La actividad telúrica no da tregua en el territorio nacional. En las últimas horas, una seguidilla de sismos alertó a la población de la costa y la selva peruana entre la noche del domingo 25 de octubre y la madrugada de este lunes 26 de octubre. El Instituto Geofísico del Perú (IGP), a través del Centro Sismológico Nacional (Censis), mantuvo un monitoreo constante de los movimientos que, aunque no dejaron daños materiales ni pérdidas humanas que lamentar, volvieron a despertar la alarma colectiva en plenas horas de descanso. Las regiones de Lima, Arequipa y Amazonas se mantuvieron en el foco de los especialistas debido a la liberación de energía subterránea. El evento más reciente que generó preocupación en la capital ocurrió la noche de ayer, domingo, cuando los relojes marcaban las 21:47 horas. Un temblor de magnitud 3.6 tuvo como epicentro la provincia de Cañete, ubicándose específicamente a 20 kilómetros al sureste del distrito de Mala. Con una profundidad de 62 kilómetros, el movimiento sísmico fue percibido de forma leve por algunos vecinos de la localidad de Coayllo, Mala y zonas aledañas del sur chico. A pesar de su baja intensidad (nivel II), las redes sociales se activaron de inmediato con reportes de usuarios que sintieron el crujir de techos y ventanas en edificios de mediana altura. Seguridad en la vía pública durante un movimiento sísmico Si un movimiento telúrico sorprende a una persona caminando por la calle, la prioridad absoluta es alejarse de estructuras que puedan colapsar o proyectar elementos hacia la calzada. Fachadas viejas, balcones, ventanales de vidrio, postes de alumbrado y cables de alta tensión representan los mayores peligros en la vía pública. Lo recomendable es desplazarse hacia espacios abiertos y despejados , como el centro de una avenida ancha, una plaza o un parque. Se debe evitar correr desesperadamente entre los vehículos en marcha y mantener la atención sobre el tráfico hasta que el terreno vuelva a estabilizarse. El papel del Centro Sismológico Nacional El Centro Sismológico Nacional (Censis) , servicio gestionado por el IGP, es el organismo responsable de procesar la información captada por la Red Sismológica Nacional. Sus sistemas automatizados analizan las señales en segundos para calcular la magnitud , epicentro y profundidad de cada evento. Esta rápida respuesta técnica permite que las autoridades del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) y las plataformas regionales de gestión del riesgo activen de inmediato los protocolos de evaluación de daños y atención de posibles emergencias en las zonas afectadas. Dinámica tectónica en el margen continental peruano La constante interacción entre las placas tectónicas convierte al territorio peruano en un laboratorio geológico en permanente actividad. El desplazamiento continuo de la Placa de Nazca por debajo de la Placa Sudamericana genera una zona de fricción que libera energía en forma de movimientos telúricos recurrentes. Esta condición natural implica que los temblores no deben ser vistos como eventos aislados, sino como parte del comportamiento geodinámico habitual del país. Mantener la infraestructura preparada y a la población capacitada es la única estrategia efectiva para reducir el impacto de estos eventos. El terremoto de Arequipa de 2001, el último gran sismo con tsunami registrado en el sur del país El 23 de junio de 2001 , un sismo de magnitud 8,4 con epicentro frente a las costas de Ocoña sacudió el sur del Perú y generó un tsunami que impactó con fuerza la localidad de Camaná, en la región Arequipa, donde las olas alcanzaron varios metros de altura y causaron la mayor parte de las víctimas fatales del evento. El sismo, uno de los más potentes registrados en el país en las últimas décadas, afectó también a las regiones de Moquegua y Tacna, con daños severos en viviendas de adobe y edificaciones antiguas. Aquel episodio reforzó la importancia de los protocolos de evacuación inmediata ante sismos de origen marino con las características que evalúa la Dirección de Hidrografía y Navegación: epicentro cercano a la costa, magnitud igual o superior a 7,0 y foco de profundidad somera. Sismo, temblor y