WASHINGTON.- Figura en ascenso del ala progresista del Partido Demócrata , Abdul el-Sayed , un epidemiólogo y exfuncionario de salud pública musulmán de padres egipcios, tomó este sábado el escenario en un gimnasio de una escuela en Detroit para impulsar su candidatura en el primer día de la votación anticipada presencial en Michigan , una de las contiendas al Senado norteamericano más trascendentales en las elecciones de medio término del 3 de noviembre . El acto no solo captó los flashes nacionales por la cerrada pulseada electoral que El-Sayed mantiene con su contrincante republicano, Mike Rogers , respaldado por Donald Trump , sino porque a su lado estuvo uno de los líderes que más traccionan entre los demócratas , el expresidente Barack Obama , una muestra de apoyo del establishment en una campaña opositora sacudida por la irrupción de dirigentes del ala izquierdista . Former President Obama defends Abdul El-Sayed against attacks on his faith, saying similar tactics failed against him and won't work in Michigan. pic.twitter.com/RglMOpdRVP — News Now (@NewsNowUS) October 24, 2026 “Esta elección es nuestra última y mejor oportunidad para al menos frenar algo de la insensatez de esta administración [...] Tenemos que empezar a mostrar cómo puede verse un futuro al otro lado de este gobierno, y eso comienza con todos ustedes enviando a El-Sayed al Senado”, dijo. Antes del evento en Detroit, Obama encabezó otro mitin de campaña en Cleveland (Ohio) en el que arremetió contra la administración Trump. Afirmó que tiene una “incompetencia como no se había visto en los tiempos modernos” que se ha traducido en “dos años de caos, crueldad y corrupción”. President Obama on President Trump: "He's got the White House looking like Saddam Hussein opened a Cheesecake Factory...so, he's clearly not focused on lowering prices for you." pic.twitter.com/uqdlbWmNpU — CSPAN (@cspan) October 24, 2026 También fue mordaz para burlarse de Trump, lo que despertó las risas de los simpatizantes demócratas. “No sé si se han fijado, pero parece estar muy centrado en las reformas del hogar [...] Ha hecho que la Casa Blanca parezca que Saddam Hussein abrió una Cheesecake Factory. Oro por todas partes . Así que, claramente, no está concentrado en bajarles los precios a ustedes”, dijo. El-Sayed, respaldado por Obama, es solo uno de los candidatos progresistas que se han esforzado en la campaña por tomar distancia de la etiqueta de “socialista demócrata” , la facción que tiene como uno de sus principales estandartes al alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani , y que ha buscado redefinir las prioridades políticas de la izquierda norteamericana. “Prefiero considerarme un capitalista que entiende cómo funciona el capitalismo” , aclaró El-Sayed en una entrevista reciente, aunque había dejado la puerta abierta para formar una “gran coalición” en su carrera por un escaño clave en el Senado. De hecho, la semana pasada la influyente congresista Alexandria Ocasio-Cortez (Nueva York) , quien en agosto pasado volvió a unirse a la organización Socialistas Democráticos de América (DSA, por sus siglas en inglés), estuvo en Michigan para hacer campaña por El-Sayed y transfirió un millón de dólares a una cuenta política con el fin impulsarlo en su duelo con Rogers. “No quiero despertarme el 4 de noviembre lamentando no haber hecho más para combatir las difamaciones [de los republicanos] dirigidas contra Abdul”, explicó Ocasio-Cortez a The New York Times . “Estoy dándolo todo en el terreno” , añadió la congresista, que evalúa una precandidatura presidencial para 2028. Debate demócrata El avance de los dirigentes progresistas y socialistas democráticos para este proceso electoral, que podría redefinir el segundo tramo de la presidencia de Trump , ha profundizado el debate interno sobre la dirección del partido para hacer frente a las políticas del magnate. Con los demócratas como favoritos en las encuestas para recuperar la mayoría en la Cámara de Representantes a partir del año próximo, el líder de la minoría, Hakeem Jeffries (Nueva York) , se distanció de la agenda del DSA, aunque dejó en claro que los candidatos respaldados por esa organización que ganen sus contiendas “serán bienvenidos” . En medio de la campaña, la relación política entre Jeffries y Mamdani ha sido un continuo ejercicio de equilibrio y pragmatismo entre el ala moderada y la facción socialista. Y a pesar de sus marcadas diferencias ideológicas y de momentos de fricción electoral , mantuvieron canales de comunicación