El escenario de El Niño costero que se prolongaría hasta el otoño de 2027 vuelve a poner el foco sobre los sectores de Lima con antecedentes de desbordes, aniegos y acumulación de lodo. La Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) prevé que los caudales de los ríos Rímac y Chillón sean superiores a lo normal desde diciembre. La alerta no implica que un desborde sea inevitable en cada uno de esos puntos. Sin embargo, el aumento proyectado del caudal, las lluvias previstas para la costa central y el historial de afectaciones hacen que estas zonas requieran vigilancia y medidas de prevención. El ENFEN mantiene la alerta de El Niño costero y estima que el calentamiento marino frente al litoral peruano tendrá una magnitud extraordinaria hasta enero de 2027, antes de reducirse durante el otoño. El Cercado y el Rímac concentran sectores afectados por anteriores crecidas De acuerdo a la plataforma independiente El Niño Observatory, en el distrito del Rímac , varios jirones figuran entre las vías alcanzadas por el agua cuando el río se salió de su cauce. Entre ellos están Trujillo, Pataz, Hualgayoc, Cajamarca, Libertad, Chiclayo y Marañón. El jirón Trujillo, en particular, recibió agua y lodo en episodios de desborde próximos a la Plaza de Armas. El listado de áreas con historial de inundación incluye también Piedra Liza , donde se registró el ingreso de agua y material arrastrado durante crecidas, y la zona de Acho , alcanzada por lodo y agua en un huaico. Otro punto señalado es el puente Trujillo, que resultó afectado cuando el río Huaycoloro se desbordó e impactó en el Rímac. En el Centro Histórico, la Alameda Chabuca Granda es un sector expuesto cuando el Rímac sobrepasa su cauce a la altura del Parque La Muralla. También el barrio de San Lázaro acumula antecedentes de desbordes desde 1578, mientras que San Francisco y Monserrate, en el Cercado de Lima, fueron afectados por la crecida del río tras lluvias intensas en 1891. Zárate y la avenida Morales Duárez están vinculados al antiguo cauce del río La vulnerabilidad no se limita al tramo más cercano al Centro Histórico. La avenida Morales Duárez , a la altura del puente Dueñas, ha sufrido inundaciones por el incremento del caudal del Rímac y el colapso de viviendas . En Zárate , tanto el malecón Checa como la avenida Gran Chimú fueron parte del cauce o de la zona de inundación del río. Estos antecedentes requieren diferenciar entre el riesgo de una crecida fluvial y los aniegos urbanos provocados por fallas en la red de drenaje. En San Juan de Lurigancho, por ejemplo, Los Tusílagos y la calle Los Hinojos han registrado acumulación de agua debido a roturas de colectores y tuberías de desagüe. El Niño Observatory, una plataforma que reúne patrones históricos y datos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, identifica este tipo de eventos como parte de los riesgos asociados a lluvias intensas. Las lluvias en Lima serían episodios intensos durante el verano de 2027 El ENFEN anticipa lluvias por encima de lo normal en la costa central durante el verano de 2027. El organismo también advirtió que la temperatura del aire continuará muy por encima de los valores habituales en la franja costera, con posibilidad de nuevos récords. El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú ( Senamhi ) indicó que en Lima las precipitaciones se presentarían como episodios intensos, especialmente en sectores de la cuenca media del Rímac, como Chaclacayo y Chosica . El especialista Nelson Quispe señaló que el calor podría alcanzar 36 ℃ (96,8 ℉) y que la sensación térmica podría llegar a 38 ℃ (100,4 ℉) durante febrero. Las autoridades y residentes de las zonas con antecedentes de inundación deberán seguir los avisos meteorológicos, los pronósticos hidrológicos y las alertas oficiales ante la evolución de la temporada de lluvias.
El escenario de El Niño costero que se prolongaría hasta el otoño de 2027 vuelve a poner el foco sobre los sectores de L





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