Han sido días intensos para el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. “Acá todos los días son así”, admite el titular de la cartera, Francisco Undurraga , sentado en su oficina en el Palacio Pereira del centro capitalino, antes de comenzar el diálogo con Culto . En lo concreto, desde principios de mes, el área que encabeza se ha visto en el centro de numerosos análisis, debates y críticas en torno a los ajustes que contempla en el proyecto de Ley de Presupuestos 2027: Cultura enfrenta una disminución de recursos del 10,1%, pasando de $489.899 millones a $440.518 millones (lo que equivale a un ajuste de $49.381 millones). El hecho impacta diversos fondos y programas; por ejemplo, afecta al Pase Cultural (50,8%), el Fondo Nacional de Fomento del Libro y la Lectura (17,6%, aunque recibió nuevos montos para la participación de Chile como invitado de honor de la Feria del Libro de Frankfurt 2027), el programa Sitios de Memoria (25,3%) y la inversión patrimonial (16,2%), entre otros. Las reducciones han despertado la desaprobación generalizada del mundo de la cultura y, al menos de manera pública, una sensación de cortocircuito entre ambos frentes. En contraparte, el ministerio no ha disimulado su orgullo y satisfacción por el reciente paso de representantes nacionales por precisanmente la última edición de la Feria del Libro de Frankfurt, donde una comitiva de escritores, editores, agentes literarios y representantes del gobierno comenzaron a pavimentar el camino de Chile a la entrega 2027 de la cita , la más relevante del planeta en la industria editorial. Ahí, realizaron presentaciones y conversatorios. De hecho, Undurraga admite que el próximo paso por Alemania figura entre uno de los objetivos más importantes de su gestión. “Esto pone y resitúa a Chile en un plano muy deseado por el estado, que lamentablemente no fue materializado durante el gobierno anterior por decisiones que yo desconozco”, asegura en torno a la controversia que rodeó la invitación inicial en 2023, cuando el país fue convidado como invitado de honor del certamen para 2025, pero el gobierno del presidente Gabriel Boric -a través del en ese entonces Ministro de las Culturas, Jaime de Aguirre - desistió del viaje, argumentando que era preferible destinar esa inversión a otras materias. Undurraga sigue: “Para nosotros, estar en Frankfurt como invitado especial releva no sólo la gestión de un gobierno, sino una política de Estado, una política cultural que viene y que nace incluso en ausencia de políticas culturales del Estado con grandes creadores en el mundo literario. Y nuestra presencia tiene que ver con un continuo. Nosotros heredamos un director ejecutivo (Nicolás Leyton), al cual lo ratificamos; una propuesta que estuvo sobre la mesa, la cual nosotros también ratificamos, porque creemos que es lo correcto y solo nos queda reimpulsarlo, generarle todos los mecanismos de financiamiento para que sea un éxito. El mundo editorial nos interesa mucho”. -¿Qué monto va a ser destinado a la participación de Chile en Frankfurt 2027? Nosotros estamos hablando de que el próximo año debemos estar invirtiendo alrededor de 4.600 millones de pesos. Esos 4.600 millones de pesos tienen una glosa del Ministerio de casi 2.200 millones de pesos y el adicional son aportes que van al Ministerio de Relaciones Exteriores. Para poder cumplir todo esto con los objetivos que nos hemos trazado, que es tener una muy buena presencia, tener un muy buen stand, de 2.000 metros cuadrados. “El stand tiene un diseño hecho por la gente de 31 Minutos. Después, tenemos que llevar gente, llevar escritores, ser capaces de promover. Tenemos un ítem de comunicaciones, donde se está contratando una agencia de comunicaciones en Alemania”. -Usted habla de una cifra de más de $4 mil millones destinada a Frankfurt. Cuando De Aguirre era ministro, su estimación era que Chile debía destinar el doble, $8 mil millones, a esta instancia. ¿Se redujo también este ítem? No, yo tengo que ser súper transparente en esto. Este es un trabajo que nosotros heredamos, donde los presupuestos estaban otorgados. Nosotros los revisamos. No los hemos cuestionado, porque son los presupuestos. Y la cifra que se nos solicitó como Ministerio y como Estado por parte del Comité Ejecutivo es la cifra que nosotros estamos otorgando. No es una cifra que nosotros le impusimos al Comité Ejecutivo para que pueda desarrollar