Dormir bien es mucho más que una cuestión de descanso, porque la cantidad de horas que dormimos , la regularidad de nuestros horarios y la calidad del sueño pueden influir en la salud cardiovascular. Aunque a menudo se presta atención a la alimentación, el ejercicio físico o el estrés, el descanso también ocupa un lugar importante en la prevención de enfermedades del corazón. No se trata únicamente de dormir poco. Mantener horarios irregulares , alternar turnos de trabajo o acumular noches de sueño insuficiente puede dificultar que el organismo mantenga sus ritmos habituales. Por eso, prestar atención a cómo y cuándo dormimos es una forma más de cuidar la salud y de tomar conciencia de los factores que pueden aumentar el riesgo cardiovascular . El cardiólogo José Abellán, conocido en redes sociales como @doctorabellan, ha abordado esta cuestión en un vídeo publicado en TikTok, en el que explica la relación entre las horas de sueño y la probabilidad de sufrir un infarto . Su mensaje pone el foco tanto en la duración del descanso como en la importancia de mantener una rutina regular, especialmente en el caso de quienes trabajan a turnos. El doctor Abellán señala que existen estudios que relacionan la duración del sueño con el riesgo cardiovascular. “Sabemos que las personas que duermen de siete a nueve horas son las que menos se infartan ”, afirma. En su explicación, advierte de que dormir por debajo de ese intervalo o prolongar excesivamente el descanso también se asocia con un mayor riesgo. “Si tú duermes menos de siete horas, tienes más riesgo de sufrir un infarto. Si duermes más de diez, doce horas, también”, explica el cardiólogo. No obstante, el especialista insiste en que no basta con contar las horas: la calidad del sueño y la regularidad de los horarios también deben tenerse en cuenta. El trabajo a turnos, otro factor que conviene vigilar La irregularidad del descanso es uno de los aspectos en los que el cardiólogo hace especial hincapié, pues se incluye entre las personas afectadas por esta circunstancia y explica que trabajar a turnos puede obligar a dormir en horarios cambiantes a lo largo del mes. “Las personas que, como yo, hacen su trabajo a turnos y duermen de manera irregular bastantes veces al mes”, señala, forman parte de ese grupo al que se refiere al hablar de los posibles efectos de la falta de regularidad. “Yo, por ejemplo, tengo un 112% más probabilidad de sufrir un infarto que una persona que duerme con un horario regular todos los días”. Señales de alarma para detectar un infarto Reconocer los síntomas de un infarto puede resultar decisivo. Aunque no todas las personas presentan las mismas señales, hay manifestaciones que requieren atención médica urgente. Dolor u opresión en el pecho: puede sentirse como presión, peso o malestar en el centro del pecho y durar varios minutos, o aparecer y desaparecer. Dolor que se extiende: puede irradiarse hacia uno o ambos brazos, la espalda, el cuello, la mandíbula o la parte superior del abdomen. Dificultad para respirar: puede aparecer con dolor torácico o incluso sin él. Otros síntomas: sudor frío, náuseas, mareo, debilidad repentina o cansancio inusual. Ante la sospecha de un infarto, hay que llamar inmediatamente al 112 . No se debe esperar a que los síntomas desaparezcan ni conducir por cuenta propia hasta el hospital. Tampoco conviene descartar un infarto porque el dolor sea leve o porque no aparezcan todas las señales descritas. Cuidar el sueño no garantiza evitar un infarto, pero sí recuerda que la prevención cardiovascular empieza también por hábitos cotidianos que a menudo pasan inadvertidos. Dormir de forma suficiente y regular es una pieza más de ese cuidado, junto con no fumar, mantener una alimentación equilibrada, hacer ejercicio y controlar la tensión arterial, el colesterol y la diabetes.
Dormir bien es mucho más que una cuestión de descanso, porque la cantidad de horas que dormimos , la regularidad de nues

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