El lluvioso invierno del Maule , empujado por el fenómeno del niño, no había alcanzado a generar una crisis entre los productores de la región conocida como “la despensa de Chile”. “Tuvimos un mes lluvioso, desde el 14 de julio hasta el 15 de agosto , que no nos afectó mayormente porque el invierno es para que llueva y haya agua, eso es bueno” explica Alejandro Muñoz, seremi de Agricultura de la región. Entonces vino la semana del 12 de octubre, con una lluvia intensa y granizada que nadie esperaba, y ahí sí se produjo la crisis. “El daño no fue generalizado, puesto que llegó la nube, cayeron granizos en una superficie de un kilómetro cuadrado dentro de una comuna, pero después de ese kilómetro cuadrado no pasó nada”, agrega Muñoz. El evento meteorológico afectó momentos clave de floración tardía, cuaja de frutos y siembras de primavera , lo que, según el Seremi, podría producir enfermedades fungosas si los terrenos se inundan y partidura de las mismas frutas. Debido a la gravedad de la situación, el Ministerio de Agricultura decretó oficialmente el Estado de Emergencia Agrícola para 14 comunas del Maule que vieron sus cultivos de cerezos y arándanos -que están a un mes de la cosecha-, además de hortalizas, cereales y tomate invernadero fuertemente perjudicados. Hasta el 13 de octubre se contabilizaban 672 agricultores afectados por las lluvias de invierno en las provincias de Talca, Curicó y Linares. A ellos se suman preliminarmente 250 agricultores afectados por el último evento climático de granizadas. Con esto, más de 670 productores registran pérdidas directas en sus sistemas productivos o infraestructura. El epicentro de la crisis estuvo en Parral y Retiro , dos comunas de la provincia de Linares separadas por 17 kilómetros, donde, entre ambas, viven unas 68 mil personas , principalmente dedicadas al campo. De hecho, según el catastro de Agricultura, en Parral hay 157 agricultores afectados y en Retiro otros 174 . El área conjunta de ambas representa el núcleo nacional del cereal en el mapa agrícola chileno: más del 77% del área técnica de Indap corresponde a Parral y cerca del 23% a Retiro. Además, producen maíz, trigo y remolacha. Ambas comunas vecinas, además, han expandido su fruticultura de exportación hacia arándanos, frambuesas, cerezos y manzanos. Justamente esos productores son los que más están sufriendo. “Tenemos un reporte de Indap que describe a los afectados de Parral y Retiro. Son fruticultores que tienen cerezos, pero particularmente arándanos. Son pequeños agricultores, que tienen 3 mil metros cuadrados, 4 mil, 5 mil metros cuadrados, un hectárea, una hectárea y media y, por tanto, hay una enorme diversificación”, asegura el seremi de Agricultura. El alcalde de Parral, Patricio Ojeda Alarcón (Republicanos), indica que ya están tomando medidas: “estamos desarrollando un trabajo de levantamiento de información a través de nuestra Oficina Rural, que tendrá la responsabilidad de catastrar, mediante la aplicación de la Ficha FAS, a aquellos agricultores que no forman parte de Indap. Entre los principales rubros afectados se encuentran los cultivos de arándanos, cerezos, frambuesas que se encontraban en etapa de floración y distintas hortalizas”. En Retiro, la emergencia golpeó en medio de una severa caída de precios en la producción de espárragos. El alcalde, Rafael Ramírez (RN), acudió al Ministerio de Agricultura junto a la senadora y presidenta de su partido, Andrea Balladares, y dirigentes locales el 15 de octubre. “Le vinimos a solicitar al ministro por l a grave crisis que está pasando el precio de los espárragos y de nuestros productores de espárragos que no lo están pasando bien. Queremos solicitarle al ministro que establezcamos en la región del Maule, junto con la región de Ñuble, una mesa de trabajo para buscar soluciones que puedan ser concretas”, dijo esa vez. Por su parte, la agricultora Ester Basoalto expuso la cruda realidad del sector: “Hoy día el espárrago está a $600 pesos el kilo. Por recogerlo las personas están cobrando $300, $350 pesos, por menos no quieren recoger. Además hay que sumarle el petróleo. Entonces no podemos creer que la persona que está recogiendo está ganando más que el dueño que gasta el insumo, que se preocupa de todo de toda su siembra, para que después venga una persona y gane más que el dueño que que tiene la plantación, que tiene su tierra”. La dirigente también expuso otro problema que esta viviendo su gremio. “Muchos esparragueros, que tienen crédito en Indap, créditos en el banco, venimos a apelar, a pedir apoyo. Que se congelen los intereses y que les den prórroga a los créditos. Porque hoy día estamos en crisis”. Muñoz asegura que ya están trabajando en eso y adelanta que el mundo del agro se verá forzado no sólo a contratar seguros en el futuro, sino que también a incluir el riesgo como un factor ineludible de la industria. Por eso mismo, cree, los días difíciles para los agricultores de su región no han terminado. “Sabíamos que este fenómeno del niño iba a ser muy complejo y que, por lo demás, no ha terminado. Nos queda noviembre aún y no sabemos qué es lo que puede ocurrir. Particularmente en el verano, con las olas de calor. Eso también puede afectar nuestra agricultura”.
El lluvioso invierno del Maule , empujado por el fenómeno del niño, no había alcanzado a generar una crisis entre los pr





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