agua.
Los cálculos renales pueden causar dolor intenso y su prevención depende, en parte, de medidas alimentarias ajustadas al





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