Burgos, 27 oct (EFE).- El Juzgado de lo Penal nº 2 de Burgos ha condenado a dos años y medio de prisión por un delito de maltrato animal continuado al dueño de un criadero de perros en Melgar de Fernamental (Burgos), extraditado el pasado febrero desde Venezuela para ser juzgado en España, después de que huyera del país tras el desmantelamiento del criadero en 2020. La sentencia, facilitada por el gabinete de prensa del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL), considera probado que el hombre es responsable de un delito de maltrato animal continuado con resultado de muerte, por el que le impone 18 meses de prisión. También de un delito de maltrato animal continuado sin resultado de muerte, con 12 meses de prisión; y de otro más de alzamiento de bienes, por el traspaso y venta de sus propiedades antes de huir, por el que le impone una multa de 6 euros al día durante doce meses. Además, tendrá que indemnizar en concepto de responsabilidad civil a la asociación Defensa y Justicia Animal con 12.018 euros, y a la Junta de Castilla y León con 185.617 euros, subsidiariamente con su madre y su expareja, condenadas a un año de cárcel por los mismos hechos en sentencia de 2026. Los hechos que se juzgaron, durante la vista celebrada el pasado septiembre, se remontan a finales de 2019 y principios de 2020, tras una denuncia interpuesta por Justicia y Defensa Animal de Burgos y varias visitas realizadas tanto por la Junta de Castilla y León y la Guardia Civil. En las mismas se constató, como explicaron técnicos, veterinarios, peritos y agentes durante el juicio, que el condenado mantenía a los perros en condiciones pésimas, fruto de un abandono prolongado: desnutridos, deshidratados, con delgadez extrema, patologías crónicas, lesiones y traumatismos. Durante la intervención de la Guardia Civil, que acabó con el desmantelamiento del criadero en febrero de 2020, se rescataron un centenar de perros y se localizaron una veintena de ellos muertos, algunos con más de veinte días fallecidos, y muchos con evidencias de canibalismo fruto de la falta de alimentación. El acusado, que ya había sido condenado por maltrato animal a un año de cárcel en 2019, se deshizo de sus propiedades, a favor de su madre y su expareja, y se marchó de Burgos cinco días antes de la última entrada de la Guardia Civil. Fue extraditado desde Venezuela en febrero de 2026. Ministerio Fiscal, la asociación Justicia y Defensa Animal y la Junta de Castilla y León pedían 18 meses de cárcel por maltrato animal, y entre 1 y 4 años de prisión por alzamiento de bienes. Finalmente, la sentencia le condena a 2 años y medio por maltrato y multa de doce meses por alzamiento; y queda inhabilitado para ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con animales y para la tenencia de animales durante siete años. La sentencia no es firme y contra ella cabe recurso ante la Audiencia Provincial de Burgos.EFE
Burgos, 27 oct (EFE).- El Juzgado de lo Penal nº 2 de Burgos ha condenado a dos años y medio de prisió




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