El creador de contenido venezolano Marko construyó una comunidad internacional con parodias, personajes y videos de reflexión que se viralizaron en distintos países. Ahora, el humorista da un giro hacia el suspenso con Caso 1992 , serie que supera los 9 millones de reproducciones en YouTube y lo devuelve a la actuación, una faceta que había dejado en pausa tras conocer la comedia. El protagonista de la producción asegura que esta incursión dramática no representa una despedida de la comedia, sino una nueva etapa en su trayectoria. En entrevista con Infobae Perú, habló sobre el desafío de lanzar una serie gratuita en YouTube, sus años como repartidor en Estados Unidos, el agradecimiento que siente por Perú y su admiración por Jorge Luna y Ricardo Mendoza, conductores de Hablando Huevadas . - Marko, en Perú te conocemos como creador de contenido y comediante, pero ahora también te vemos como actor en Caso 1992 . ¿Cómo se dio este regreso a la actuación? Yo empecé en Venezuela, en series juveniles y comerciales. Después me fui a la comedia porque entré al teatro e hice obras de ese género. Me encantó y me quedé ahí. Luego llegué a las redes sociales y encontré una manera de darle alegría a millones de personas a través de un sketch corto. Me apasionó, pero no volví a la televisión ni conecté otra vez con ese lado de la actuación. - Caso 1992 te hizo regresar... Ya habíamos hecho películas y series de comedia, pero quisimos hacer algo distinto, volver a las raíces y a la actuación. Caso 1992 no tiene nada de comedia y se convirtió en una de las más virales de YouTube. Teníamos miedo de hacer algo fuera de ese género porque nadie nos conoce fuea de ahí, pero están pasando cosas maravillosas. “No todas las ganancias son monetarias” - La serie tiene una propuesta audiovisual propia de una plataforma de pago. ¿Por qué eligieron estrenarla gratis en YouTube? No todas las ganancias son monetarias, aunque parezca una frase romantizada o de mentira. Nos atrevimos a hacer una serie en formato HD, con un elenco de Netflix. Uno de los protagonistas estuvo en ¿Quién mató a Sara? y nuestra protagonista participa en series americanas. Quisimos romper un poco la matriz y poner gratis una serie que la gente normalmente tendría que buscar en plataformas pagas. También teníamos una teoría: iba a ser complicado que una plataforma entendiera nuestra visión y nos dejara mostrarnos a todo el mundo. Sabíamos que, si entrábamos a una plataforma, quizá solo nos habilitarían en ciertos países. Nosotros queríamos que cualquier persona en el mundo pudiera ver la serie. Por eso escogimos YouTube. No sabíamos qué iba a pasar porque somos pioneros en poner un formato así, totalmente gratuito, en YouTube. Hasta ahora, que antes de publicar el último episodio, la serie se ha convertido en una de las series más virales de YouTube. Entonces, estamos aterrizando de que este experimento está resultando. - También reuniste a figuras como Víctor Cámara y Luis José Santander. ¿Cómo lograste que confiaran en el proyecto? Fue complicado, no porque ellos no quisieran, sino porque yo solo tenía comedia para mostrarles. Luis José Santander me decía que había hecho más de 40 novelas, películas y muchos trabajos, y que una de las razones por las que está donde está es porque siempre ha exigido calidad. Nos tocó enseñarles el proyecto armado, la calidad con la que se iba a grabar y adelantos de cómo se vería. Para que ellos dijeran: “Ok, voy a estar en el proyecto”. Recuerda que yo soy un creador de contenido en redes sociales y hago comedia. Lograr que entendieran que esto iba en serio y que quedaría un material de alta calidad fue difícil. Al final fue una mezcla entre mostrarles lo que íbamos a hacer y que ellos confiaran en nosotros. Víctor Cámara, Luis José Santander y otras leyendas que tenemos dentro del elenco están felices con el resultado. El protagonista que surgió por un imprevisto - Ahora, eres el protagonista de tu serie por accidente, porque estabas enfocado en la producción ejecutiva. Cuéntame qué pasó... Este es un proyecto de mi productora, Marko Films. Yo no iba a ser el protagonista, iba a tener otro personaje. El papel principal lo iba a interpretar una persona muy famosa, cuyo nombre no puedo revelar, pero dos semanas antes tuvo que bajarse del proyecto por temas personales. Me tocó asumirlo. Normalmente no tengo este aspecto. Tuve que rasparme el coco (raparme la cabeza), acelerarme más en el gimnasio, dejarme crecer la barba y cambiar la manera de hablar del personaje. Gracias a Dios, yo había escrito la historia y entendía bien a Bruno. Teníamos fecha de grabación y no había tiempo para conseguir a alguien de ese nivel. Nos reunimos como equipo y me dijeron: “Es tu proyecto, asume el protagónico”. Dije: “Vamos para adelante”. A pesar que fue por un error (sonríe), Bruno ha sido uno de los personajes que más ha gustado en la serie. - ¿Cómo ha reaccionado tu público al verte en un registro tan distinto? Quien no me conoce y ve la serie, ve a un actor y le encanta. Pero mi público está en esa transición de sorpresa. Llevan 12 años viéndome con una peluca, como mamá, novia, chica interesada, de mil personajes, y ahora me ven con un cambio total. A todos les ha encantado. Lo puedo medir porque