su labor. Es una cifra que evidentemente tiene ajustes al alza; los pasajes de avión hoy en día no cuentan lo que costaban en marzo del año pasado y hay muchos otros insumos que se han encarecido. Ahora bien, nuestro tema aquí es cómo desarrollamos una industria de mejor manera. Al Estado le toca invertir, porque no vemos que esto sea un gasto, al contrario, nosotros creemos que es una inversión. -¿Qué relato le gustaría que mostrara Chile en la Feria de Frankfurt 2027? ¿Qué mirada le gustaría que presentaran los escritores invitados? Bueno, la mirada de la narrativa chilena es amplia, es diversa y nosotros creemos que tenemos que darle espacio a través de un comité curatorial que se va a constituir durante enero, para que la presencia sea la más representativa. Este gobierno no es un gobierno censor, tampoco es un gobierno que impone una línea. El Estado tiene que ser facilitador para que las cosas sucedan. De hecho, este ministerio, en su construcción, desde su inicio, es un ministerio que tiene muchos consejos. Consejo del Libro, Consejo de la Música, Consejo Audiovisual, que similarmente son los que determinan quienes acceden a la línea de financiamiento que nosotros tenemos. Desde ese punto de vista, yo como ministro deseo que la pluralidad exista en una representación donde quepamos todos, no solamente un sector. -¿Por qué ha dicho “este no es un gobierno censor”? ¿Usted puede asegurar que la pluralidad ideológica de los escritores invitados estará garantizada? Aquí, en nuestros “astros” (en el lema Astros de Tierra que presentó Chile) está Nicanor Parra, está Pablo Neruda, que fue comunista, y está la Gabriela Mistral. Claro, a mí a lo mejor me hubiera gustado también que estuviera Vicente Huidobro o Pablo de Rokha. Pero si se optó por estos astros, nosotros estamos sumamente orgullosos. Que Isabel Allende haya recibido el premio que recibió y ojalá nos pueda acompañar en Frankfurt. A pesar de que ya, entre comillas, tiene solucionado su tema editorial con este merecido premio y homenaje. -En el reciente paso de Chile por Frankfurt, hubo escritores muy críticos con los recortes presupuestarios en Cultura. ¿Le incomodó? La democracia es la democracia. La libertad… a pesar de que hay algunos actores del mundo cultural que sostienen que estamos viviendo una dictadura. No estamos viviendo una dictadura. Este ministerio y el presidente de la República somos democráticos. Llegamos al poder por vías democráticas. Así lo escogió la ciudadanía. Y el país se construye en la diversidad, igual que la cultura. A mí no me gusta hablar de recortes. Yo prefiero hablar de ajustes. “El Ministerio de Cultura, el mundo de la cultura, está inmerso en una sociedad, en un país, en una nación que tiene ciertas prioridades y que además tiene realidades que lamentablemente nos ha llevado a tener que ajustar nuestro presupuesto. Ahora bien, nosotros hemos cumplido durante todo este año y a ninguna persona que se le otorgó un fondo, se le quitó el mismo. Aquí los ajustes se hicieron por la vía de maximizar situaciones que no se habían otorgado, en primer lugar. Luego, no afectaron a nadie del mundo cultural. A lo mejor, (afectaron) a las expectativas de algunos que quizás tal vez se iban a ganar un fondo o una línea de financiamiento”. “Pero aquí nadie me puede decir que por la vía de los ajustes le limitamos a quienes nos comprometimos como Estado. Porque, por lo demás, los concursos fueron otorgados durante el año anterior. Y durante este año nosotros los hemos administrado”. -Retomando lo de Frankfurt, la escritora Carmen García Palma dijo que, mientras se promovía la literatura chilena en esa feria, se debilitaba el ecosistema literario en el país con la importante rebaja en el Fondo del Libro y la Lectura. Apuntó a una contradicción en la política cultural del gobierno. Eso es un voluntarismo con una mirada bastante sesgada. -¿De ella? De parte del mundo editorial que ha levantado esa queja. Porque yo le informo que del Fondo del Libro han salido más de 1.600 millones de pesos este año para que precisamente ellos, y a buena hora, pudieran representarnos en Frankfurt y elevar las críticas legítimas, que por lo demás no solamente las pueden hacer en Frankfurt fuera del país, sino también las pueden hacer aquí adentro. Si estamos en un Estado de Derecho y en una democracia. “Pero si usted suma la glosa que estamos destinando a Frankfurt más la glosa del Fondo del Libro, da exactamente el mismo dinero que tuvimos en 2026. No hemos sufrido ajustes ni recortes en el tema. Tenemos un monto para potenciar algo que es sumamente obvio para el Fondo del Libro, que es potenciar su entorno, su macrosistema. ¿O quiere que yo le saque la plata a la música para ir a financiar el libro?”