Meteorólogos destacan los posibles efectos de El Niño durante los próximos meses, la temperatura de los océanos y la duración de los episodios de calor extremo como algunos de los datos científicos más destacados publicados de manera previa a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP31) que se celebrará del 9 al 20 de noviembre de 2026 en Antalya (Turquía). El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha publicado la semana pasada el 'Informe sobre la brecha de emisiones 2026: El punto de retorno'. En él, la organización avisa de que se prevé que el aumento de la temperatura global supere los 1,5ºC por encima de los niveles preindustriales. De hecho, el escenario "más bajo posible" en este contexto apunta a un sobrecalentamiento de entre 1,7 a 1,8ºC a mediados de siglo. Para este escenario, se necesitan reducciones de emisiones del 18% para 2030 y del 45% para 2035, junto con una creciente eliminación de CO2 (dióxido de carbono) a lo largo del siglo. Además, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha advertido este martes en su nuevo Boletín de Gases de Efecto Invernadero que las concentraciones de dióxido de carbono (CO2), metano y óxido nitroso en la atmósfera alcanzaron nuevos máximos históricos en 2025. En concreto, la concentración media mundial de CO2 se situó en 426,8 partes por millón (ppm), un 53% por encima de los niveles preindustriales. Los datos reflejan que el efecto de calentamiento de estos gases de larga duración aumentó un 56% entre 1990 y 2025 --siendo el CO2 responsable de la gran mayoría de este incremento-- y la OMM prevé mayores aumentos a futuro impulsados por un intenso fenómeno de El Niño y por la menor capacidad de absorción del océano. Durante estos días, organizaciones e instituciones publicarán distintos informes con los datos más relevantes que quieran traer sobre la mesa de negociaciones en Antalya. LOS IMPACTOS DE EL NIÑO En este marco, el meteorólogo de Meteored José Manuel Viñas ha apuntado en declaraciones a Europa Press a que uno de los temas que más interés científico está suscitando este año es el de los impactos que tendrá El Niño. En su opinión, lo que ocurra durante los próximos meses será "un importante modulador del comportamiento climático de lo que resta de década". Por otro lado, también ha destacado la relevancia que están adquiriendo los estudios que intentan determinar cómo están cambiando algunos patrones meteorológicos como consecuencia del forzamiento climático. Por su parte, la meteoróloga de Eltiempo.es y doctora en Ciencias Físicas, Mar Gómez, ha explicado que si tuviera que quedarse con una de las últimas investigaciones publicadas a nivel internacional antes de la Cumbre del Clima elegiría la actualización de los Indicators of Global Climate Change, que salió en junio en la revista científica Earth System Science Data. Según ha dicho, el dato que más le preocupa es que el desequilibrio energético de la Tierra se ha más que duplicado respecto al periodo 1976-1995, lo que significa que el planeta está reteniendo cada vez más energía de la que devuelve al espacio, sobre todo por el aumento de los gases de efecto invernadero. Gómez ha incidido en que "más del 90%" de este exceso de calor termina acumulándose en los océanos, lo que tiene especial relevancia para regiones como el Mediterráneo. "Un mar más cálido favorece una mayor evaporación y puede proporcionar más humedad y energía a las tormentas cuando se dan las condiciones atmosféricas adecuadas, aumentando el potencial de precipitaciones extremas", ha avisado. En este sentido, la opinión de la experta es que lo más preocupante "no es únicamente que se sigan batiendo récords de temperatura, sino que se está acumulando calor en el sistema climático a un ritmo cada vez mayor". "Eso tiene consecuencias que van mucho más allá de los termómetros: afecta a nuestra seguridad, nuestra salud, los recursos hídricos, los ecosistemas y nuestra capacidad de adaptación", ha advertido. En lo que concierne a España, Gómez ha destacado el estudio sobre la dana de Valencia de octubre de 2024 publicado este año en Nature Communications. Esta investigación decía que el calentamiento global intensificó un 21% las tasas de precipitación a escala intradiaria, incrementó un 19% el volumen total de lluvia en la cuenca del Júcar y amplió un 55% la superficie afectada por precipitaciones extremas. "Me parece uno de los resultados más importantes porque demuestra que el cambio climático no solo está aumentando las temperaturas, sino que también puede amplificar de forma significativa determinados fenómenos meteorológicos extremos", ha señalado. OLAS DE CALOR EN VERANO Y LLUVIAS TORRENCIALES CADA VEZ MÁS INTENSAS El portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), Rubén del Campo, ha destacado dos datos relacionados con España en declaraciones a Europa Press: el incremento de las temperaturas en verano y cómo las situaciones de lluvias torrenciales, cuando se presentan, son más intensas. En lo que respecta al primero, ha recordado que España ha pasado este año 61 días bajo ola de calor, es decir, dos de cada tres días del verano bajo temperaturas extremas. El récord anterior era de 41 días y el récord anterior a este, de 29. En comparación, entre los años 70 y la década de 2010 las olas de calor podían durar entre 10 y 15 días y algunos veranos podía no haber olas de calor. "Es muy destacable cómo los veranos son cada vez más cálidos y con unas temperaturas pues prácticamente hace años inimaginables. Hay que pensar que este mes de septiembre es el primer mes de septiembre cuya temperatura media es superior a la temperatura media normal de los veranos. Es decir, que ha sido un mes de verano más cuando septiembre ya se considera otoño", ha advertido. En lo que tiene que ver con las lluvias torrenciales, ha precisado que éstas no están siendo más frecuentes, sino que cuando tienen lugar, dejan unas cantidades de precipitación "que a veces pueden llegar a sorprender a los propios meteorólogos". En este sentido, pone como ejemplo el episodio de lluvias de principios de octubre en Cataluña, donde en menos de 24 horas se registraron más de 200 litros por metro cuadrado (l/m2) en zonas del área metropolitana de Barcelona y alrededores. "La mayor parte de la energía de esas tormentas procedió del mar, como si estuviéramos en en el trópico. Es decir, que estamos observando fenómenos meteorológicos pues que incluso son propios de otras latitudes. Y, ya digo, aquel fenómeno fue un poco sorprendente en en cuanto a la cantidad de precipitaciones porque no había una situación atmosférica demasiado clara para lluvias torrenciales", ha explicado. A su vez, ha apuntado a cómo hay "algunos indicios y análisis" en los que se pone de manifiesto que la propia temperatura alta del Mediterráneo podría haber desencadenado en un posible intento de formación de de un ciclón de características tropicales en aquel momento.

QUOTE · 引述
Meteorólogos destacan los posibles efectos de El Niño durante los próximos meses, la temperatura de los océanos y la dur