“Se desató la guerra”, escribió el viernes en la noche la secretaria general de Renovación Nacional, Katherine Martorell , en uno de los grupos de WhatsApp del partido. Lo hizo a propósito de la publicación del senador y presidente del Partido Republicano, Arturo Squella , quien tuvo una tarde de furia en sus redes sociales y apuntó contra el exministro de Justicia Hernán Larraín . “Qué valioso habría sido tener vigente esta ley en la época de Paul Schafer, no crees Hernán?”, sostuvo ese día, pasadas las 21.00, en su cuenta de X. El timonel republicano reaccionó a la declaración pública que había hecho un poco antes Larraín en la que desacreditó las declaraciones del actual ministro de Justicia, Fernando Rabat , en medio de la polémica que generó su decisión de rebajar la condena a 56 condenados por delitos de abusos sexuales y violación de menores. Larraín contradijo la versión de Rabat y planteó que él nunca concedió la rebaja de condena a personas con ese tipo de delitos , que, al contrario las rechazó, pero que fueron resoluciones de la Corte Suprema que los obligaron a visarlas. Esto, marcando un contraste con el camino por el cual optó esta administración, que cursó los decretos por vía administrativa. La publicación de Squella se difundió rápidamente por distintos chats de Chile Vamos y del Partido Republicano. Varios no creían lo que estaban leyendo y creían que el episodio volvía a poner sobre la mesa un conflicto de la convivencia entre las derechas que apoyan al Presidente José Antonio Kast. Si bien Martorell, dicen en RN, terminó borrando su mensaje, lo cierto es que varios militantes comentaron el episodio y se activaron una serie de gestiones para que Squella bajara su publicación. En la UDI estaban indignados: Larraín ha sido presidente del partido en dos ocasiones, es exministro y actualmente es presidente del directorio de la Fundación Jaime Guzmán. Varios pensaron en continuar los emplazamientos públicos, pero la directiva gremialista pidió prudencia. En medio del áspero ambiente que estaba en el sector, el biministro Claudio Alvarado se activó el sábado durante todo el día para intentar contener la controversia y evitar que el tema siguiera escalando. Así, conversó con algunos presidentes de partido y parlamentarios del bloque. El mensaje fue claro: que bajen la intensidad y evitar que siga el fuego amigo. Todo esto, en un escenario que sigue siendo complejo para Rabat y tiene más de un flanco abierto. “ Ayer (sábado) tuve comunicación con varios parlamentarios y dirigentes de partidos intercambiando puntos de vista sobre la contingencia y conversando para que las diferencias en nuestro propio sector bajen de intensidad”, dijo Alvarado a este medio. Según cuentan algunos dirigentes del bloque, en paralelo, varios le enviaron mensajes a Squella solicitando que echara pie atrás, sin embargo, él -en un inicio- se negaba a ceder. Uno de ellos fue el timonel de Evópoli, Luciano Cruz-Coke , quien -según transmiten en su partido- primero intentó persuadir privadamente en el asunto, pero al no obtener resultado decidió hacerlo público en su cuenta de X: “Arturo, diriges el partido del Presidente. Un mínimo de prudencia exige dominar este exabrupto de ira. Lamentable ventilar todo por acá. Así no se necesita oposición”. El líder republicano estaba indignado con Larraín: sus dichos, creen en el sector, debilitaron la defensa pública que hizo Rabat de los casos de rebaja de condena, que lo tienen bajo la amenaza de acusación constitucional en su contra. Incluso, en el sector dicen que el propio Presidente Kast y Alvarado se contactaron con Squella para solicitarle que eliminara su publicación, pero en republicanos desestiman esa versión. Lo cierto es que más tarde, el timonel se contactó con el presidente de la UDI, Guillermo Ramírez , quien evaluó suspender su participación en el comité político del lunes debido a la polémica, y con el propio Larraín. A ambos les pidió disculpas y borró su mensaje de X. Tanto Ramírez como Larraín aseguraron que dieron vuelta la página con el objetivo de evitar que siguiera escalando la pugna. Eso sí, Ramírez advirtió este domingo en Canal 13: “Este tipo de cosas dañan al gobierno, dañan nuestra capacidad política de sacar proyectos adelante en el Congreso, la coordinación, nos distrae de los temas importantes (...). Al final, por rencillas que se puedan generar por publicaciones como esta, lo único que hacen es dañar la posibilidad de que nosotros tengamos la fuerza para resolver los problemas de los chilenos”. En el bloque, pese a las gestiones de Alvarado, quedó un sabor amargo: plantean que no es la primera vez que Squella abre un flanco para la derecha. En el pasado fue su pugna con el jefe del Segundo Piso, Alejandro Irarrázaval, su idea de privatizar Codelco y sus críticas a Máximo Pavez (en un chat privado que se viralizó) por la remoción de Juan Pablo Rodríguez de la Subsecretaría de Hacienda tras dar positivo a un test de drogas, son algunos episodios. Por lo mismo, plantean que este tipo de episodios no pueden volver a ocurrir. Este lunes, la mayoría se volverá a ver las caras en el comité político ampliado de La Moneda, mientras el gobierno sigue intentando encauzar la crisis que ocasionó Rabat . Una fórmula es mediante el proyecto de ley que anunciaron para evitar nuevas rebajas de condena en este tipo de delitos. Sobre eso, Alvarado añadió que “en la semana estaremos abocados a construir transversalidad parlamentaria para tramitar con discusión inmediata un proyecto de ley que solucione definitivamente esta situación”.
”, sostuvo ese día, pasadas las 21.00, en su cuenta de X. El timonel republicano reaccionó a la declaración pública que





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