El transporte terrestre de cargas en España vuelve a enfrentar una presión creciente sobre sus costos operativos ante una nueva escalada del precio del diésel. Según advirtió la Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (FENADISMER), este martes el combustible profesional superará los dos euros por litro en estaciones de servicio de algunas de las principales operadoras del país. La suba se produce en un contexto en el que el Gobierno español mantiene distintas medidas destinadas a amortiguar el impacto del encarecimiento de los combustibles. Sin embargo, desde el sector transportista señalan que la evolución de los precios está reduciendo el efecto de esos mecanismos y vuelve a colocar al combustible entre los principales factores de presión sobre la actividad. El escenario resulta especialmente relevante para el transporte por carretera , donde el consumo de gasóleo representa una parte significativa de los costos de explotación. Una variación sostenida en su precio puede modificar rápidamente la estructura económica de los viajes, especialmente en operaciones de larga distancia y en flotas con altos niveles de utilización. Medidas para contener el impacto A fines de septiembre, el Gobierno español prorrogó hasta diciembre diferentes medidas destinadas a responder al aumento de los productos energéticos derivado de las tensiones en Oriente Medio. Para octubre, la normativa estableció una reducción de 20 céntimos de euro por litro en el Impuesto sobre Hidrocarburos aplicado al gasóleo y a las gasolinas. El esquema contempla inicialmente una disminución progresiva de esa rebaja durante noviembre y diciembre, aunque incorpora mecanismos que permiten mantener un nivel mayor de reducción impositiva si los precios continúan aumentando. En paralelo, los vehículos incluidos en el régimen de gasóleo profesional cuentan con una ayuda extraordinaria específica. Para octubre, ese beneficio es de cinco céntimos por litro , mientras que el esquema oficial contempla importes diferentes para los últimos dos meses del año según la evolución de las medidas fiscales. A pesar de ese conjunto de herramientas, FENADISMER sostiene que el precio final que afrontan los transportistas continúa aumentando y cuestiona el mecanismo utilizado para trasladar parte de los beneficios al surtidor. La organización reclama que determinadas ayudas destinadas al sector sean transferidas directamente a las empresas y trabajadores autónomos del transporte, en lugar de instrumentarse a través de las estaciones de servicio. Según su posición, ese sistema permitiría identificar con mayor claridad cuánto recibe efectivamente cada transportista. El planteo forma parte de una discusión que el sector viene manteniendo durante los últimos meses a medida que la volatilidad energética vuelve a ganar peso sobre sus cuentas. La acusación de que parte de las reducciones estaría siendo absorbida dentro de la formación de precios corresponde, por el momento, a la posición expresada por la federación transportista. El combustible vuelve al centro de los costos La situación también se desarrolla en un mercado energético que continúa mostrando señales de tensión. El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico de España informó recientemente la liberación de 4,4 millones de barriles de gasóleos y querosenos , equivalentes a seis días de consumo nacional de esos productos. La medida forma parte de una acción coordinada de la Agencia Internacional de la Energía y responde, según las autoridades españolas, a la persistencia de tensiones en los mercados petroleros, particularmente en los destilados medios como el gasóleo . Para las empresas de transporte, este escenario vuelve a incrementar la importancia de la evolución del combustible dentro de la planificación de costos. Cuanto mayor es la distancia recorrida y la utilización de los vehículos, mayor es la exposición de una operación ante variaciones en el precio del litro. En ese contexto, la escalada registrada en España agrega presión sobre un sector que depende directamente del gasoil para sostener el movimiento de mercaderías por carretera. La evolución de los precios durante las próximas semanas será determinante para conocer hasta qué punto las medidas vigentes consiguen compensar el aumento del combustible o si los costos operativos continúan avanzando.
El transporte terrestre de cargas en España vuelve a enfrentar una presión creciente sobre sus costos operativos ante un




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