Sara Reyes Pedreros, comerciante de 86 años, fue víctima de una presunta agresión que le causó una fractura en un brazo y la dejó sin posibilidad de trabajar en su floristería, al norte de Bogotá, para sostener a una hija con discapacidad cognitiva. El caso ocurrió el 2 de octubre de 2026, tras una discusión por un vehículo estacionado frente a la floristería donde la mujer esperaba la descarga de un pedido de flores. La hija de Reyes presentó la denuncia ante la Fiscalía General de la Nación el mismo día de los hechos, según informó el abogado Ali Antonio Mejía Duarte, al periódico El Tiempo , por lesiones personales, aunque la familia aseguró que aún no recibe información sobre la asignación de un fiscal ni un número para seguir el proceso. El abogado relató que el primer cruce entre el señalado agresor y la adulta mayor ocurrió cerca de las 4:00 p. m., cuando la comerciante pidió al conductor que no ocupara el espacio frente al negocio. El abogado sostuvo que la discusión incluyó insultos y que una cámara registró parte de ese intercambio. Un brazo fracturado El conductor regresó entre las 6:30 p.m. y las 6:45 p. m. para retirar el automóvil, de acuerdo con la reconstrucción de la familia. La mujer usó su teléfono para registrar lo que ocurría y volvió a discutir con el hombre. Según el abogado, el hombre le habría dado un puñetazo que hizo caer el celular . Cuando la comerciante se inclinó para recogerlo, habría recibido un codazo que la desequilibró y provocó su caída. La versión de la familia sostiene que el impacto contra el suelo le produjo la lesión. El abogado afirmó que existen un video de la secuencia y una radiografía que documentaría la fractura, materiales que deberán ser examinados por las autoridades. La denuncia también indica que el hombre recogió el teléfono de la adulta mayor y se lo llevó . Mejía Duarte consideró que esa acción pudo buscar impedir la conservación de la grabación, aunque aclaró que esa eventual motivación no ha sido determinada. Dos personas habrían presenciado el hecho, según el relato conocido por el diario. Una de ellas es Diego Alexander Jiménez Vela, a quien el abogado identificó como testigo presencial dispuesto a declarar y a presentar una manifestación extrajuicio. El representante legal afirmó que el hombre se retiró en un vehículo marca Peugeot rojo con placas DQT-789, el mismo que había permanecido frente a la floristería. Sobre el estacionamiento en esa vía, detrás de la funeraria Gaviria, señaló que considera que no sería una zona autorizada para parquear, aunque dijo no tener certeza sobre esa regulación. La placa del vehículo vinculada con un hombre señalado como coronel del Ejército A partir de la matrícula del automóvil, Mejía Duarte dijo haber llegado al nombre de Jorge Eduardo Zepeda Jiménez, a quien describió como un hombre de aproximadamente 60 años y cerca de 1,70 metros de estatura. El abogado afirmó haber encontrado referencias que lo relacionarían con el Ejército Nacional, donde aparecería identificado como coronel y como exdirector del Centro de Doctrina. El apoderado también mencionó estudios en Ciencias Militares en la Escuela Militar de Cadetes General José María Córdova y una maestría en análisis y prevención. Añadió que podría tratarse de un integrante retirado de la institución y precisó que no ha tenido contacto directo con el hombre señalado . La familia busca que la Fiscalía establezca las circunstancias de la confrontación, la identidad del presunto responsable y una eventual responsabilidad penal. Mejía Duarte adelantó que pedirá examinar si los hechos podrían constituir una tentativa de homicidio, por la edad de la víctima, la agresión denunciada y la salida del hombre tras la caída. Reyes fue trasladada a una clínica después de la caída, donde los médicos advirtieron sobre los riesgos de una intervención debido a su edad y sus antecedentes de hipertensión y diabetes , según su abogado. La decisión sobre una cirugía sigue pendiente mientras la mujer permanece con el brazo inmovilizado. Al describir el estado de su representada, Mejía Duarte afirmó: “ La señora está muy asustada ”. El abogado advirtió que, si no puede ser operada, la lesión podría dejarle una deformidad o limitaciones permanentes, una posibilidad que dependerá de las valoraciones médicas.
Sara Reyes Pedreros, comerciante de 86 años, fue víctima de una presunta agresión que le causó una fractura en un brazo



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