La Inspección de Trabajo de Cataluña ha abierto una investigación de oficio para determinar si Amazon, Glovo y Uber Eats mantuvieron la actividad de reparto durante los episodios recientes de lluvias torrenciales y si disponían de medidas suficientes para proteger a los trabajadores . La actuación no implica, por ahora, que se hayan constatado infracciones o sanciones. La información ha sido adelantada por Catalunya Ràdio y confirmada a EFE por fuentes del Departamento de Trabajo de la Generalitat. Según publicó el medio catalán, las tres empresas han recibido un requerimiento para informar sobre los protocolos de prevención que aplican ante fenómenos meteorológicos adversos. La inspección busca comprobar que esas medidas se apliquen durante alertas naranja o roja. La investigación se centra en un tipo de empleo especialmente expuesto a las condiciones meteorológicas . Los repartidores realizan entregas en motocicleta, bicicleta y a pie, con riesgos que aumentan cuando hay acumulación de agua, calzadas resbaladizas, visibilidad reducida o cortes de circulación. Las plataformas deberán presentar sus protocolos de seguridad La Generalitat ha solicitado a las plataformas documentación sobre las medidas previstas para proteger a los repartidores en estos escenarios. Según explicó la directora general de la Inspección de Trabajo, Laura Freixas, los protocolos deben prever la adaptación o reducción de la jornada y, si hay riesgo grave e inminente, la interrupción de la actividad . Freixas ha señalado a Catalunya Ràdio que, si la investigación concluye que las empresas no disponen de protocolos, la Administración puede exigir su elaboración. También puede abrir un procedimiento sancionador si detecta incumplimientos. El plazo para entregar la documentación no está del todo claro. Según EFE , la Inspección había fijado como límite mediados de noviembre, mientras que la información de Catalunya Ràdio situó el vencimiento al final de este mes. Las compañías han trasladado sus primeras reacciones a ese medio. Glovo ha afirmado que cumple la normativa vigente. Uber Eats sostiene que dispone de un protocolo de seguridad que puede implicar el cierre de su aplicación. Y Amazon ha señalado que no cuenta con una flota propia de repartidores y que las entregas se realizan a través de empresas subcontratadas . La compañía añadió que dispone de mecanismos para responder a las alertas meteorológicas. La denuncia contra Uber Eats por el temporal del 6 de octubre La actuación de oficio de la Inspección se suma a una investigación previa abierta sobre Uber Eats tras una denuncia presentada por la Federación de Servicios a la Ciudadanía de Comisiones Obreras (FSC-CCOO). El sindicato denunció que Uber Eats y sus subcontratas habrían mantenido a repartidores trabajando durante el temporal del 6 de octubre, cuando varias zonas de Cataluña registraban avisos por lluvias y tormentas. CCOO sostuvo que los trabajadores quedaron expuestos a calzadas peligrosas, pérdida de adherencia, baja visibilidad y riesgo de accidentes . La organización pidió a la Inspección que aclare qué instrucciones recibieron los repartidores, qué protocolos se activaron y cuáles fueron las medidas adoptadas por la plataforma y por las compañías que operan el reparto. Uber Eats rechazó que hubiera desatendido la seguridad. La empresa afirmó que cuenta con un sistema conectado con los avisos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), que permite cerrar la aplicación en las zonas bajo alerta roja e impedir nuevos pedidos. Sobre la jornada del 6 de octubre, la empresa señaló que AEMET no había decretado una alerta roja en Cataluña y que suspendió el servicio a las 21:20 horas , tras evaluar la situación meteorológica y la información trasladada por sus flotas colaboradoras. La ley obliga a adaptar la actividad si el riesgo no está controlado La normativa española contempla obligaciones específicas para los trabajos al aire libre. El Real Decreto 486/1997 establece que las empresas deben adoptar medidas adecuadas para proteger a la plantilla frente a fenómenos meteorológicos adversos. Si existe un aviso naranja o rojo de AEMET o del servicio meteorológico autonómico y las medidas preventivas no garantizan la protección, la empresa debe adaptar las condiciones laborales. La norma incluye la reducción o modificación de la jornada y, cuando no se pueda garantizar la protección, la prohibición de determinadas tareas. El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo advierte que la lluvia intensa puede reducir la visibilidad y aumentar el riesgo de caídas, resbalones y accidentes. También plantea que los procedimientos de trabajo deben prever con antelación las medidas que se aplicarán ante esas situaciones. Además, una reforma aprobada tras la DANA de 2024 incorporó al Estatuto de los Trabajadores un permiso retribuido de hasta cuatro días para quienes no puedan acudir al trabajo o desplazarse por las vías necesarias debido a recomendaciones, limitaciones o prohibiciones de las autoridades, o ante una situación de riesgo grave e inminente . La norma también obliga a informar a la representación de los trabajadores sobre las medidas previstas ante estas alertas y prevé la negociación de protocolos en los convenios colectivos.
La Inspección de Trabajo de Cataluña ha abierto una investigación de oficio para determinar si Amazon, Glovo y Uber Eats



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