abiertos que se tradujeron recientemente en una inusual colaboración conjunta para rechazar los operativos del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) tras un tiroteo en Nueva York. De acuerdo a The Wall Street Journal , Jeffries -quien podría convertirse en el presidente de la Cámara desde enero en caso de un éxito demócrata- habló o se reunió en los últimos meses con todos los dirigentes respaldados por DSA que ganaron en las primarias. Una serie de victorias en las elecciones de medio término podrían llevar a la organización, fundada en 1982 y que ya tiene más de 120.000 miembros , a tener su mayor representación histórica en el Capitolio . “Para un movimiento que hace una década contaba con apenas unos miles de miembros, la transformación resulta notable. Bernie Sanders hizo que el socialismo democrático fuera comprensible para millones de estadounidenses. Ocasio-Cortez le dio un rostro nacional más joven . Mamdani demostró que podían derrotar al aparato del Partido Demócrata , gobernar una gran ciudad y, luego, contribuir a la elección de otros socialistas”, escribió en la revista Time el analista Nik Popli. “Sin embargo, ante la proximidad de las elecciones de mitad de mandato, la incógnita ahora es hasta dónde podrá extenderse este modelo ”, amplió. Dos miembros de DSA con altas probabilidades de ganar escaños para la Cámara, Darializa Ávila Chevalier (Nueva York) y Melat Kiros (Colorado), ya empezaron a exponer las concesiones políticas que esperan obtener , como la implementación de un sistema de salud universal, un recorte de la ayuda norteamericana a Israel y el fin de la participación en la guerra en Irán. “Me preocupa mucho menos quién ocupe el cargo de presidente de la Cámara y mucho más qué agenda impulsará en el Congreso y en el grupo parlamentario [demócrata] ”, señaló a Politico Kiros, de 29 años, nacida en Addis Abeba (Etiopía) y candidata por el primer distrito congresional de Colorado. Su sorprendente triunfo en las primarias de julio en Denver ante la veterana representante Diana DeGette , con casi 30 años en el cargo, fue uno de los avances del ala izquierdista que dejaron en evidencia un movimiento tectónico más profundo en el Partido Demócrata , en plena reconfiguración sobre el rumbo político que finalmente tomará de cara a los comicios presidenciales de 2028 , con tensiones entre los sectores tradicionales y los más radicales. Aprovechando el impulso que imprimió Mamdani, en los últimos meses surgió a escala nacional un grupo diverso de candidatos al Congreso que comparten muchas de sus propuestas, con la crisis de asequibilidad como uno de sus focos. Y ese entusiasmo en aumento trascendió los límites internos del DSA. Una encuesta de Gallup de septiembre reveló que el 43% de los estadounidenses evalúa ahora al socialismo de manera favorable . Es la primera vez que una percepción positiva de esa ideología supera el 40% desde que la encuestadora empezó a medirlo en 2010. De todas formas, los especialistas señalan que aunque los 19 candidatos socialistas democráticos -de 64 que se presentaron en las primarias a nivel nacional, según un relevamiento de la Brookings Institution - se impusieran en las elecciones, no alcanzaría para conformar un grupo con un peso específico decisivo en el Congreso. “Es un número muy pequeño”, señaló la investigadora Elaine Kamarck, una de las autoras del estudio. “La probabilidad de que los socialistas formen un subgrupo dentro del bloque demócrata lo suficientemente grande como para bloquear iniciativas o impedir que prosperen es bastante baja”, agregó. De todas formas, el auge de candidatos del ala más izquierdista no solo alcanza al Capitolio, sino también a alcaldías, gobernaciones y municipios . En el Distrito de Columbia, la capital federal del país y sede de la Casa Blanca, la postulante a alcaldesa Janeese Lewis George se presenta como socialista demócrata y se convirtió en uno de los principales blancos de Trump. El presidente la calificó abiertamente de “comunista” y llegó a amenazar con poner a Washington bajo control federal si ella ganara las elecciones. La convivencia política se presume muy compleja. Las encuestas anticipan que George se convertirá en la próxima alcaldesa tras los 11 años de mandato de Muriel Bowser, una demócrata moderada, que también mantuvo una relación tirante con el magnate.
WASHINGTON.- Figura en ascenso del ala progresista del Partido Demócrata , Abdul el-Sayed , un epidemiólogo y exfunciona





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