Guatemala envió 10.1 toneladas métricas de cacao orgánico desde Alta Verapaz hacia Amberes , Bélgica, en la primera exportación centroamericana preparada como libre de deforestación bajo las exigencias del Reglamento de la Unión Europea sobre Productos Libres de Deforestación. El cargamento, destinado a un comprador europeo especializado en granos de origen, cerró un proceso piloto de georreferenciación y seguimiento de la cadena productiva. La normativa europea condicionará el ingreso de cacao, café, aceite de palma, caucho, madera, soja y ganado bovino a que no procedan de tierras deforestadas después del 31 de diciembre de 2020 . También exigirá una declaración de diligencia debida para demostrar el origen y la legalidad de los productos. Las obligaciones comenzarán el 30 de diciembre de 2026 para las empresas grandes y medianas, mientras que las micro y pequeñas compañías deberán cumplirlas desde el 30 de junio de 2027. La regulación acumuló dos prórrogas desde su aprobación original. El grano salió de las montañas de Cobán con certificación orgánica y documentación sobre el recorrido de la producción. El comprador abastece a chocolateros que buscan cacao diferenciado por su calidad, identidad territorial y prácticas de cuidado forestal. La preparación de 140 familias productoras de Alta Verapaz El piloto estuvo a cargo de la Fundación Laguna Lachuá y de su empresa comercializadora, Empresa Comercializadora Lachuá, conocida como ECOLASA. La firma es socia del Comité de Cacao y Chocolate de la Asociación Guatemalteca de Exportadores. El proceso alcanzó de forma directa a 140 familias de pequeños productores de cacao orgánico y de especialidad. La Cooperación Alemana para el Desarrollo, GIZ, indicó que la experiencia puede tener un efecto indirecto sobre los más de 3.000 productores cacaoteros que operan en Guatemala. Las actividades permitieron ubicar geográficamente las parcelas, recopilar datos sobre el origen del grano, analizar riesgos de deforestación y reforzar el seguimiento de cada etapa de la cadena. El modelo también incluyó la verificación de legalidad requerida para ingresar al mercado europeo. Raúl Quezada, gerente de FundaLachuá y ECOLASA, definió el envío como un avance para la organización, que reúne a 200 pequeños productores: “Para nosotros es un gran paso: como una organización de 200 pequeños productores, este contenedor es un orgullo y debe verse como un éxito en Guatemala. Esto se convierte en una gran oportunidad para el cacao de la Selva Maya”. La asistencia técnica se organizó en tres etapas: análisis del modelo de negocios para el comercio sostenible, incorporación de instrumentos digitales y verificación de los requisitos legales. El objetivo fue preparar a la cadena cacaotera local para responder a las condiciones que impondrá el mercado de la Unión Europea. INATrace, la plataforma para documentar el origen del cacao La trazabilidad digital se realizó mediante INATrace , una plataforma de código abierto que registra información sobre la cadena de suministro. La herramienta permite documentar los precios pagados, las etapas de procesamiento y otros datos que pueden compartirse con compradores mediante códigos QR. Abner Jiménez, director del proyecto Grandes Bosques de GIZ, señaló que el trabajo conjunto permitió estructurar una vía comercial para el producto guatemalteco: “Junto a aliados y en el marco del EUDR, se abrió una ruta comercial para asegurar la cadena de suministro de cacao en Europa”. Quezada sostuvo que la preparación documental agrega una condición comercial al valor del cacao certificado. “Como exportadores de cacao a Europa, este embarque representa un paso muy importante: estamos enviando granos certificados como orgánicos de la más alta calidad, pero ahora respaldado por un trabajo de trazabilidad y preparación que nos permite responder a las exigencias del comprador y el nuevo Reglamento de la Unión Europea sobre Productos Libres de Deforestación”, afirmó. La experiencia fue presentada en septiembre durante el congreso EUDR&Data 2026, celebrado en Guatemala. Allí fue expuesta como un caso de referencia regional para el uso de geolocalización y gestión de datos en las cadenas de café y cacao. FundaLachuá y sus socios preparan una guía práctica para productores y exportadores con los pasos de adaptación, la información necesaria y las posibles brechas frente a la regulación europea. La Asociación Guatemalteca de Exportadores impulsa, a la vez, el uso de INATrace entre sus asociados para respaldar el origen sostenible de los bienes que venden a Europa. El piloto contó con el apoyo del Programa Grandes Bosques de Mesoamérica y de la Iniciativa Café y Bosques, cofinanciados por la Unión Europea y Alemania a través del Ministerio Federal de Medio Ambiente, Acción Climática, Conservación de la Naturaleza y Seguridad Nuclear, bajo la Iniciativa Internacional sobre el Clima. GIZ implementa ambos programas con apoyo técnico de la Alianza Bioversity International-CIAT y la participación del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación de Guatemala, además de Silva Cacao y Uncommon Cacao.
Guatemala envió 10.1 toneladas métricas de cacao orgánico desde Alta Verapaz hacia Amberes , Bélgica, en la primera expo




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