. “Si usted suma los 10 mil y tantos millones de pesos que tiene hoy día el Fondo del Libro más los dos mil y tantos (que irán a Frankfurt), da exactamente los doce mil y fracción que es lo que tiene el Fondo del Libro. Yo creo que hay que tener una honestidad intelectual también cuando uno está haciendo críticas, las cuales yo acepto y las cuales no las comparto en este caso, porque adicionalmente a esto nosotros estamos poniendo por otras vías mayor cantidad de dinero para poder materializar Frankfurt. Frankfurt va en beneficio del mundo del libro, no va en beneficio del mundo audiovisual”. “Ahora, si es motivo de escándalo, bueno, con el presupuesto del Fondo del Libro legítimamente ellos fueron para allá y nosotros orgullosamente sin ningún tipo de aprehensión fue financiada esa acción por parte del Estado de Chile a través de este ministerio y es lo que corresponde”. -O sea, no le acomodaron las críticas en Frankfurt. No, a mí no es que no me acomodaran las críticas, yo creo que las críticas son injustas. Pero es que no son apropiadas pues, porque apropiado sería que nosotros dejáramos en 10 mil millones y no fuéramos a Frankfurt; pero vamos a Frankfurt con la convicción de que vale la pena ir a Frankfurt. No le estamos sacando dinero a otro fondo, que ahí sería legítimo elevar esas críticas”. -Se entiende que la prioridad sea Frankfurt. El reclamo del mundo del libro apunta que la baja de 17,6% también podría afectar otras iniciativas. Bueno, esa es la interpretación que le da a usted la pregunta, pero yo creo que aquí hay un ambiente de buscar algo que en este caso puntual, todos estamos de acuerdo, lo más conveniente para el ecosistema es estar en Frankfurt. Y cuando no se estuvo en Frankfurt, los coros celestiales bajaron en crítica a Jaime de Aguirre y al gobierno del presidente Boric. Si hubiéramos mantenido los montos del Fondo del Libro, pero hubiésemos rechazado Frankfurt, ¿cómo sería la crítica? -¿Teme que la participación chilena en Frankfurt pueda verse teñida por críticas al gobierno? Bueno, ese es el entorno donde me muevo como ministro. Hay gente que encuentra que lo hago pésimo y hay gente que encuentra que lo hago bien. Hay gente que encuentra que el presidente de la República es reduccionista en estas materias y, sin embargo, nosotros este año vamos a haber invertido en cultura, en gasto ejecutado, como nunca en la historia de este ministerio se ha hecho. Ajustes y prioridades -Pero 10,1% es un ajuste importante. Si se ha invertido como nunca en la historia como usted dice, ¿por qué existe una crítica constante hacia su gestión y no existe confianza al respecto? No existe la confianza mutua porque no nos hemos dado la oportunidad de tener un conocimiento real de las acciones que nosotros estamos haciendo y un grupo, yo espero que minoritario, se refugia en el slogan, porque no están al control del gobierno, ni siquiera al control del ministerio. -¿A qué se refiere con eso? ¿Qué grupo? Aquí hay parlamentarios, aquí hay actores culturales que se han identificado con la izquierda, que han sido voceros no solamente de candidatos a la presidencia de la república, sino voceros de procesos constituyentes, que claramente tienen una definición ideológica que se han quedado con la caricatura de un pseudo gobierno que no le importa la cultura”. “Entonces, cuando el promedio (histórico) del ministerio son 305 mil millones de pesos, que es un dinero bastante respetable para incluso otros ministerios, hasta el año 2025, en que se ejecutaron 466 mil millones de pesos, nosotros vamos a ejecutar 489 mil millones de pesos. Nosotros estamos presentando el tercer presupuesto más alto, de 440 mil millones de pesos. El año 2024 fueron 338 mil millones de pesos ejecutados”. “La discusión se puede dar y podemos sentarnos a dialogar en forma tranquila y los números son explicables. Las interpretaciones pueden ser múltiples, pero claramente aquí hay algo y me lo reconoció por lo demás el diputado (Ignacio) Achurra. Dijo: en realidad, (ustedes) no vienen a deconstruir el mundo de la cultura”. -Usted ha dicho varias veces que hay una “caricatura” hacia usted en esta discusión. ¿Pero hace algún mea culpa al respecto? ¿No haber sabido comunicar estos temas? De algo nacen las caricaturas también. Ahora resulta que soy yo el culpable.