La feroz guerra por las butacas a renovarse en el Consejo de la Magistratura encuentra al oficialismo del Senado en medio de internas y desconfianzas y, sobre todo, a una Casa Rosada con una ansiedad inusitada para quedarse con dos de las cuatro bancas . No obstante, las claves relacionadas con “cuántos” y “cuándo” de los bloques podría jugarle una mala pasada a Balcarce 50, si se tomara en cuenta qué es lo que ocurrió en diciembre pasado, con el recambio post elecciones de medio término . Al igual que en Diputados, durante la segunda quincena del corrientes mes -18- tendrán que estar definidos los ocho legisladores, cuatro por cada Cámara, más sus respectivos suplentes. En la alta, el campo de batalla se abrió el lunes pasado, cuando se conoció el regreso del riojano Fernando Rejal al kirchnerismo para dejar a la bancada de José Mayans (Formosa) con uno más que La Libertad Avanza . Como la repartija habla de primera, segunda y tercera minorías, la numerología actual tiene a las tribus “justicialistas” con 22; a libertarios, con 21, y a radicales, con 10. La picardía del servil Rejal y su retorno al PJ, lo único que hizo, fue recordar el pésimo antecedente de años atrás . En 2022, con la firma de la hoy condenada -prisión domiciliaria- Cristina Kirchner como entonces titular de la Cámara alta, le fue arrebatado el lugar de la segunda minoría al supuesto macrista -hoy semi violáceo- Luis Juez (Córdoba). La trifulca llegó a la Corte Suprema de Justicia, que en noviembre de aquel año falló a favor del último y corrió al rionegrino Martín Doñate . Fue un verdadero papelón. Sin contemplar a Rejal, los guarismos dejarían a kirchneristas y libertarios empatados. La UCR no tendría problemas, ya que -igual- le tocaría un asiento por tercera minoría . Las notas de cada bloque se presentan ante la máxima autoridad del Cuerpo, es decir, Victoria Villarruel. La vice dejó en claro que no se meterá en una pelea que no es suya y que, en principio, lo resuelva el pleno, en el recinto . Como la Casa Rosada da por sentado que no perderá en la Cámara alta, ello implicaría forzar a que el kirchnerismo pierda una de las dos que pretende, o que el radicalismo se quede sin nada, por más que sea la tercera minoría. No hay más opciones, aunque la última significaría quebrar al conjunto dialoguista -la UCR tiene 10 votos- y, casi, que no salgan más leyes . Con la agenda que aún resta y que desea Balcarce 50, salvo que se busque un Congreso sellado y decretos por doquier. Por eso es increíble, a esta altura, que todavía se piense que a gran parte de las fuerzas le importa los proyectos que se tratan en las sesiones. El semáforo que encendió las alarmas en filas libertarias fue, en realidad, un simple recordatorio del episodio Juez. Ahí, el cordobés volvería a ser noticia: él no estuvo en la bancada oficialista desde el día 1, cuando se activó el recambio de diciembre de 2025. En tanto, el PJ, en ese entonces, estaba dentro de un interbloque más numeroso pero que, a solas, ya sumaba 21 mientras que, La Libertad Avanza, 20. Recién dos meses más tarde apareció el ex macrista y amigo circunstancial de jefes de Estado. Es un escenario que -incluso- algunos mileístas ven como el más justo . Nunca lo dirán en “on”. Con senadores de vacaciones para “analizar” en profundidad -e in situ- las elecciones de los Estados Unidos, más la visita de la próxima semana del Papa León XIV, se estima menos movimiento en la Cámara alta y una disputa que continuará en cocción, a fuego lento, con un Ejecutivo que juega a favor de soldados de la Cámara alta que ya se ganaron no sólo la enemistad de los rivales, sino de los propios compañeros . Buscan estar en todos lados y reciben generosas pinceladas de operadores extraoficiales de turno. Nunca llega a buen puerto esa estrategia.
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