El creador de contenido Jim Velásquez y Alina Lozano protagonizaron una de las historias más seguidas de los últimos años en la farándula colombiana. Se conocieron cuando él tenía 17 años y ella era su profesora de actuación, pero con el tiempo la relación profesional derivó en una alianza para producir contenido digital: él se encargaba de las ideas, la edición y la monetización, mientras que ella aportaba su experiencia actoral. Su romance comenzó en 2022 y, pese a las reacciones divididas que generó en redes sociales por la diferencia de más de 30 años entre ambos, se formalizó con su matrimonio en noviembre de 2023. A la ceremonia acudieron otros creadores de contenido y se transformó en uno de los momentos más seguidos del entretenimiento nacional. Aunque siempre hubo preguntas sobre si era un montaje para redes sociales, la pareja se mantuvo unida hasta que confirmó su separación definitiva a comienzos de 2026, después de que ambos participaran en el reality Apostarías por mí , grabado en Brasil. Velásquez afirmó que el distanciamiento se agravó cuando regresó a Colombia y enfrentó la quiebra de una panadería que había abierto recientemente, mientras Lozano le insistía en aprovechar la visibilidad que les había dejado el programa. Las sospechas de los usuarios de un montaje se habrían confirmado el pasado martes 27 de octubre, cuando el influenciador aseguró que su matrimonio con la actriz Alina Lozano fue una puesta en escena sin validez legal. Según explicó, la ceremonia religiosa que ambos celebraron estuvo oficiada por un actor y la pareja nunca firmó un acta matrimonial, por lo que tampoco existió un divorcio formal. Velásquez contó que la idea de casarse surgió después de una conversación en la que Lozano le confesó que había soñado toda su vida con contraer matrimonio, vestirse de blanco y dar el “sí” en un altar, algo que ninguna de sus parejas anteriores le había propuesto. “Si todas sus exparejas no le propusieron matrimonio, ¿por qué yo no ser la excepción y pedírselo?” , señaló Velásquez, al explicar el pensamientoq ue tenía en ese momento. Ante esto, el influenciador decidió planear la propuesta para una entrevista televisiva en Bravissimo , de City TV, en mayo de 2023. Mandó hacer un anillo y, minutos antes de que terminara el programa, dudó de hacerlo. “No soy capaz, o sea, no lo voy a hacer”, recordó haber pensado. El presentador Marcelo Cezán, amigo de Lozano, le dio pie para hablar. Velásquez se arrodilló y preguntó: “¿Te quieres casar conmigo en vivo y en directo?”. Según recordó Jim, la actriz respondió: “Si esto es una broma, terminamos”, antes de aceptar la propuesta. La pareja celebró una primera ceremonia sencilla en Cartagena, oficiada por la madre de Velásquez. “Mi mamá nos va a hacer la ceremonia frente al mar. Ella nos va a bendecir el matrimonio y ya” , explicó sobre la idea original. Ambos vistieron de blanco para la ocasión. Pese a ese primer encuentro, Velásquez dijo que sintió la necesidad de repetir la experiencia. “Si hay muchos famosos que se casan dos, tres, cuatro veces en diferentes países, ¿por qué nosotros no?” , planteó como justificación para organizar una segunda boda, esta vez con más de 200 invitados, en las afueras de Bogotá. La planeación de ese segundo evento tomó aproximadamente cuatro meses e incluyó músicos, un pastel y la cobertura de medios de comunicación. La segunda ceremonia fue simbólica, no una boda legal, según Jim Velásquez Para la segunda boda, Velásquez aclaró que, aunque participó un sacerdote católico y se celebró una misa, se trató de una bendición simbólica y no de un matrimonio con validez civil o eclesiástica real. “A pesar de ser un sacerdote católico, de celebrarse una misa, fue una bendición simbólica”, precisó. Según el influenciador, la decisión de no formalizar legalmente la unión respondió a un interés por evitar especulaciones económicas. “No queríamos que la gente pensara que yo me estaba casando con ella solo por interés, porque tuviésemos repartición de bienes cuando nos llegáramos a separar” , explicó. Agregó que, al no existir un acta matrimonial, tampoco fue necesario tramitar un divorcio formal: “Es por esto que no nos hemos divorciado, porque no necesitamos divorcio (...) Si alguno de ustedes seguía pensando cómo íbamos a hacer la repartición de bienes, si yo me iba a quedar con su herencia, si yo me iba a quedar con su casa, con su carro, no va a pasar, no ha pasado, no puede pasar y no es lo que yo quiero”, afirmó. Según precisó, cada uno mantiene sus propias pertenencias, incluidas las que corresponden al hijo de Lozano. A pesar de la ausencia de un vínculo legal, el creador de contenido destacó el valor emocional de ambas ceremonias. “Para mí fue muy hermoso haberme casado dos veces, además de recibir las bendiciones de mi mamá y luego del sacerdote, de mis amigos, de mi familia” , dijo. Añadió que, aunque no existió un papel que formalizara la unión, ambos asumieron los roles propios de un matrimonio durante su relación.
El creador de contenido Jim Velásquez y Alina Lozano protagonizaron una de las historias más seguidas de los últimos año




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