Kimi Antonelli sonríe mientras su equipo, Mercedes, festeja bajo el sol y las nubes de Ciudad de México. Los espectadores que llegaron este domingo hasta el Autódromo Hermanos Rodríguez vieron un momento inolvidable para la Fórmula 1 : la coronación del campeón más joven de la historia de esta categoría ; un italiano de 20 años con rostro de adolescente tierno que condujo como el piloto más experimentado de la parrilla 2026. Nadie pudo siquiera discutirle su dominio. Mientras el nacido en Bolonia festejaba, Toto Wolff sacaba pecho. Hace dos años, cuando se confirmó que Lewis Hamilton dejaba la escudería para marcharse a Ferrari, muchos criticaron la decisión del director de equipo en Mercedes, quien en ese momento apostaba sus fichas a un chico que se saltó la F3 y que estuvo solo un año en la F2. La misión de reemplazar a un siete veces campeón del mundo parecía algo imposible. Sacó lecciones rápido En su primera temporada en la Fórmula 1, Antonelli aprendió lo que otros tardan años. En 2025 tuvo un comienzo positivo, hasta que llegó la gira por Europa, en donde cosechó cero puntos en las diez carreras que se disputaron en ese continente. Sin embargo, repuntó hacia final de año, con dos podios en las últimas tres competencias. Tal vez ese era el aviso de lo que vendría. Obtuvo 150 unidades y la séptima ubicación en la tabla. Para este año las lecciones ya estaban sacadas. Podio en el inicio de la temporada en Australia y en la segunda fecha, en China, consiguió su primera victoria en la Fórmula 1. De hecho, nunca antes en la historia había ocurrido que un piloto que ganara su primera carrera levantara el título ese mismo año. Desde ese 15 de marzo en Shanghái nada lo detuvo. Luego vinieron cuatro victorias consecutivas, en Japón, Miami, Canadá y en el icónico Mónaco. ¿La gira por Europa? Esta temporada no fue un problema: obtuvo triunfos en Spa (Bélgica), Italia y España (en Madrid). Los errores en la pista durante estos circuitos se redujeron, mientras que la consistencia los sábados de Clasificación aumentó. Adaptación al nuevo formato A Antonelli las reglas de la Fórmula 1 para este año, con el comentado 50 y 50, no le perjudicaron como a otros pilotos. Los análisis de telemetría a su conducción demuestran que mantiene una velocidad mínima más alta en las curvas, lo que genera que no requiera abusar del acelerador a la salida. Esto le ha permitido ahorrar energía eléctrica de forma natural sin recurrir constantemente al modo de recarga. Todo esto ayudado por el gran rendimiento del Mercedes W17, máquina que este 2026, al igual que Kimi, no tuvo rival. Por otra parte, algunos especialistas plantean la idea de que el cambio en el tamaño y el peso de los monoplazas este año, que se redujo a 768 kg, le favoreció porque eran más parecidos a los que usó durante años en otras categorías antes de la Fórmula 1. Manejó la presión En mayo, en el Gran Premio de Canadá, el joven de en ese entonces 19 años demostró su carácter. Ese domingo quedó por detrás de su compañero George Russell, quien iba de líder. Pero el italiano quería el primer lugar; le mostró el auto por dentro y por fuera, lo apuró en las curvas y no le dio respiro durante buena parte de la carrera hasta conseguir su objetivo. Exigió al máximo al británico, a tal punto que el auto de su compañero de equipo no respondió más, se fue hacia el césped y tuvo que abandonar. Curiosamente, durante la temporada quien se presentó como su escolta en la tabla, aunque bastante alejado en los puntos, fue Russell. Una de las estrategias de Antonelli fue nunca hablar del título ante los medios de comunicación, a pesar de su racha de cinco victorias consecutivas a inicios de la temporada. Sobre la posibilidad de un campeonato, su respuesta en más de una ocasión fue: “Es exactamente lo que no quiero hacer”. En este ámbito, Toto Wolff destacó hace un tiempo la tranquilidad que muestra el joven en todas las instancias que debe tener un piloto: “Pero lo que no se esperaba es la serenidad y la estructura que ha aportado a su forma de pilotar. Con Kimi, tanto si la sesión había ido bien o mal, no se notaba ninguna diferencia en sus emociones durante el análisis posterior. Es absolutamente funcional. Y creo sinceramente que por eso, ya sabes, es casi como si, cuando gana, no se le viera esa emoción que tendría casi cualquier joven de su edad”. Estas claves lo llevaron a titularse a pesar de su inexperiencia. En el registro de campeones más jóvenes de la historia superó a Sebastian Vettel, quien hasta ahora ostentaba esta marca cuando se coronó en 2010 con Red Bull, con 23 años y 134 días. Previamente, Lewis Hamilton lo había conseguido en 2008, con 23 años y 300 días con los colores de McLaren. Y antes del británico, este récord pertenecía a Fernando Alonso en su recordado 2005 a bordo del Renault R25, con 24 años y 58 días. Ahora Antonelli ya se hizo un espacio en esta mesa en la que conversan los gigantes.
Esta temporada no fue un problema: obtuvo triunfos en Spa (Bélgica), Italia y España (en Madrid). Los errores en la pist







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