El calentamiento global sumó una nueva señal de alerta: la Organización Meteorológica Mundial (OMM) informó que las concentraciones de dióxido de carbono, metano y óxido nitroso alcanzaron máximos históricos en 2025 . La acumulación de esos gases atrapa más calor y eleva el riesgo de olas de calor, sequías, lluvias intensas y otros eventos extremos. El récord llega mientras se desarrolla un episodio de El Niño que podría ser inédito por su intensidad y que puede reducir la capacidad de los ecosistemas para retirar carbono de la atmósfera. El Boletín de la OMM sobre gases de efecto invernadero es el informe anual del organismo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que mide los gases que ya están acumulados en el aire , no las emisiones liberadas cada año. La OMM advierte que esa carga seguirá influyendo sobre el clima durante décadas e incluso siglos: los últimos 11 años fueron los más cálidos desde que hay registros y la tendencia , según el organismo, continuará. “ El nivel récord de CO₂ en el aire es lamentable porque es lo que se venía pronosticando. No conviene que sigamos acumulando, porque la temperatura se va a acelerar cada vez más ”, advirtió a Infobae Matilde Rusticucci , investigadora del CONICET y profesora emérita del Departamento de Ciencias de la Atmósfera y los Océanos de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA). La especialista señaló que esa aceleración ya se percibe en más eventos extremos , como la mayor frecuencia de olas de calor, lluvias intensas y sequías en distintas regiones. Las cifras que preocupan en el nuevo boletín de la OMM 426,8 partes por millón de CO2: es la concentración media mundial registrada en 2025, un 153 % por encima del nivel preindustrial de 1750. 1.948 partes por mil millones de metano: equivale al 267 % del nivel de 1750. 339,1 partes por mil millones de óxido nitroso: representa un 126 % más que antes de la industrialización. 2,8 partes por millón: fue el aumento de CO2 entre 2024 y 2025, superior al promedio de la última década. El dióxido de carbono es el gas de efecto invernadero de larga duración más abundante y el principal responsable del calentamiento provocado por estas sustancias. Cerca de la mitad del CO2 que se libera cada año permanece en la atmósfera; el resto es absorbido por los océanos y por los ecosistemas terrestres, como bosques y suelos. La OMM advirtió que ese equilibrio puede alterarse en 2026. El Niño suele traer sequías, vegetación más seca e incendios en varias regiones, condiciones que debilitan la capacidad de la tierra para absorber carbono. La quema de carbón, petróleo y gas seguirá siendo otro factor detrás del aumento de las concentraciones. “El crecimiento de 2025 fue más moderado que el del año anterior porque los sumideros terrestres se recuperaron y hubo menos emisiones por incendios”, explicó Oksana Tarasova, funcionaria científica principal de la OMM. Sin embargo, agregó que el actual El Niño puede impulsar otro aumento de las concentraciones de CO2 en 2026 . El Niño podría superar los registros conocidos La advertencia sobre los gases coincide con una previsión climática que eleva la preocupación. La OMM estima que el actual episodio de El Niño podría alcanzar una intensidad sin precedentes , con una anomalía de la temperatura superficial del Pacífico tropical de hasta 3,8 ℃ (6,84 ℉) entre noviembre de 2026 y enero de 2027. Esa cifra se refiere al calentamiento del mar en la zona del Pacífico donde se desarrolla el fenómeno y no a un aumento equivalente de la temperatura media del planeta. La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo , remarcó que se trata de un umbral fuera de los antecedentes disponibles: “Nunca hemos registrado un valor de 3,8 en el pasado”. Un El Niño intenso puede cambiar los patrones de lluvias y aumentar el riesgo de sequías, inundaciones y ciclones según la región. También puede favorecer incendios forestales y reducir la absorción de CO2 por parte de la vegetación, como ocurrió durante el episodio de 2023 y 2024. Para Rusticucci , la combinación entre el calentamiento global y este evento puede colocar a 2026 entre los años más cálidos registrados , aunque aclaró que aún resta evaluar los próximos meses. “El Niño es un aumento de temperatura muy significativo” y “seguramente” puede llevar a ese resultado, afirmó. La investigadora señaló que los veranos recientes del hemisferio norte ya exhibieron temperaturas muy elevadas. Sobre el centro de Argentina , sostuvo: “Seguimos con lluvias intensas y no se esperan temperaturas extremas, porque si seguimos con cielos nublados, las temperaturas no van a ser muy altas, en principio”. Los gases ya acumulados retienen más calor La secretaria general adjunta de la OMM, Ko Barrett , resumió el resultado del boletín con una advertencia: “Un año más, un nuevo récord”. Según indicó, los gases de efecto invernadero retienen una cantidad de calor sin precedentes en la atmósfera , lo que aporta energía a fenómenos meteorológicos más extremos. El CO2 tiene una permanencia muy prolongada en la atmósfera, por lo que su impacto sobre el clima no termina con las emisiones de un año determinado. El metano, que procede tanto de fuentes naturales como de la ganadería, el cultivo de arroz, los vertederos y la actividad vinculada con los combustibles fósiles, también alcanzó un máximo. Aunque permanece menos tiempo que el CO2, tiene una alta capacidad para retener calor. El óxido nitroso, relacionado entre otros factores con el uso de fertilizantes, la quema de biomasa y procesos industriales, completó el récord de los tres principales gases de larga duración analizados por la OMM. El boletín se difundió antes de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Clima, COP31, que se celebrará del 9 al 20 de noviembre en Antalya, Turquía. El organismo busca aportar información científica a las negociaciones, mientras sus estaciones de monitoreo continúan siguiendo la evolución de los gases en la atmósfera.
El calentamiento global sumó una nueva señal de alerta: la Organización Meteorológica Mundial (OMM) informó que las conc





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