he lanzado muchos proyectos. Cuando algo no sale bien, se siente rápidamente en las críticas. Invito a la gente a buscar críticas de Caso 1992 en Instagram, TikTok o YouTube. Hay muy pocas. Mi público está enamorado de Bruno, pero teme que, como a la serie le va bien, esta sea mi despedida de la comedia. Por eso siento una doble responsabilidad. Ahora hago más comedia en mis redes. En YouTube ven a Bruno, un tipo oscuro con un pasado difícil, pero luego entran a mis redes y ven a Marko con una peluca, haciendo un POV y tratando de hacer reír. Estoy dando lo mejor de mí en ambos géneros. “Trabajar de delivery fue una bendición” - Tu carrera también está marcada por los inicios que tuviste en Estados Unidos, cuando trabajaste como repartidor. ¿Qué valoras hoy de aquella etapa? Soy una estadística más de una historia linda de los latinos en Estados Unidos. Lo viví como lo viven todos. Trabajé de delivery y en muchas otras cosas. Fueron trabajos que me forjaron como ser humano y me dieron la bendición de poder pagar la habitación donde vivía, costear mis gastos y llevarle comida a mi mamá en otro país. Yo antes ponía esas cosas como algo negativo y ahora no. Trabajar de delivery no fue negativo. Fue una bendición que Dios me dio para alimentar a mi familia y salir adelante en los primeros días. Incluso hubo momentos en los que no tenía dónde dormir y dormía en el carro que tenía. Pero todo eso construyó al ser humano que soy hoy. Me hace valorar cualquier oportunidad, incluso una taza de café que me estoy tomando. Si no hubiera vivido eso, quizá no valoraría cada oportunidad que tengo. A veces duraba noches llorando y preguntándome por qué las cosas no se me daban. Hoy agradezco a ese Marko que aguantó momentos difíciles, porque gracias a él puedo valorar las bendiciones que se nos vienen ahora. “Tengo un agradecimiento eterno con Perú” ¿Cómo es tu vínculo con el público peruano? Estoy totalmente atado al público peruano. Cada vez que voy a Perú a hacer stand-up comedy, van mis hermanos venezolanos, pero siempre hay muchos peruanos. Mis shows están llenos de peruanos. Tengo un agradecimiento eterno con Perú por abrirle un pedacito de su tierra a mis hermanos en los momentos más difíciles. Sé que ha sido una historia de altas y bajas, pero eso no va a quitar nunca el agradecimiento que yo, como venezolano, y los venezolanos tenemos con Perú. En un momento complicado, Perú nos abrió las puertas para ser familia y nos dio espacios de trabajo. Esas cosas no se olvidan. Mi relación con los peruanos tiene mucho que ver con el agradecimiento. Por eso a mí me encanta ir. Mientras tenga salud, siempre voy a estar para apoyar a cualquier hermano peruano que me necesite, estpy eternamente agardecido. ¿Planeas volver al país? Tenemos que ir. La última vez que fuimos a Lima nos fue increíble. Uno de mis shows más grandes fue para 9 mil personas. Lima siempre ha sido una bendición. Nos atrasamos un poco por este proyecto, pero ya estamos cerca. Mi mánager también representa a Chino y Nacho, que acaban de ir a Lima y reunieron a 14 mil personas. Mientras concreta esa gira, está trabajando en la mía para el próximo año. Ahora, lo que siempre digo es: “¿Por qué solo me llevan a Lima?”. Necesito hacer una gira en Perú. Quiero conocer otras ciudades. Mi promesa es que en 2027 no solo iré a Lima, también tengo que visitar varias ciudades y conocer personalmente a los medios. Tengo que vivir más el Perú. “Hablando Huevadas no son colegas, son referentes” - ¿Tienes cercanía con comediantes peruanos? Soy panita de los brothers de Hablando Huevadas . Tengo una cercanía con ellos y soy fanático de lo que hacen. - Jorge Luna y Ricardo Mendoza son un fenómeno dentro y fuera de Perú. ¿Qué opinión tienes de ellos? La forma de expresarse de ellos fue una manera que, en su momento, mucha gente no pudo entender. Pero yo los conocí personalmente y me di cuenta de que son dos brothers que no tienen malicia. Sus comentarios no buscan destruir a nadie ni hacer sentir mal a una persona. Vienen desde la comedia. Claro, de la manera en la que ellos lo hacían fue muy difícil y me alegra que ahora sean dos comediantes que la gente entienda que lo que están haciendo es entretenimiento y de ninguna manera lo están haciendo para hacer sentir mal a alguien. Yo los conocí, me parecen dos seres humanos maravillosos, dos tipos espectaculares. - Al comienzo, Hablando Huevadas generó cuestionamientos por su estilo de humor... Para mí, para serte honesto, no son unos colegas nada más, para mí ellos son un referente. Yo soy fanático. Aunque las comedias de nosotros son muy separadas, porque yo hago sketch de comedia, los veo mucho para guiar un poco mi carrera. Es entendible que haya público que le parezca fuerte. Y ellos también lo entienden, ojo. Pero, yo que los conocí, me di cuenta que los dos brothers son muy buena gente. Lo hacen del corazón. Me parecen un fenómeno. Y entiendo al que le gusta y al que no, pero lo que no se le puede quitar es que son una referencia mundial y llevan la bandera del país bien alto. Y eso es muy bonito necesario.
Fue complicado, no porque ellos no quisieran, sino porque yo solo tenía comedia para mostrarles. Luis José Santander me



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