Ruy A. Valdés Seúl, 2 nov (EFE).- El histórico robo de criptomonedas a Binance, atribuido por el FBI a Corea del Norte, ha vuelto a poner de manifiesto el alcance de las capacidades cibernéticas del régimen de Kim Jong-un, que usa los ataques informáticos como herramienta para eludir sanciones y financiar sus programas armamentísticos. "Las operaciones de robo de criptomonedas de Corea del Norte se han convertido en una amenaza multimillonaria, con un cambio reciente hacia un menor número de ataques pero robos mucho mayores", dijo a EFE Alec Zebrick, gerente senior de servicios globales de Chainalysis, una firma estadounidense de análisis de criptomonedas. El Buró Federal de Investigaciones estadounidense (FBI) atribuyó el sábado al grupo norcoreano TraderTraitor el ataque contra Binance, la mayor plataforma de intercambio de criptomonedas del mundo, cuyo impacto se estima en 6.300 millones de dólares, el mayor robo de criptomonedas de la historia. Los ataques atribuidos a grupos norcoreanos hasta el 29 de octubre de este año concentraron casi el 89 % del valor mundial robado en criptomonedas, frente al 15 % en todo 2021, señaló Zebrick, mientras que las pérdidas medias por ciberataques atribuidos a Pionyang casi se cuadruplicaron hasta los 185,65 millones de dólares en el mismo período. El representante de Chainanalysis explicó que tras los robos, los 'hackers' fragmentan los fondos y los distribuyen entre miles de direcciones y plataformas para dificultar su rastreo, aunque las transacciones dejan registros que permiten localizar y congelar activos antes de que sean convertidos en dinero convencional. Asimismo, Corea del Norte contaría con unos 8.400 efectivos dedicados a operaciones cibernéticas, según una estimación del Ejército surcoreano en 2024. "Las capacidades cibernéticas norcoreanas se sitúan apenas en un nivel intermedio a escala mundial. Sin embargo, en lo que respecta a los ataques informáticos relacionados con actividades ilícitas, como el robo financiero y el empleo bajo identidades falsas, podría considerarse que ocupa el primer lugar del mundo", dijo a EFE Lee Ho-ryung, investigadora senior del Instituto Surcoreano de Análisis de Defensa (KIDA). "El robo mediante ataques informáticos está, sin duda, patrocinado y respaldado por el partido-Estado norcoreano", señaló a EFE Daniel Pinkston, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Troy y especialista en Corea del Norte. Pinkston afirmó que "cualquier divisa que el régimen obtenga por medios legítimos o ilícitos es fungible" y que "la cúpula dirigente puede utilizar los fondos como considere oportuno", aunque destacó que los programas de armas de destrucción masiva "son definitivamente una prioridad". Estados Unidos, Corea del Sur y Japón han denunciado que los robos de criptomonedas permiten a Corea del Norte obtener divisas y sortear las sanciones impuestas por sus programas nuclear y de misiles, mientras que Pionyang ha rechazado reiteradamente las acusaciones internacionales sobre su participación en ciberataques. "Las exportaciones norcoreanas en 2025 ascendieron a 470 millones de dólares, mientras que el robo a Binance alcanzó los 6.300 millones", destacó la investigadora Lee, quien subrayó que el cibercrimen es una importante fuente de financiación para la actual modernización del Ejército norcoreano. Entre los antecedentes más conocidos de ciberataques atribuidos a Corea del Norte figura el realizado contra Sony Pictures en 2014, que provocó filtraciones de información confidencial y daños informáticos tras la producción de la película 'The Interview', que Pionyang consideró como ofensiva contra su mandatario, Kim Jong-un. Los ataques alcanzaron otras plataformas de intercambio de criptomonedas, como la surcoreana Upbit, que sufrió un robo de unos 50 millones de dólares en 2019 y otro de 30 millones de dólares a finales de 2025, y Bybit, que perdió unos 1.500 millones en febrero de 2025, en su momento el mayor robo del sector. En septiembre de este año Bitget también reportó la sustracción de 351,6 millones de dólares, atribuida por analistas a TraderTraitor. Entre los principales grupos de piratas informáticos vinculados a Pionyang destacan Lazarus, asociado a grandes robos financieros y operaciones de espionaje, y Kimsuky, especializado en la obtención de información confidencial. Binance anunció recientemente que había reservado más de 6.340 millones de dólares para cubrir las pérdidas mediante recursos propios y fondos de protección, y aseguró el domingo haber repuesto ya el 95 % de los activos sustraídos. Todavía se desconoce la pérdida definitiva, después de que la firma asegurara haber congelado unos 3.000 millones de dólares de los fondos sustraídos. EFE
Ruy A. Valdés Seúl, 2 nov (EFE).- El histórico robo de criptomonedas a Binance, atribuido por el FB


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