La ausencia de la tenista colombiana Maria Fernanda Herazo de los Juegos Suramericanos 2026 y que se disputaron en Santa Fe, Argentina, abrieron una nueva polémica en el deporte nacional, el 4 de noviembre de 2026. La raqueta barranquillera de 29 años dio a conocer a través de su cuenta de X que un Juzgado de Conocimiento vulneró sus derechos fundamentales al ser negado por parte de la Federación Colombiana de Tenis los motivos por los cuales no pudo participar en las justas deportivas. El 3 de noviembre de 2026, Herazo confirmó que recibió la notificación del Juzgado sobre la vulneración de sus derechos fundamentales al no conocer por parte de la Federación Colombiana de Tenis los motivos por los cuales no fue incluida en la selección para participar en las competencias que se llevaron a cabo en Argentina: “Hoy recibí la notificación del Juzgado XXVIII Penal con función de conocimiento de Bogotá donde la justicia determinó que la Federación Colombiana de Tenis vulneró (una vez más) mis derechos fundamentales y le ordenó responder de manera concreta y motivada cada punto de mi solicitud sobre los Juegos Suramericanos 2026. El Comité Olímpico Colombiano me informó que no fui tenida en cuenta para estos Juegos porque la Federación no me incluyó en la lista larga. Las deportistas tenemos derecho a recibir respuestas claras y a conocer cómo se toman las decisiones que afectan nuestra carrera. Seguiré defendiendo mis derechos con respeto y firmeza”, dijo. María Fernanda Herazo calificó de fracaso la gestión de la Federación Colombiana de Tenis y pidió cambios: “Acumulamos ocho años de atraso” En entrevista con Diego Ariza de Infobae Colombia, el 25 de septiembre de 2026, María Fernanda Herazo calificó de fracaso la gestión de la Federación Colombiana de Tenis en la rama femenina y reclamó cambios tras los Juegos Suramericanos de Santa Fe 2026, donde Colombia no pudo defender sus títulos de sencillos y dobles. La campeona suramericana sostuvo que el país acumula cerca de ocho años de retraso institucional en el desarrollo de nuevas jugadoras y la transición hacia el profesionalismo. La tenista cuestionó que Colombia hubiera llevado solo a una representante a la competencia individual femenina, María Paulina Pérez, eliminada en la segunda ronda, y que no presentara una pareja para el dobles. El país había llegado a Argentina como defensor de ambos oros obtenidos en Asunción 2022. Herazo diferenció sus críticas del rendimiento de las deportistas. “Hablo de gestión, estructura y procesos, no de las jugadoras, cuyo talento y sacrificio conozco” , afirmó en una entrevista con Infobae Colombia, y añadió que los resultados actuales responden a decisiones tomadas durante años anteriores. Ocho años de atraso y títulos que no se revalidaron La ex campeona suramericana situó el origen del problema en la ausencia de un relevo sostenido detrás de la generación que obtuvo medallas en los últimos ciclos regionales. “Los resultados no aparecen por generación espontánea: ni se gana un oro ni se pierde profundidad competitiva de la noche a la mañana”, expresó. Según su evaluación, Colombia acumuló aproximadamente ocho años de atraso en recambio, desarrollo profesional femenino y conexión entre el tenis juvenil y el circuito profesional. Herazo aclaró que no atribuye ese período a cada integrante de la dirigencia actual, pero señaló que David Samudio llegó a la presidencia de la Federación Colombiana de Tenis en 2017 y hoy ocupa el cargo de director ejecutivo, mientras Mauricio Lederman es el presidente. La jugadora repasó los resultados que respaldan su cuestionamiento. Yuliana Lizarazo ganó el oro individual en los Juegos Bolivarianos de Valledupar 2022, mientras Herazo y Pérez se impusieron en dobles; en Asunción 2022, Herazo obtuvo el título de sencillos y también el de dobles junto a Lizarazo. En San Salvador 2023, Herazo volvió a ganar la prueba individual, Lizarazo y Pérez se llevaron el dobles, y el equipo integrado por Lizarazo, Yuliana Monroy, Pérez y Herazo conquistó la Copa de Naciones femenina. La tenista sostuvo que aquellas conquistas fueron posibles por trayectorias construidas también fuera de la estructura federativa. Su carrera, explicó, se desarrolló mediante trabajo familiar, entrenadores y equipos privados, competencias internacionales y apoyos de Petromil, la Alcaldía de Barranquilla y la Gobernación del Atlántico. “La Federación puede acompañar, inscribir, facilitar y representar; en mi concepto, no puede presentar cada medalla como prueba de que formó a esa atleta” , planteó. Los antecedentes recientes, a su juicio, muestran un retroceso. Colombia no revalidó en Ayacucho-Lima 2025 los oros bolivarianos de sencillos y dobles femeninos logrados en Valledupar, y en Santo Domingo 2026 tampoco retuvo los títulos femeninos de sencillos, dobles y equipos conquistados en San Salvador. La delegación consiguió un oro, tres platas y un bronce en Santo Domingo. El título fue en dobles mixtos, con María Paulina Pérez y Cristian Rodríguez, un resultado que Herazo consideró merecedor de reconocimiento, aunque remarcó que su crítica se concentra en las competencias femeninas. En Santa Fe, la única colombiana en sencillos tenía el puesto 1.151 del ranking de la Asociación de Tenis Femenino, conocida como WTA por sus siglas en inglés. La eliminación antes de los cuartos de final cerró la posibilidad de defender el oro individual, mientras la ausencia de una dupla nacional impidió competir por la medalla de dobles. El descenso en la Billie Jean King Cup y la falta de recambio La situación de la selección en la Billie Jean King Cup, la principal competencia mundial por equipos del tenis femenino, es otro de los ejes de su reclamo. Colombia fue anfitriona en Ibagué del Grupo I de la Zona Americana en 2026, después de un 2025 marcado por derrotas consecutivas y con el objetivo público de disputar un lugar en los play-offs. La derrota ante Chile provocó el descenso colombiano al Grupo II de la Zona Americana, según confirmó el Ministerio del Deporte. Herazo describió aquella caída como “institucionalmente gravísima” por tratarse de una competencia disputada como local, con inversión pública y una organización federativa detrás de la selección. “No considero vergonzoso que una jugadora pierda un partido; en el deporte cualquiera puede perder” , sostuvo. “Me preocupa que, tratándose de la principal competición mundial por equipos del tenis femenino, con inversión pública, sede en casa y una estructura federativa detrás, la selección perdiera la categoría”. La crítica tampoco apunta a la falta de figuras consolidadas. Herazo reconoció los resultados de Camila Osorio y Emiliana Arango en el circuito WTA, pero señaló que el talento individual no equivale a la existencia de un sistema deportivo capaz de formar una base amplia de jugadoras. Al comenzar 2026, María Isabel Suárez era la colombiana mejor ubicada en el ranking juvenil femenino, en el puesto 282, seguida por Emanuela Lares en el 288. No había tenistas del país entre las primeras cien juveniles del mundo. Herazo planteó que una federación debería poder mostrar jugadoras juveniles en ascenso, tenistas en distintos tramos de la clasificación profesional, torneos locales, apoyo para giras y equipos con mayor profundidad competitiva. “Yo quisiera ver cuatro o cinco colombianas disputándose posiciones importantes internacionalmente, tanto en juniors como a nivel WTA”, dijo.
La ausencia de la tenista colombiana Maria Fernanda Herazo de los Juegos Suramericanos 2026 y que se disputaron en Santa


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