El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha denunciado este jueves la muerte de niños en la oleada de ataques contra mercados registrada en Sudán y Sudán del Sur, lamentando que acudir a un mercado "nunca debería costarle la vida a un niño o una niña". En concreto, la organización denuncia el balance de niños muertos, que sitúa al menos cinco, en el ataque a un mercado de la ciudad de Nyala, capital del estado de Darfur Sur, que dejó más de un centenar de fallecidos en una operación atribuida al Ejército de Sudán. A esto se suma la situación vivida en un concurrido mercado en Abyei, en Sudán del Sur, donde ataques con drones armados mataron al menos a 80 personas, entre ellas mujeres, niños y niñas. "Los mercados son lugares donde las familias compran alimentos y las personas trabajan para ganarse la vida. Ir al mercado nunca debería costarle la vida a un niño o una niña", ha asegurado la directora regional de UNICEF para África Oriental y Meridional, Etleva Kadilli, quien advierte de la tendencia del uso de drones armados en conflictos, con especial impacto entre la infancia y la población civil en Sudán. Así, UNICEF ha señalado que entre enero y septiembre más de 400 niños y niñas han muertos o resultado heridos en Sudán, una "proporción significativa" a causa de ataques con drones armados. "Para los niños y niñas de Sudán, incluso las actividades más cotidianas se están volviendo cada vez más peligrosas. Deberían poder ir al mercado, asistir a la escuela o recibir atención médica sin poner en riesgo su vida", ha argumentado. Por ello, Kadilli ha pedido "mayor protección" ante la violencia que sufren los menores. "Las muertes y las agresiones contra niños y niñas deben terminar", ha afirmado. La guerra civil estalló en abril de 2023 a causa de las fuertes discrepancias en torno al proceso de integración del grupo paramilitar en el seno de las Fuerzas Armadas, situación que provocó el descarrilamiento de la transición abierta tras el derrocamiento en 2019 del régimen de Omar Hasán al Bashir, ya dañado tras la asonada que derribó al entonces primer ministro, Abdalá Hamdok. El conflicto, marcado por la intervención de varios países en apoyo a las partes en guerra, ha sumido al país en una de las mayores crisis humanitarias a nivel mundial, con millones de desplazados y refugiados y ante la alarma internacional por la propagación de enfermedades y los daños sufridos por infraestructuras críticas, que impiden atender a cientos de miles de damnificados.
El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha denunciado este jueves la muerte de niños en la oleada de ataqu




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