Con apenas 23.700 habitantes , la comuna de Colbún, en la Región del Maule, es uno de los corazones energéticos de Chile. En su territorio operan cinco centrales hidroeléctricas en la cuenca del río Maule (Colbún, Machicura, Chiburgo, Los Hierros y Los Hierros II), además de un parque solar. Sin embargo, en agosto pasado, sus vecinos vivieron una situación que no esperaban: la boleta de la luz registró un alza porcentual drástica y que estaba programada, que posicionó a la comuna entre las mayores variaciones del país. Eso desató el malestar local en una región donde el 89% de la población considera que no recibe una compensación justa por la energía que ahí se genera , según la encuesta realizada por Cadem para Esto es Chile. El origen de este incremento se remonta a fines de 2019. Tras el estallido social social y la pandemia, los mecanismos PEC 1 y PEC 2 congelaron el precio de la electricidad a nivel nacional. La medida acumuló una deuda masiva con las empresas generadoras que superó los US$ 6.000 millones. Durante esos cinco años, el dólar subió un 30% , la inflación rozó el 33% y los combustibles duplicaron su valor. El proceso de descongelamiento comenzó en julio de 2024 y tuvo un hito decisivo en agosto pasado con la aplicación del Decreto 8T. Mientras en ciudades vecinas como Talca o Linares los alzas oscilaron entre el 1,5% y el 5,3%, en Colbún el salto porcentual fue significativamente superior. Según las estimaciones de consultoras y centros de estudio como la Fundación Energía para Todos , el impacto del Decreto 8T en la comuna de Colbún se sitúa en un rango estimado de entre el 8% y el 11% de aumento general. Este porcentaje final varía según la empresa distribuidora -CGE o Luz Linares- y el tramo de consumo mensual del hogar. Actualmente, el costo de la luz para un hogar chileno ronda los $230 y $286 por kWh, situando una cuenta promedio de consumo estándar (250 kWh) entre los $60.000 y $70.000. En Colbún, la boleta mensual neta para un consumo de 200 kWh ronda entre $29.000 y $31.000, reflejando un precio base de energía de $112,257 por kWh, al que se adicionan $31,512 por servicio público más cargos fijos y de transmisión de CGE. La molestia local La pregunta que se hacen los vecinos es ¿por qué una comuna con tarifa final más baja que Santiago, experimentó un aumento porcentual tan violento en agosto? La respuesta se encuentra en la estructura de la factura y en la aplicación de la ley impulsada por la ministra de Energía, Ximena Rincón , conocida popularmente como “Ordenemos la Cuenta”. Eduardo Andrade, secretario ejecutivo de la Asociación Chilena de Comercializadores de Energía, explica la mecánica del fenómeno: “Colbún es una de las comunas más beneficiadas en Chile por el Reconocimiento de Generación Local. Este mecanismo aplica un descuento de entre el 40% y el 50% al componente de energía de la tarifa regulada, que representa cerca del 70% de la boleta: un beneficio financiado solidariamente por el resto de las comunas del país”. Producto de esta rebaja, el valor base de la energía en Colbún es comparativamente muy barato. Sin embargo, la cuenta total se completa con el 30% restante, correspondiente a la transmisión y distribución. En zonas rurales con baja densidad poblacional, extender las redes implica un costo de distribución por habitante mucho mayor que en ciudades como Santiago , donde la red se divide entre millones de usuarios. Como agrega Pablo Gazzolo, Gerente de comunicaciones de Colbún S.A, “mientras en Colbún el cargo por consumo de energía es $29 mil, en Cerrillos, por el mismo volumen de energía, el cargo es $38.000. ¿Por qué es eso? Precisamente porque desde 2018 hay un Reconocimiento a la Generación Local (RGL) que implica un descuento en el componente energía, que era de un 17% cuando se implemento la ley. ¿Y por qué aun así la cuenta de luz es casi igual en Santiago y en Colbún? Porque el componente transmisión y distribución es más caro en Colbún que en Cerrillos”. Es decir, la ley “Ordenemos la Cuenta” buscó regularizar la deuda acumulada en distribución aplicando un cargo fijo uniforme para todo el país, independiente del nivel de consumo. Al aplicar un cobro fijo estandarizado sobre una boleta cuyo componente de energía ya era muy bajo debido al subsidio de generación local, la variación porcentual matemática del total final se disparó. “No fue un ajuste con dedicatoria a la comuna, sino el reflejo de cómo impacta un cargo plano en una tarifa que estaba fuertemente rebajada en su origen”, añade Andrade. El impacto en Colbún avivó el malestar social por la percepción de inequidad territorial, forzando la intervención del Ministerio de Energía. La autoridad reaccionó acelerando la entrega del Subsidio Eléctrico para proteger a las familias vulnerables frente a las alzas del segundo semestre y reforzando los mecanismos de contención tarifaria. Asimismo, la cartera emitió su informe técnico preliminar que proyecta un alivio a mediano plazo: a partir de enero de 2027, las tarifas en la Región del Maule registrarán una baja promedio estimada del 3,4%. Esta caída responderá al vencimiento de los contratos de suministro antiguos y caros firmados en 2008 y 2010, abriendo paso a la entrada definitiva de energías renovables de menor costo, las que finalmente permitirán estabilizar la boleta en el corazón hidroeléctrico del país.
Con apenas 23.700 habitantes , la comuna de Colbún, en la Región del Maule, es uno de los corazones energéticos de Chile
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