Este viernes 6 y sábado 7 de noviembre se desarrollará la Teletón que a lo largo de 27 horas de transmisión , espectáculos e historias de vida, buscará superar los $ 44.253.268.546 recaudados en la campaña anterior. Una meta que permitirá financiar la atención y rehabilitación de miles de niños y jóvenes con discapacidad en todo el país. La directora general de la Teletón, María José Zaldívar , reconoce que a esta campaña llegan más temerosos por el contexto económico que atraviesa el país. Por eso, recalca que cada aporte cuenta, independientemente de que la cifra sea grande o pequeña. ¿Cómo llegan este año a la campaña final? Este año llegamos con harto susto. Es un año difícil, en que la situación económica no ha estado fácil. Es una realidad que hay muchas personas que no lo están pasando bien y la meta que tenemos que reunir es muy alta. Y la verdad es que los recursos de este año son superimportantes porque nosotros atendemos a 32.000 familias a lo largo de todo Chile y, a diferencia del año pasado, en que teníamos 14 centros cuando fue la Teletón, hoy tenemos 16. Eso implica que estamos en muchos más puntos, podemos llegar a más personas, pero también significa un gasto mayor. La totalidad de los recursos que se recauden en la Teletón van para atender a las familias y a las personas y asegurarles que sigamos manteniendo este estándar, que es que atendemos a la totalidad de las personas que lo solicitan, sin lista de espera. ¿Cómo se llega a la meta? ¿Dónde se concentran los aportes? El 70% de los recursos aproximadamente lo ponemos todas las personas y el 30% lo ponen las empresas. Por lo tanto, la contribución de cada uno de nosotros es muy relevante. Y por eso es el llamado, aunque sea poquito, a que estemos con la Teletón, porque de a poquito se suma la enorme cantidad que tenemos que recaudar este año para poder cumplir la meta. Recientemente inauguraron uno centro y con ese ya suman 16, pero ¿siguen existiendo brechas geográficas en cuanto a la atención ? Estamos en todas las regiones del país, salvo en Magallanes, porque ahí ellos tienen su propia Teletón. Eso sí, nos gustaría tener un centro en la ciudad de Castro, porque todas las personas que viven en las islas de Chiloé pueden ir a su capital regional, que es Puerto Montt, donde tenemos un instituto, pero es muy lejos. Se pueden demorar hasta ocho horas y eso claramente hace que sea más difícil el tratamiento. Otro lugar que queremos arreglar es el centro que hay Valparaíso. Es un instituto muy antiguo y está en una zona que es inundable. Además, ya nos quedó chico. Nuestra gran aspiración es que podamos construir un nuevo instituto. Ya tenemos el terreno y el Ministerio de Obras Públicas licitó esta obra. Solo falta la adjudicación. ¿Ya están con la planificación de esos centros? Al de Valparaíso le falta la firma del Ministerio de Obras Públicas para poder empezar a construir. Y en el de Castro tenemos el terreno, pero nos faltan los recursos para poder construir. Ahí estamos buscando cómo podemos levantarlos, porque la plata que nosotros recaudamos todos los años en la campaña nos alcanza para el funcionamiento, pero no para construir nuevos institutos. ¿Cómo han ido incorporando nuevas tecnologías en la atención de los pacientes? Estamos participando en distintas actividades para conocer cuál es la innovación que se está haciendo. Lo que más nos importa es que esta innovación que se va implementando tenga la posibilidad de que la reciban todos los institutos a lo largo de nuestro país. No nos gusta que haya cosas que estén solamente en algunos institutos, la idea es que estén en todos los lugares. Ahora, estamos habilitando O’Higgins y Ñuble, nuestros nuevos centros, y esperamos entonces que tengan el mismo estándar que tenemos en los otros institutos del país. Tienen un estándar alto... Hay tecnología, pero también hay algunas cosas más tradicionales que se utilizan. Tenemos algunas novedades en materia de kinesiología y otras de terapia ocupacional. Usamos mucha tecnología y realidad virtual, por ejemplo, para todos los temas que tienen que ver con el aprendizaje. Estamos buscando siempre cómo innovar y entregarles a nuestros usuarios lo mejor posible. En materia de inclusión, ¿cómo evalúan desde Teletón los avances que ha tenido Chile en la inclusión de personas con discapacidad? Hace 48 años que la Teletón visibilizó la discapacidad como una realidad que estaba en nuestro país, pero que estaba totalmente escondida. De a poco, a lo largo de todos estos años, se han ido produciendo avances en materia de inclusión. Cosas que antes resultaban totalmente impensadas, como que los niños fueran al colegio, hoy en día son una realidad. Más del 90% de nuestros usuarios asisten regularmente al colegio. Muchos de ellos continúan en la educación superior y varios logran concretar el anhelo de encontrar un trabajo o formar una familia. Por lo tanto, es una realidad completamente distinta a la que había antes. Hoy en día están dadas las condiciones para que puedan ir a los colegios o usar el transporte público, al menos en las capitales regionales. Lo mismo ocurre con las veredas, por ejemplo, que hoy en día tienen rebajes para que se pueda pasar. Hay juegos inclusivos en las plazas y muchísima más conciencia, pero claramente todavía nos falta mucho más. Es por eso que la Teletón, sobre todo en sus reportajes, busca mostrar cómo las historias de pacientes son historias de éxito y que son posibles porque se derriban los prejuicios y se permite una plena inclusión en todos los aspectos de la vida. ¿Cuáles son las deudas pendientes en cuanto a inclusión? Quedan brechas. Todavía nos encontramos con que no todos los edificios públicos, por ejemplo, son completamente accesibles. Nos encontramos con que hay dificultades en el mobiliario urbano y con que todavía existe poca conciencia de personas que se estacionan en espacios para personas con discapacidad o que bloquean las puertas de ingreso, las salidas o las rampas que son tan necesarias para las personas. En materia laboral también vemos que existe una ley que todavía no ha sido cumplida por todos, que es la Ley de Inclusión. Tenemos avances, pero todavía se podría avanzar aún más. Sobre todo, yo creo que lo más importante es que haya un cambio cultural, que haya una convicción de que la inclusión no se hace porque es una obligación, sino porque en verdad nos hace bien. Nos hace bien que todos estemos incorporados y que todos puedan aportar desde sus realidades.
Hace 48 años que la Teletón visibilizó la discapacidad como una realidad que estaba en nuestro país, pero que estaba tot




Comentarios