terremoto: por qué el IGP evita el uso indistinto de estos términos En el lenguaje cotidiano, los términos sismo, temblor y terremoto suelen emplearse como sinónimos, pero el Instituto Geofísico del Perú utiliza criterios técnicos para diferenciarlos en sus reportes oficiales. La institución emplea el término “ sismo ” de manera general para referirse a cualquier movimiento telúrico, independientemente de su magnitud, mientras que reserva la palabra “ terremoto ” para aquellos eventos de magnitud elevada que provocan daños significativos en la infraestructura y pérdidas humanas. El uso del término “ temblor ” carece de una definición técnica estandarizada dentro de la sismología y suele emplearse en el habla popular para referirse a sismos de baja o moderada intensidad. El terremoto de Pisco de 2007 marcó un antes en los códigos de construcción peruanos El 15 de agosto de 2007 , un sismo de magnitud 7,9 con epicentro frente a las costas de Pisco , en la región Ica, dejó más de 500 fallecidos y destruyó buena parte de la infraestructura de la ciudad, incluida la catedral de San Clemente. El evento, de foco superficial, evidenció las deficiencias estructurales de viviendas construidas con adobe y albañilería sin refuerzo, materiales predominantes en la zona afectada, y puso en evidencia los vacíos de la normativa de construcción vigente hasta ese momento. Tras el desastre, el Ministerio de Vivienda impulsó actualizaciones al Reglamento Nacional de Edificaciones orientadas a reforzar los requisitos sismorresistentes para viviendas de adobe, un material todavía extendido en zonas rurales y periurbanas del país. El Instituto Nacional de Defensa Civil instauró además el 14 de agosto como fecha de uno de los dos Simulacros Nacionales Multipeligro que se realizan cada año, en memoria de las víctimas de aquel terremoto considerado uno de los más destructivos de las últimas décadas en la costa peruana. La Dorsal de Nazca explica la alta frecuencia de sismos en el sur del país La región sur del Perú, que incluye Arequipa, Moquegua y Tacna, concentra una proporción significativa de los sismos reportados a diario por el Instituto Geofísico del Perú . Parte de esta actividad se asocia a la Dorsal de Nazca , una cordillera submarina que se extiende bajo el océano Pacífico y cuya subducción bajo la placa continental genera una fricción adicional respecto a otros sectores de la costa peruana. Esta particularidad geológica ha sido documentada por investigadores del Centro Peruano Japonés de Investigaciones Sísmicas (CISMID) como un factor que incrementa la sismicidad local sin que ello implique, necesariamente, un mayor riesgo de sismos de gran magnitud en la superficie. L a mayoría de los eventos registrados en la zona corresponden a profundidades intermedias, entre 61 y 300 kilómetros, lo que reduce su potencial destructivo en comparación con los sismos superficiales característicos de la costa central. A 56 años del terremoto de Áncash, el sismo más letal en la historia reciente de Perú El 31 de mayo de 1970 , un sismo de magnitud 7,9 con epicentro frente a las costas de Chimbote desencadenó un alud de rocas y hielo en el nevado Huascarán que sepultó la ciudad de Yungay , en la región Áncash. El saldo de aquel evento superó los 60 mil fallecidos en todo el país , lo que lo convierte en el desastre natural más letal registrado en la historia republicana del Perú. La combinación de un sismo de foco superficial con la inestabilidad de las laderas andinas explicó la magnitud de la catástrofe. Ese episodio quedó incorporado al calendario de prevención nacional: cada 29 de mayo, el Instituto Nacional de Defensa Civil organiza el primer Simulacro Nacional Multipeligro del año en su memoria. Los especialistas del IGP señalan que, a diferencia de 1970, la expansión urbana actual sobre quebradas y laderas inestables en distintas regiones del país mantiene vigente el riesgo de que un sismo de magnitud similar derive en movimientos de masa con consecuencias comparables. Ubinas y Sabancaya, los volcanes que el IGP vigila junto a la actividad sísmica El monitoreo que realiza el Instituto Geofísico del Perú no se limita a los sismos de origen