La muerte de su padre cuando tenía 12 años cambió la manera en que Marilyn Keith Huamán Méndez imaginaba su futuro. Desde entonces, estudiar Medicina adquirió un significado especial para la joven huancavelicana, que finalmente, a sus 23 años, logró ingresar a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) en el primer puesto , tras seis años de preparación y sacrificios. Marilyn obtuvo 1.776,750 puntos en el examen de admisión 2027-I y consiguió una de las 54 vacantes de Medicina Humana , disputadas por cerca de 4.000 postulantes. La noticia la sorprendió mientras descansaba junto a su madre en un hospedaje de Jesús María, en Lima. Aunque confiaba en ingresar, no esperaba alcanzar el primer lugar. “Me encuentro muy feliz, muy feliz, muy orgullosa de lo que he logrado”, contó a Agencia Andina . Detrás de este resultado hay una historia de esfuerzo marcada por las dificultades económicas y la necesidad de combinar el estudio con el trabajo. Sin recursos suficientes para matricularse en una academia convencional, la joven buscó otras formas de prepararse y encontró en su madre uno de sus principales apoyos. Ahora, su ingreso a San Marcos representa el comienzo de una carrera que eligió también a partir de una experiencia familiar dolorosa. La muerte de su padre marcó su vocación por la Medicina Cuando Marilyn tenía 12 años, vio a su padre atravesar un problema de salud en un hospital. Su fallecimiento, que ella relaciona con una aparente negligencia médica, dejó una huella profunda y reforzó su deseo de convertirse en doctora. Aquella experiencia familiar dio un nuevo sentido a una vocación que ya despertaba su interés desde niña. “Jugaba siendo doctora, estudiar Medicina era algo que me fascinaba. La negligencia que pasó con mi papá me motivó, pero no quiero ser una más del montón. Estudiaré mucho para ser una mejor profesional”, declaró a Agencia Andina. Con estas palabras, explicó por qué quiere prepararse para ejercer la carrera con responsabilidad y contribuir a una mejor atención de los pacientes. Aunque todavía debe iniciar su formación universitaria, Marilyn ya tiene interés en la anestesiología . Por ahora, su prioridad es adaptarse a las exigencias de la carrera y aprovechar la oportunidad que consiguió después de varios años de esfuerzo. Las dificultades económicas la llevaron a estudiar por su cuenta Marilyn creció en el barrio San Cristóbal, en Huancavelica , y es la menor de ocho hermanos. Tras la muerte de su padre, su madre asumió la responsabilidad de sacar adelante a la familia. En ese contexto, pagar una academia y cubrir los gastos de preparación representaba un obstáculo para la joven, que tuvo que buscar alternativas para continuar con sus estudios. “No tuve la economía suficiente como para inscribirme a una academia”, explicó a Agencia Andina. Por ello, dedicó buena parte de su tiempo al estudio autónomo y también se preparó en San Fermedic , una academia de Huancavelica cuyos docentes contribuyeron a su aprendizaje. Algunos de ellos eran estudiantes de San Marcos vinculados con la Facultad de Medicina. A las limitaciones económicas se sumaron los comentarios de personas que dudaban de sus posibilidades de ingresar a una universidad tan exigente . Marilyn tuvo que organizar sus horarios entre el estudio y el trabajo para contribuir con los gastos familiares. En la última etapa, recibió apoyo para cubrir la inscripción al examen de admisión, un gasto difícil de asumir para su hogar. La lectura y la concentración fueron claves para alcanzar el primer puesto Durante sus años de preparación, Marilyn aprendió a aprovechar las horas disponibles. En lugar de limitarse a pasar mucho tiempo frente a los libros, procuraba comprender los temas y resolver los ejercicios con atención. Esta forma de estudiar le permitió avanzar pese a las responsabilidades que debía atender fuera de su preparación académica. “Lo que me ha ayudado bastante fue la lectura”, señaló a Agencia Andina. Desde pequeña acostumbraba leer, incluso obras breves, y mantuvo ese hábito durante su preparación. También utilizaba el subrayado y elaboraba cuadernos con apuntes para reforzar los contenidos. El resultado del examen llegó después de seis años de esfuerzo, en una etapa en la que tuvo que reducir algunas actividades personales y mantener la concentración en su objetivo. Ahora deberá afrontar las exigencias de la vida universitaria y continuar con la disciplina que le permitió conseguir una vacante en Medicina Humana . Su madre fue el principal apoyo para alcanzar su meta Cuando Marilyn conoció los resultados, su madre fue la primera persona con quien compartió la noticia. Ambas estaban en el hospedaje cuando descubrieron que la joven no solo había ingresado a Medicina Humana , sino que había conseguido el primer puesto. La emoción representó una recompensa para una familia que atravesó momentos difíciles después de la muerte del padre. “Me siento orgullosa de que ella sea mi mamá. Es una mujer muy luchadora, fue padre y madre para nosotros y nunca se rindió”, expresó Marilyn al recordar el papel de su madre durante su preparación. Su apoyo fue fundamental para que continuara con sus planes incluso cuando las dificultades económicas y los comentarios negativos pusieron a prueba su confianza. El siguiente reto será establecerse en Lima para comenzar sus estudios. Una de sus opciones es postular a la residencia universitaria de San Marcos , con la esperanza de reducir los gastos de alojamiento y alimentación. Desde Huancavelica , Marilyn inicia así una nueva etapa con la meta de convertir su vocación en una profesión dedicada al cuidado de los demás.
La muerte de su padre cuando tenía 12 años cambió la manera en que Marilyn Keith Huamán Méndez imaginaba su futuro. Desd

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