… (Las caricaturas) nacen de un esfuerzo de la oposición política de señalar que nosotros no somos aptos para administrar cultura. -Y, según usted, esa es una visión sin fundamentos. Por supuesto, porque si nosotros nos queremos autoengañar o queremos engañar a la población, hablemos, entonces, de presupuesto. En 2023 y 2024, el presupuesto se mantuvo plano en 330 mil millones de pesos. El último año hubo 57 mil millones de transferencias, se saltó de 5 mil a 57 mil. O sea, se le puso 50 mil millones de pesos que no correspondían a este ministerio para este año. Y eso lo saben, porque administraron hasta el 10 de marzo de este año”. “Entonces, cuando nosotros hablamos de una reacción negativa por parte de la ejecución y los dineros que van al mundo de la cultura por parte de un gobierno de derecha, bueno, aquí están las cifras, yo llamo a que me las auditen, no tengo ningún problema”. “El mismo mundo de la cultura, al gobierno anterior, le dijo que no había hecho una buena gestión en cultura. Parece que no es evidente, porque quien ha hecho una mala gestión en cultura teóricamente es el gobierno del presidente Kast, a través del ministro Undurraga. Entonces creo que hay una falta de honestidad intelectual en esta conversación, discusión. Y hay un aprovechamiento político en términos de que yo no estoy dispuesto a presentar a la nación un presupuesto que después no voy a poder ejecutar. Aquí se presentaron presupuestos que no fueron ejecutables. Durante el gobierno anterior”. -¿Eso le parece una irresponsabilidad? Yo creo que, más que una irresponsabilidad, es una forma de hacer política que no comparto. Yo creo que uno tiene que mirar a la ciudadanía e invitarla, evidentemente, a un sueño, pero no construir este sueño de irrealidades. Y las personas que se vieron afectadas durante la administración anterior, que es el mundo de la cultura, fue muy crítica a la gestión cultural que hizo el gobierno del presidente Boric. Creo que las críticas (hacia nosotros) han sido injustas, han sido eslóganes vacíos que honestamente no aportan a la construcción de cultura para la nación”. -Ahora, la críticas no han sido sólo de la oposición. El senador Luciano Cruz-Coke, de su sector, habló de una baja “excesiva e innecesaria”. Columnistas como Cristián Warnken también fueron muy críticos. Bueno, porque estamos acostumbrados a la dialéctica de que se habla versus presupuesto. Pero cuando uno va a ver los dineros que efectivamente se le entregan al mundo de la cultura para desarrollar la misma, uno puede tener derecho a múltiples interpretaciones. Yo no pido además que el mundo de la cultura se alinee ideológicamente. Por favor, la cultura se construye entre las diversas miradas. No hay una mirada oficial de cómo tiene que ser la cultura. -Evidentemente para el gobierno hoy las prioridades son el empleo, la economía y la seguridad. La cultura está claro que no aparece entre lo esencial. ¿Le asusta que cada vez se lo vea como un gobierno que deja a la cultura en un plano marginal? A ver, a mí no me asustan las cosas. Yo puedo ser reflexivo en relación a la materia, pero yo no vivo con temores. Lo segundo, es tener una mirada de gobierno también, porque seamos nuevamente transparentes. Si ustedes mismos, a través de las encuestas múltiples que ustedes realizan o publican en su medio, le piden situar a la gente dónde están sus prioridades. La cultura nunca está dentro de las primeras 15 prioridades. Lo digo con dolor, no lo estoy diciendo con orgullo. “Ahora bien, en una sociedad que todavía vivimos tanta precariedad, como la inseguridad, como la falta de vivienda, la falta de trabajo, la educación, la salud, lamentablemente las prioridades de las personas no están en este ministerio. Lamentablemente. Ahora uno va a provincia, uno sale del entorno más privilegiado, y uno ve artesanía, uno ve amor por sus tradiciones, uno ve anhelo por consumir de mejor forma cultura que le llegue más. Porque la gente requiere y quiere y anhela de más acceso a la cultura”. -Pero, para mucha gente, la cultura sí es una prioridad porque es su fuente laboral. Pero evidentemente que es importante, y también se merece tener acceso