La empresa que se adjudicó la segunda concesión de la Ruta 68 ingresó a trámite ambiental el proyecto de mejoramiento del tramo que va desde el sector llamado enlace Pajaritos hasta la plaza de peaje Lo Prado, que contempla una inversión de US$570 millones y obras como una cuarta pista y el soterramiento de la carretera. La Sociedad Concesionaria Ruta 68 a la Costa S.A., controlada por la española Sacyr, presentó el pasado 30 de octubre un Estudio de Impacto Ambiental (EIA) al sistema de evaluación ambiental donde da cuenta de las modificaciones que pretende introducir a la autopista en su segmento urbano, que cruza las comunas de Estación Central, Lo Prado y Pudahuel. “El objetivo del proyecto es ejecutar las obras de mejoramiento y ampliación del Tramo Urbano de la Ruta 68 comprendido entre el sector Enlace Pajaritos y el sector del Peaje Lo Prado, con el propósito de aumentar su capacidad, mejorar su nivel de servicio y reforzar las condiciones de operación y seguridad vial de la infraestructura existente”, explicó la empresa. La iniciativa pretende adecuar la infraestructura existente mediante obras de mejoramiento y ampliación de la capacidad vial de la ruta. Según la página web de la concesionaria, entre las obras incluidas para este permiso se encuentra que desde el sector Pajaritos hasta el enlace Américo Vespucio se soterrará la ruta con tres pistas por sentido; entre el enlace Vespucio y el enlace Costanera Norte se ampliará de dos a tres pistas por sentido; y desde el enlace Costanera Norte hasta el Peaje Lo Prado, se ampliará de dos a cuatro pistas por sentido. Contempla también obras adicionales como rectificaciones de calzada, mejoramiento de enlaces, retornos, atraviesos, puentes y conexiones viales, junto con obras asociadas a calles de servicio, pasarelas peatonales, veredas, ciclovías, paraderos de buses, saneamiento, drenaje, señalización, iluminación, paisajismo y seguridad vial. Aunque en este EIA no se incluye, el proyecto total también considera desde el Peaje Lo Prado hacia el poniente una nueva calzada con dos pistas reversibles según la necesidad y la construcción de dos nuevos túneles en Lo Prado y Zapata de dos pistas cada uno, y la instalación de telepeajes a lo largo de la ruta. A las faenas propias de la ruta se agregarán obras para el mejoramiento del entorno, como la construcción de un parque de 30 mil metros cuadrados, incorporado en el Plan Regulador Metropolitano de Santiago, que se conocerá como Parque Intercomunal Lo Prado, así como un centro de interpretación de humedales. Según el EIA, las obras requerirán 1.500 trabajadores en promedio en su etapa de construcción, con un máximo de 2 mil, y de 300 personas en su operación. El proyecto se pretende iniciar una vez que se obtenga la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) que apruebe el EIA. La fecha estimada de inicio es enero de 2028 y prevé concluir en enero de 2032, para iniciar su operación en marzo de ese mismo año. En mayo de 2025, Sacyr se adjudicó la segunda concesión de la ruta 68 denominada “Interconexión Vial Santiago–Valparaíso–Viña del Mar”, que comenzó a operar en julio del año pasado, y que prevé una inversión total de US$1.600 millones y un total de ingresos que calculan en US$3.400 millones durante sus 30 años de concesión. La primera concesión de esta carretera de 141,3 kilómetros fue adjudicada en mayo de 1998 a la Sociedad Concesionaria Rutas del Pacífico S.A., que originalmente estaba formada por la misma Sacyr y por la también española ACS, con lo cual inició oficialmente su plazo de concesión en agosto de 1999.
La empresa que se adjudicó la segunda concesión de la Ruta 68 ingresó a trámite ambiental el proyecto de mejoramiento de




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