Un ambicioso plan es el que desarrolla Andes Salud, la red de clínicas y centros médicos regionales creada en junio 2018 tras una alianza entre médicos de ex Empresas Masvida y los grupos empresariales del Biobío, Valmar y Madesal, ligados a las familias Imschenetzky y Sáenz, que participan en los rubros de la construcción, casinos, inmobiliario, gimnasios y forestal. Cuando tomaron el control de las clínicas, “hubo una primera etapa que fue la estabilización”, cuenta el gerente general de Andes Salud, Gonzalo Grebe. “Queremos que la gente pueda acceder a medicina de calidad en el lugar donde vive. Nuestro propósito es desafiar la barrera geográfica, conectando medicina de vanguardia y para todos”, explica. Hoy Andes Salud cuenta con seis clínicas entre las regiones de Antofagasta y Magallanes (Calama, Talca, Chillán, Concepción, Puerto Montt y Punta Arenas); dos centros médicos en Los Ángeles y Ancud; y una red de más de 20 centros ambulatorios de consultas médicas y tomas de muestras. Cuenta con 2.405 médicos acreditados, 3.871 colaboradores, 342 camas, 25 pabellones y 60.300 metros cuadrados de infraestructura total. Sobre el 50% de sus atenciones a pacientes provienen de Fonasa, y al cierre del año pasado ya atendían a más de 700 mil pacientes al año, un alza de 65% versus los 426 mil de 2020. Este año pusieron en marcha un plan de inversiones a cinco años por una cifra cercana a US$100 millones, en el marco del denominado “Proyecto 2030: Un Andes y un Después”. El hito más reciente dentro de este proyecto, ocurrió la semana pasada, con la inauguración oficial de su nueva clínica de alta complejidad en la capital del Maule, Talca. ¿En qué han estado invirtiendo? -Primero identificamos las carencias en cada una de las regiones. En primer lugar, dotamos a las clínicas de equipamiento de primer nivel. Está a la vista, con 13 resonadores y 11 scanner, equivalentes a los que podrías encontrar en cualquier clínica de primer nivel en Santiago. Eso fue algo disruptivo, porque había una especie de premisa de que para la gente en regiones, por capacidad de pago y por población, no se justificaban dichas inversiones; y en muchos casos tenía que viajar a Santiago, incluso para hacerse los exámenes más básicos. Después seguimos avanzando en exámenes ya un poquito más sofisticados. Definimos como foco el tratamiento contra el cáncer. Partimos dotando a tres de las clínicas con un equipo PET-CT, porque nos encontramos con regiones donde la gente no tenía acceso a estos exámenes, lo que significaba que en algunos casos los pacientes tenían que viajar a Santiago, o se trataban el cáncer sin haber hecho una pesquisa completa para ver si estaba en algún otro lugar del cuerpo. La respuesta de la población, en la medida que esta oferta era accesible, nos encontramos con que las necesidades eran infinitas. Mapeamos Chile completo, e identificamos las regiones que eran más carentes o que tenían las mayores brechas. ¿Cuánto invirtieron en Talca? -En Chile, si uno mapea la oferta de camas privadas de Arica a Punta Arena, la segunda región más carente de infraestructura privada es la séptima región, después de Aysén, que no tiene camas privadas. Es la región con menos oferta, a pesar de estar a 260 kilómetros de Santiago, relativamente cerca, pero bastante lejos desde el punto de vista de conectividad, porque no hay vuelos: es más fácil llegar a Puerto Montt que llegar a Talca. De ahí nace la razón por la cual tomamos la decisión de hacer esta inversión contemplada por US$45 millones, de los cuales hasta ahora se han ejecutados US$35 millones. Se mezcló con una oportunidad producto de la quiebra de la ex Clínica del Maule, donde estaban los activos disponibles, la compramos y luego entramos en un proceso de reconstrucción. Tuvimos que demoler parte importante, era absolutamente subestándar, y construimos prácticamente una nueva clínica, la que inauguramos ahora, este jueves 29 de octubre. La infraestructura está construida