al mundo laboral y nosotros generamos muchas acciones que tienen que ver y que dicen en relación con aquello. Nosotros no hemos dejado de invertir, por ejemplo, en infraestructura, la infraestructura también da trabajo”. -¿Por qué se cambió el diseño del Pase Cultural? Porque una porción minoritaria de personas se ajusta de una forma distinta y se ejecuta en forma indeseada, y que estoy seguro que quienes lo diseñaron no lo pensaban de la forma que terminó siendo ejecutada por esa porción de personas. Afortunadamente eso se corrigió, hoy día no pueden ir a comprar una botillería ni hacer mal uso del pase, pero nosotros le queremos dar un énfasis a las familias, queremos premiar con el esfuerzo, dado que además la gente no lo está pasando bien, pueda y sea capaz de disfrutar y acercarse a la cultura en términos transversales, o sea, familiares. -Volviendo al ajuste del 10,1%, ¿le sorprendió esa cifra? ¿Conversó con Hacienda para que no fuera tanto? Yo prefiero quedarme en la interna, con la interna, pero créanme, probablemente mucha gente no me va a creer, yo hago política no por la prensa. Yo no soy oposición a mi gobierno, evidentemente. Aquí lo importante es que el mundo de la cultura quiere seguir siendo autoengañado o quiere actuar con la verdad que es lo que hemos venido conversando. ¿Qué es lo importante? ¿La ejecución o el sueño que finalmente no se cumple? Ese es el llamado que le hago yo al mundo de la cultura. En política nada es insalvable y nuestra voluntad es profundamente de diálogo democrático. Yo no le voy a cerrar las puertas a nadie y espero que no me las cierren. Algunos me las han cerrado, por cierto. -Además de cerrar puertas, usted cuando ha asistido a eventos ha recibido insultos y gritos. Esas manifestaciones se han vuelto recurrentes con personeros de la Cultura como usted. No son agradables, pero yo más que el grito, creo que el diálogo es el que conduce. Yo vengo del mundo político, yo estuve en un proceso tan duro y tan relevante para la historia de este país después del 18 de octubre, donde gente de distintos sectores me gritaban, incluso algunos me empujaron, me tiraron bolsas de agua, que uno más o menos sabe cómo es esto. Lo que a mí no me gusta es presumir mala intención por el hecho de representar a un sector político y un gobierno determinado. Si yo no me sintiera capaz de hacer política no estaría como Ministro de Estado y menos en esta cartera. El diálogo siempre va a ser importante, siempre es relevante para la acción política, y la pregunta es si queremos marcar puntos o generar acuerdos. -Con respecto a esas diferencias, Marcelo Acevedo, presidente de la Corporación Estadio Nacional Memoria Nacional, dijo en este diario que la reducción presupuestaria a los Sitios de Memoria tenían un aspecto ideológico. ¿Qué le pareció? La memoria es parte de la cultura, yo no la desconozco, al contrario. Creo que es muy importante todo lo que está en glosa; de partida, el sitio de memoria Estado Nacional tiene exactamente el mismo dinero que tuvo el año pasado, no sufre efecto, tampoco el Museo de la Memoria. Todo lo que está en glosa y de los cuales nosotros le estamos garantizando la continuidad y le estamos dando oportunidad con la disminución que efectivamente existió ahí para que participen en fondos de infraestructura para el mejoramiento de sus sitios a través de concursos y proyectos, que es distinto asumir que hoy con el dinero que nosotros le estamos dando, el Estado. A través del presupuesto, estamos demostrando que con los Sitios de Memoria no hay un tema ideológico, porque si fuera así, no estaría en glosa, y usted lo puede revisar y están ahí. -Finalmente, una de las críticas que más llamó la atención en el último tiempo fue la del cineasta Pablo Larraín, quien habló de “desidia” e “ignorancia” por parte del gobierno para tratar la muerte de Patricio Guzmán, porque no se había declarado duelo nacional. Nosotros hicimos un comunicado, que era lo que correspondía. A mí en lo personal me importó y reconozco la acción que tuvo Patricio Guzmán como director de cine. Fue un hombre muy importante y es un hombre muy importante en su creación, que permanecerá durante el tiempo, pero no voy a polemizar con Pablo Larraín.
Han sido días intensos para el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. “Acá todos los días son así”, admi





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