El fenómeno de El Niño representa un riesgo para el sector industrial peruano , tanto por las posibles interrupciones de las actividades productivas como por las dificultades para mantener el abastecimiento de materias primas. A estos problemas se suman las fallas tecnológicas que pueden afectar el funcionamiento de los servicios esenciales para las empresas . Un estudio del Instituto de Estudios Económicos y Sociales de la Sociedad Nacional de Industrias ( SNI ) muestra que el 60% de las compañías industriales considera que sus operaciones podrían verse perjudicadas. Ante este escenario, Diego Ossa, CEO de SOLA de Stefanini Group, explica qué aspectos deben evaluar las organizaciones para afrontar una contingencia. Empresas anticipan interrupciones y problemas de abastecimiento De acuerdo con el estudio de la SNI, el 28% de las empresas industriales prevé una interrupción parcial o total de sus actividades ante El Niño . Además, el 55% anticipa dificultades para abastecerse de insumos y materias primas. Los efectos también pueden alcanzar a la infraestructura tecnológica . Los cortes de electricidad, la pérdida de conectividad o la imposibilidad de acceder a una sede pueden afectar plataformas de pago, sistemas de inventario y aplicaciones logísticas, además de interrumpir servicios proporcionados por terceros. “El verdadero desafío no está únicamente en responder a un incidente aislado, sino en mantener la continuidad cuando varias de estas situaciones ocurren simultáneamente”, señala Ossa. El ejecutivo advierte que las compañías deben considerar las dependencias de proveedores, servicios externos y personal clave al evaluar su capacidad para mantener las operaciones. ¿Cuánto puede perder una empresa por una interrupción? El perjuicio económico depende del tiempo que dure la paralización y de si la actividad afectada puede recuperarse posteriormente. Como ejemplo ilustrativo, una empresa que deja de generar S/5.000 de margen de contribución por hora podría perder S/120.000 en 24 horas , siempre que no consiga recuperar esa actividad. Ossa recomienda calcular el impacto considerando el margen de contribución que se deja de generar , los gastos de recuperación y las posibles penalidades. También deben contemplarse las pérdidas que no puedan compensarse después de la contingencia, como las ocasionadas por incumplimientos en las entregas o el deterioro de productos perecederos. Las consecuencias dependen del sector. En la banca , una falla puede impedir el procesamiento de transacciones y afectar la atención a los clientes. En el comercio minorista, puede interrumpir las ventas durante campañas comerciales; en la manufactura, detener las líneas de producción; y en logística, dificultar la coordinación y el seguimiento de envíos cuando las vías de transporte están bloqueadas. ¿Qué alternativas tecnológicas pueden utilizar las empresas? Entre las medidas propuestas por el especialista figuran disponer de fuentes alternativas de energía y conectividad , además de sistemas de almacenamiento de datos que permitan recuperar información ante una emergencia. También recomienda mantener copias de seguridad protegidas fuera de las instalaciones expuestas y verificar que puedan restaurarse. La migración a la nube puede facilitar la recuperación de aplicaciones y reducir la dependencia de una sede física. Sin embargo, no garantiza por sí sola la continuidad: una aplicación puede seguir dependiendo de una única base de datos, una conexión local o una zona de disponibilidad. Por ello, Stefanini Group plantea evaluar arquitecturas híbridas que combinen infraestructura propia, servicios en la nube y procesamiento local, según las necesidades de cada operación. Estas configuraciones pueden complementarse con monitoreo, conexiones alternativas y procedimientos de recuperación probados. La automatización y la inteligencia artificial también pueden utilizarse para detectar comportamientos anómalos, identificar señales tempranas de incidentes y acelerar determinadas respuestas. Su aplicación requiere controles, responsables definidos y protocolos para intervenir cuando se produzcan fallas. Las acciones que se recomiendan ante El Niño Ossa propone identificar los procesos críticos de cada empresa, incluidos aquellos que sostienen los ingresos, la atención al cliente y el cumplimiento de obligaciones. Este análisis debe reconocer las dependencias tecnológicas y externas que podrían interrumpir esas actividades. Otra medida consiste en preparar alternativas de recuperación , como respaldos protegidos, fuentes de energía y conexiones de reserva, además de sistemas o ubicaciones de contingencia adecuados a las necesidades del negocio. El ejecutivo también recomienda establecer alertas automatizadas y procedimientos de respuesta que permitan actuar ante incidentes sin comprometer otras operaciones. La planificación debe incluir la asignación de responsabilidades para activar los planes de contingencia y coordinar a las áreas involucradas. Asimismo, deben definirse los procedimientos de comunicación con colaboradores, clientes y proveedores durante una interrupción. Finalmente, Ossa recomienda realizar pruebas integrales de recuperación al menos una vez al año y evaluar con mayor frecuencia los procesos críticos, de acuerdo con su nivel de riesgo. Entre los ejercicios mencionados figuran las restauraciones trimestrales de información, cuando corresponda.
Entre las medidas propuestas por el especialista figuran disponer de fuentes alternativas de energía y conectividad , ad





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