completa, la habilitación se va a hacer en fases. Hoy tenemos 46 camas habilitadas, de las 94 totales. En la medida que la actividad vaya aumentando, vamos a ir habilitando las instalaciones disponibles para llegar a esta oferta completa. Eso la convierte en la clínica más grande de la séptima región, y también la más moderna. ¿Cuáles son sus planes de inversión futuros? -Hoy estamos trabajando en este plan 2030, en el cual vamos a invertir US$100 millones de aquí a cinco años. Probablemente de aquí al 2028 vamos a tener prácticamente todas las inversiones ejecutadas, porque el grueso de la inversión está en Talca, con US$45 millones, quedando un saldo de US$10 millones ahí por ejecutar. En el caso de Concepción, son inversiones que se van a ejecutar durante 2027, aunque hay parte que ya está en ejecución, que es todo el aumento de capacidad del servicio de urgencias. Y en el caso de Puerto Montt, probablemente nos vamos a demorar un poco más, porque hay que construir un nuevo edificio, pero hay parte importante de esas inversiones que están ad portas de terminar su ejecución. Está la inversión de Puerto Varas, el nuevo centro médico, que abre sus puertas el lunes, un proyecto que aprobamos hace dos meses, y son poco más de 700 metros cuadrados. Tenemos otros proyectos en Calama, también de un centro médico. Y otras inversiones más inorgánicas que están hoy en evaluación, que no están incluidas dentro de los US$100 millones, y lo más probable es que se anuncien en los próximos meses. ¿Piensan abrir centros o clínicas en más regiones? -La idea es seguir consolidando la operación que ya tenemos instalada, y eso significa complementar con centros o clínicas que estén cerca de los mismos centros donde hoy estamos operando. ¿La idea de crear una isapre se desechó? -La idea de crear una isapre hoy está, yo diría, congelada. En primer lugar, porque hemos visto una reactivación del sector asegurador privado, isapres, en términos comerciales. Están saliendo proactivamente a comercializar nuevos planes y mirando las regiones de otra forma. Desde el punto de vista de los precios a los cuales se pueden vender los planes, estos pueden ser muy competitivos, incluso con Fonasa y, obviamente, con una cobertura mucho mayor. De ahí nace nuestra alianza del año pasado con isapre Esencial. En complemento a eso, Metlife es nuestro socio en la comercialización de los seguros, y hace un par de semanas anunciaron una renovación del contrato, que tiene como objetivo llegara a tener 150 mil afiliados en 2030. Hoy tenemos 40 mil. Están en una disputa con la Asociación Chilena de Seguridad (Achs) ya desde hace algún tiempo. ¿Cuánto falta, en qué etapa está y cómo esperan que se resuelva? -Para ser preciso, nosotros no estamos en una disputa con la Achs. Nosotros en lo que estamos, y presentamos ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, es una consulta no contenciosa, que investigue y se pronuncie sobre las autorizaciones que la Superintendencia de Salud ha otorgado a las mutuales en general, para operar en salud común. De manera de, o evitar, o regular, que efectivamente esta competencia en el sector se haga con reglas claras, en una cancha pareja. Nuestra preocupación tiene que ver con el largo plazo, porque en este país se necesita más oferta en salud y no menos. Y en la medida que la competencia no se produzca en igualdad de condiciones, efectivamente vemos que eso podría afectar en el largo plazo la incursión de otros en este sector, o el aumento de la oferta, que es lo que necesita la gente. Esperamos que a fines de este año, quedan pocos meses, pero que el tribunal se pronuncie, y si efectivamente hay temas que mejorar, se mejoren; y si las condiciones hoy día son correctas, bueno, nosotros seguiremos operando en el mercado tal cual como está.
Un ambicioso plan es el que desarrolla Andes Salud, la red de clínicas y centros médicos regionales creada en junio 2018







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