El nombre de Sebastián Penco quedó grabado en la historia de Sport Boys . Entre 2019 y 2021, el delantero nacido en Morón convirtió 26 goles en 58 partidos con la camiseta rosada y fue pieza fundamental en la campaña que devolvió al club del Callao a la escena internacional después de 21 años de ausencia. Sin embargo, el final de ese vínculo no estuvo a la altura de lo construido. En una reciente entrevista con el programa Hablemos de MAX , Penco habló por primera vez con detalle sobre las circunstancias que rodearon su partida y dejó en claro que la decisión no fue suya. Una salida que nadie comprendió en Argentina Cuando Penco regresó a su país natal a fines de 2021, el desconcierto fue generalizado. Sus colegas, conocidos y allegados no lograban entender por qué un jugador que acababa de ayudar a su equipo a clasificar a la Copa Sudamericana abandonaba el fútbol peruano en ese momento. La pregunta era lógica: ¿por qué irse en el mejor momento? La respuesta, según el propio futbolista, es más sencilla y más dolorosa de lo que muchos imaginaban. “Cuando llegué a Argentina nadie entendía por qué me había vuelto a mi país y no seguí en Perú” , reconoció Penco durante la conversación. Y enseguida aclaró lo que durante un tiempo quedó sin explicación pública: “Me sacó la dirigencia en ese momento” . No hubo motivos familiares, ni agotamiento, ni un deseo personal de cerrar el ciclo. La salida fue, en sus propias palabras, una imposición institucional. El jugador, que se definió como un profesional que siempre se cuidó, no tuvo margen de decisión . El recorte del 50% que equivalió a una expulsión El mecanismo que utilizó la dirigencia para desvincularlo no fue una rescisión formal ni una comunicación directa. Según relató Penco , los directivos le informaron que el presupuesto destinado a su contrato se reduciría a la mitad. Sin más explicaciones. Sin reuniones. Sin la posibilidad de sentarse a negociar una continuidad. “Me dijeron que iban a bajar el presupuesto un cincuenta por ciento. Entonces digo, es como que te están empujando para que te vayas” , describió el atacante, con una mezcla de resignación y perplejidad. La lectura que hizo fue inmediata: no se trataba de una propuesta, sino de una señal de salida encubierta bajo una cifra. Lo que más golpeó al futbolista no fue el número en sí, sino la ausencia de cualquier gesto institucional que reconociera su aporte al club. “No hubo ni siquiera una: ‘Sentémonos a conversar. Sebastián, eres un jugador importante en Sport Boys. Vamos a ver qué podemos hacer. Quédate en el club’” , recordó el conductor del programa, resumiendo lo que jamás ocurrió. Y Penco lo confirmó sin rodeos: “Se terminó el contrato y chao”. La herida sigue abierta. Cuando le preguntaron si le dolió la forma en que se fue, la respuesta fue directa: “Sí, porque no merecía que... nunca lo pensé” . La sorpresa fue total. Nadie en su entorno, y menos él mismo, anticipó ese desenlace después de una temporada en la que fue uno de los jugadores más determinantes del equipo. Lo que un director deportivo debería haber hecho Más allá del dolor personal, Penco extrajo una conclusión que apunta al modelo de gestión que debería existir en los clubes. En el intercambio con los conductores del programa, el delantero fue categórico al señalar que lo que vivió en Sport Boys representa exactamente lo que no debe ocurrir en una institución bien organizada. “Todo lo normal que tendría que hacer un director deportivo no se hizo en ese momento” , afirmó. La frase no es un reproche vacío: describe una falla concreta en el manejo de los recursos humanos dentro del fútbol, donde los contratos vencen sin procesos de renovación claros, sin comunicación interna y sin valoración real del rendimiento. Penco dejó en claro que esa experiencia le dejó una enseñanza que piensa aplicar en su etapa futura, una vez que deje la actividad como jugador. Su idea es construir desde adentro lo que él no encontró: un entorno donde los referentes del plantel sean valorados, donde el diálogo sea la herramienta principal y donde el crecimiento del club sea un objetivo colectivo y sostenido. “Esa es la idea, tratar de siempre tener un referente y que el club siga creciendo, porque creo que hay mucho potencial para explotar todavía” , cerró. La historia de Penco en Sport Boys quedará en la memoria de los hinchas rosados como una de las páginas más brillantes de los últimos años. Lo que no quedará, si él puede evitarlo, es la forma en que terminó.
La respuesta, según el propio futbolista, es más sencilla y más dolorosa de lo que muchos imaginaban. “Cuando llegué a A

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