tectónico. En el sur del país, los volcanes Ubinas y Sabancaya , ubicados en la región Arequipa , registran de forma periódica sismos de origen volcánico asociados al movimiento de magma y fluidos en su interior. Estos eventos, generalmente de baja magnitud, se diferencian de los sismos tectónicos en su patrón de ocurrencia y en la forma de la onda que generan, lo que permite a los especialistas distinguir entre ambos fenómenos desde el primer análisis. El Ubinas es considerado el volcán más activo de Perú y ha protagonizado distintos episodios de actividad explosiva en las últimas décadas, con emisión de cenizas que llegó a afectar a poblaciones cercanas en Moquegua. La coexistencia de riesgo sísmico y volcánico obliga a las autoridades de la región sur a mantener protocolos de evacuación diferenciados para cada tipo de amenaza. Perú cuenta con más de 150 estaciones sísmicas para vigilar el territorio La vigilancia sísmica en el país no depende de un solo punto de observación, sino de una red distribuida a lo largo de la costa, la sierra y parte de la selva. El Instituto Geofísico del Perú ( IGP ) opera estaciones equipadas con sismómetros de banda ancha y acelerómetros que transmiten información en tiempo real al Centro Sismológico Nacional ( CENSIS ), donde un equipo de analistas confirma manualmente cada evento antes de su publicación oficial. Esta verificación humana es la razón por la que, en ocasiones, los primeros parámetros automáticos de un sismo —magnitud, profundidad o ubicación— se ajustan minutos después de ocurrido el movimiento. La densidad de esta red resulta determinante en zonas de alta sismicidad como el sur del país, donde la cercanía entre estaciones permite calcular con mayor precisión la distancia al epicentro. Rutas de evacuación en condominios y edificios altos El crecimiento vertical en las principales ciudades exige una cultura de seguridad adaptada a los inmuebles multifamiliares. Durante un sismo, el uso de ascensores está estrictamente prohibido, ya que las fluctuaciones de energía o la deformación de las guías de la cabina pueden dejar a los ocupantes atrapados. Las escaleras de evacuación pressurizadas son los caminos más seguros para abandonar el edificio una vez que cese el movimiento. Estas estructuras están diseñadas para resistir sacudidas y mantenerse libres de humo en caso de incendios paralelos, por lo que nunca deben ser bloqueadas con bolsas de basura u objetos personales. Perú registra actividad sísmica por la interacción de dos placas tectónicas Perú se encuentra en una zona de actividad sísmica frecuente debido al proceso de subducción de la placa de Nazca bajo la placa Sudamericana. Ese desplazamiento ocurre frente al litoral peruano y explica gran parte de los sismos que se registran en distintas regiones del país. A ese proceso se suman fallas geológicas locales, que también pueden originar movimientos telúricos en áreas específicas. La distribución de los epicentros no se limita a la costa: los reportes del IGP abarcan fenómenos detectados en la sierra, la selva y el mar peruano. El IGP mantiene una red de estaciones que permite detectar, recibir y procesar las señales sísmicas. El Centro Sismológico Nacional calcula los parámetros de cada evento y difunde la información oficial para las autoridades, los servicios de emergencia y la ciudadanía. Una infografía explica cómo la subducción de la Placa de Nazca bajo la Sudamericana causa los frecuentes sismos y la formación de los Andes en Perú. (Imagen Ilustrativa Infobae) Las autoridades piden verificar la información en canales oficiales Las autoridades recomiendan consultar las cuentas y plataformas oficiales del Instituto Geofísico del Perú para confirmar datos sobre sismos, réplicas, daños, heridos o alertas. Los primeros minutos posteriores a un movimiento suelen generar versiones no verificadas que pueden causar confusión. El Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) aconseja que las familias identifiquen zonas seguras dentro de sus viviendas, centros de trabajo o instituciones educativas. También recomienda establecer rutas de evacuación y acordar un punto de encuentro fuera del inmueble. IGP