La líder de Agrupación Nacional (RN), Marine Le Pen lanza hoy oficialmente su campaña presidencial en Orléans, donde la candidata de extrema derecha tiene previsto pronunciar su primer gran discurso de campaña por la tarde. Así lo dio a conocer el diario Le Monde que señaló que se espera la asistencia de diez mil simpatizantes del partido en un salón transformado en una suerte de campamento donde miles de agentes de seguridad custodian la ciudad de Juana de Arco este fin de semana. Le Monde señaló que la candidata, que se ha presentado cuatro veces a la presidencia, “busca capitalizar las crisis actuales -económicas, sociales y de seguridad- para posicionarse como garante del orden y encarnar el ‘optimismo’, la consigna del partido de Le Pen”. Sofienne Touzet, un obrero de 23 años que trabaja en un aserradero es uno de los asistentes del mitin. El joven señaló al periódico que en unas elecciones votó por la izquierda, pero que ahora lo haría por Le Pen, sin dudar. Sobre todo porque “se queman monumentos e iglesias sin motivo” y porque “la verdadera Francia ya no existe: nos hemos convertido en un país de compartir”. Más protestas Por otro lado, grupos de protesta y sindicatos franceses pidieron el domingo nuevas manifestaciones para mantener la presión sobre el gobierno después de que un enorme operativo de seguridad ayudara a contener los disturbios durante las protestas a nivel nacional del sábado. El Ministerio del Interior informó que 410.000 personas participaron en las marchas del sábado, mientras que las autoridades desplegaron 70.000 policías, lo que ayudó a evitar que se repitieran los saqueos y actos de vandalismo que azotaron muchas ciudades el 17 de octubre. Los líderes sindicales instaron a que se realicen más protestas el próximo sábado y a una huelga nacional el 5 de noviembre, y señalaron que la frustración por los salarios, el costo de la vida y los servicios públicos se está extendiendo mucho más allá del movimiento estudiantil que se movilizó por primera vez el mes pasado. “Observamos una acumulación de ira”, dijo a Reuters, Murielle Guilbert, colíder de la federación sindical de izquierda Solidaires, a BFM TV. Añadió que las quejas de estudiantes, trabajadores, bomberos y otros colectivos estaban convergiendo. “Hacemos un llamado a la ciudadanía para que salga a las calles el próximo sábado”, añadió. El sindicato de profesores SUD Education anunció que se sumaría a la manifestación del 31 de octubre, mientras que el importante sindicato CGT declaró que tomaría una decisión durante la semana. Los Chalecos Amarillos, un movimiento popular que surgió en 2018 como una revuelta contra los impuestos a los combustibles, también convocaron manifestaciones masivas para el próximo sábado, incluyendo sentadas frente a los ayuntamientos y la Asamblea Nacional. En 2019, el presidente Emmanuel Macron logró encontrar los recursos necesarios para reducir los costos del combustible en respuesta a los Chalecos Amarillos. Siete años después, las finanzas públicas, ya precarias, le dejan poco margen para atender las demandas de los manifestantes. Su mandato también expira el próximo abril y su partido centrista ya no cuenta con la mayoría necesaria para aprobar leyes importantes, indicó Reuters. El gobierno ha iniciado conversaciones con los sindicatos y los representantes estudiantiles para intentar desactivar la crisis, pero los líderes de las protestas afirman que las medidas propuestas hasta el momento son insuficientes.
La líder de Agrupación Nacional (RN), Marine Le Pen lanza hoy oficialmente su campaña presidencial en Orléans, donde la


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