supervisa en tiempo real el desarrollo de sismos en Perú. A través de sus canales oficiales se puede conocer el lugar, magnitud y daños que se pueden provocar. (Imagen Ilustrativa Infobae) La preparación debe incluir las necesidades de niños, adultos mayores, personas con discapacidad y quienes requieren medicación o asistencia permanente. Los simulacros permiten detectar obstáculos en la evacuación, revisar el tiempo de salida y corregir fallas antes de una emergencia. Entre las principales medidas preventivas figuran las siguientes: Identificar zonas seguras internas y externas. Revisar las rutas de evacuación de la vivienda o edificio. Preparar una mochila de emergencia para cada integrante del hogar. Participar en simulacros organizados por colegios, empresas o municipios. Enseñar a los niños cómo actuar durante un temblor y dónde reunirse. Consultar a un especialista si la vivienda presenta daños estructurales. Durante un temblor se debe evitar correr o utilizar ascensores Durante un movimiento telúrico, la recomendación es conservar la calma y ubicarse en una zona segura, lejos de ventanas, mamparas, cables, estanterías y objetos suspendidos. Si la evacuación inmediata no es posible, se debe aplicar la técnica de agacharse, cubrirse y sujetarse para proteger la cabeza y el cuello. Las personas no deben correr ni usar ascensores. Un corte de energía o una afectación en la estructura puede dejar los elevadores fuera de servicio. Si las llamadas telefónicas presentan congestión, los mensajes de texto pueden ser una alternativa para comunicarse con familiares. Una familia en Perú camina hacia la salida de su vivienda con mochilas de emergencia durante un simulacro de evacuación preventiva. (Imagen Ilustrativa Infobae) Cuando el movimiento termine, la evacuación debe realizarse de forma ordenada por las rutas identificadas previamente. No se recomienda regresar por objetos personales ni permanecer cerca de fachadas, postes, cables eléctricos, muros o estructuras que presenten riesgo de desprendimiento. La prioridad de asistencia corresponde a niños, adultos mayores, embarazadas, personas con discapacidad y quienes requieran apoyo para desplazarse. En edificios, colegios, terminales y centros comerciales, se deben seguir las indicaciones de brigadistas, responsables de seguridad y autoridades locales. La mochila de emergencia debe estar lista para las primeras horas Después de un sismo, es necesario comprobar si hay heridos y brindar primeros auxilios dentro de las posibilidades de cada persona. También se deben revisar posibles fugas de gas, daños eléctricos o filtraciones de agua. Si se identifica un peligro, el suministro solo debe cortarse cuando hacerlo no implique otro riesgo. La población debe mantenerse atenta ante posibles réplicas. Las personas que viven cerca del litoral deben alejarse de la costa únicamente si las autoridades emiten una alerta por un eventual maremoto. No se debe ingresar a inmuebles con grietas, inclinaciones o desprendimientos visibles sin una evaluación técnica. Una persona organiza insumos básicos como agua, botiquín y linternas dentro de una mochila de emergencia en una vivienda. (Imagen Ilustrativa Infobae) La mochila de emergencia debe permanecer en un lugar de fácil acceso y adaptarse a las condiciones de cada familia. Puede incluir los siguientes elementos: Agua embotellada y alimentos no perecibles. Linterna, pilas y radio portátil. Botiquín, medicamentos de uso frecuente y artículos de higiene. Abrigo, frazadas, mascarillas y desinfectante. Silbato, cargador portátil y dinero en efectivo. Copias de documentos personales en una bolsa impermeable. Pañales, papillas o biberones si hay bebés. Alimento, correa y manta para mascotas. Ante una emergencia, los Bomberos atienden en el 116 y el Sistema de Atención Móvil de Urgencia (SAMU) en el 106. Los reportes sobre sismos deben confirmarse en los canales oficiales del IGP, mientras que el Indeci difunde recomendaciones de prevención y respuesta ante desastres.

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La actividad telúrica no da tregua en el territorio nacional. En las últimas horas, una seguidilla de sismos alertó a la