Adrián R. Huber Madrid, 29 oct (EFE).- El italiano Andrea Kimi Antonelli (Mercedes), que estuvo a punto de conseguirlo el pasado domingo en el circuito estadounidense de Austin (Texas), intentará dejar matemáticamente resuelto a su favor el Mundial de Fórmula Uno en el Gran Premio de México, que se disputará este fin de semana en el capitalino Autódromo Hermanos Rodríguez. Tras lograr en el Circuito de las Américas de Austin su noveno triunfo en la F1, el noveno del año, Antonelli, nacido hace 20 años en Bolonia, lidera el certamen con 365 puntos, 123 más que su compañero, George Russell y con 124 sobre otro inglés, el séptuple campeón mundial Lewis Hamilton (Ferrari). De tal forma que se convertirá matemáticamente en campeón del mundo este domingo simplemente con acabar noveno; o, incluso, sin puntuar: siempre y cuando no gane la carrera ninguno de sus dos rivales directos. "Sólo tiene que llevar el coche hasta la meta en México; y, entonces, habrá tequila. Si no, sólo tendrá que hacerlo en Brasil; y, en ese caso, habrá caipirinha", comentó, tras la clara victoria de Kimi en Austin, el austriaco Toto Wolff, jefe de equipo de Mercedes. En clara referencia a la certeza de que si Antonelli no se convierte este domingo en el más joven campeón de todos los tiempos y en el tercer italiano de la historia -73 años después de que lo hiciese por última vez Alberto Ascari- en ganar el Mundial de F1, lo hará una semana más tarde en el Gran Premio que tendrá lugar en el paulista circuito de Interlagos. Salvo sorpresa mayúscula, la joven estrella de Mercedes -escudería que este año también se volverá a anotar el título de constructores- se coronará en casa del mexicano Sergio Pérez, recién renovado hasta 2029 con Cadillac y que festeja este fin de semana, ante su público, su Gran Premio número 300 en la categoría reina. En la que, tras el pasado curso ausente, disputa su decimoquinta temporada. 'Checo', nacido hace 36 años en Guadalajara (Jalisco), subcampeón del mundo hace tres y con seis triunfos y 39 podios en la F1, fue recibido una vez más en loor de multitudes por sus compatriotas en la exhibición que tuvo lugar el miércoles en las calles de Ciudad de México. Como botana o aperitivo del decimonoveno Gran Premio del año; que se disputará en el Autódromo Hermanos Rodríguez, en una pista de 4.304 metros y 17 curvas (siete a la izquierda). A la que el domingo está previsto dar 71 vueltas para completar un recorrido de 305,3 kilómetros. Los españoles Fernando Alonso (Aston Martin) y Carlos Sainz (Williams), con ganas de que acabe el año, en espera de un coche mejor con miras a 2027, sólo podrán optar, en el mejor de los casos, a rascar algún punto este domingo. El doble campeón mundial asturiano es decimoséptimo en el Mundial, con siete puntos; los mismos que el madrileño -que obtuvo, en 2024 y con un Ferrari, la cuarta de sus cuatro victorias en la F1-, que, por resultados, se ordena un puesto por detrás en la general. Franco Colapinto (Alpine) es el hispanohablante mejor situado en la relación principal. El argentino, duodécimo en el Mundial, con 27 unidades, que tras acabar séptimo en el estreno del Madring, en la capital de España, no ha vuelto a puntuar, intentará revertir la situación este fin de semana en México; donde nunca ganó 'Checo'; que, sin embargo, subió dos veces al podio en casa, al repetir en el 22 el tercer puesto logrado un año antes. Ciudad de México supera los 2.200 metros de altitud, con baja densidad aérea y con niveles de oxígeno casi una cuarta parte inferiores a los que hay a nivel del mar; circunstancias que afectan no sólo a los pilotos, sino, sobre todo en este caso, a los monoplazas. En una pista con poco agarre en la que se emplearán reglajes con una alta carga aerodinámica, pero que, por la altura, se perciben como de baja 'downforce'. A partir de este viernes, cuando arranquen los entrenamientos libres de un Gran Premio que en Europa se podrá ver de nuevo en horario de tarde-noche, se rodará con neumáticos de la gama de compuestos más blanda: los C3 (duros, reconocibles por la raya blanca), C4 (medios, raya amarilla) y C5 (blandos, roja). Los ensayos se completarán el sábado, horas antes de la calificación; que ordenará la carrera dominical. Justo una semana antes de que el Gran Premio de Brasil complete, en el paulista circuito de Interlagos, el tríptico americano que arrancó en Austin. El Gran Premio de México, que alcanza su vigésima sexta edición, fue incluido en el calendario de la F1 en 1963. Se impuso el escocés Jim Clark, en la temporada en la que ganó el primero de sus dos títulos, en el Magdalena Mixhuca, donde volvió a ganar en 1967, un año de accidentarse mortalmente en Hockenheim (Alemania), durante una prueba de la F2. El circuito capitalino pasó a denominarse Autódromo Hermanos Rodríguez; donde, con ese nombre, la categoría reina hizo parada y fonda por primera vez hace justo 40 años, con victoria del austriaco Gerhard Berger. Nadie ha ganado tantas veces en México como el cuádruple campeón mundial neerlandés Mad Max (Red Bull), cinco veces triunfal en el Hermanos Rodríguez; donde, entre los activos, quien más se le acerca -con dos triunfos- es Hamilton. En un circuito en el que el año pasado se impuso, camino del título, otro inglés: Lando Norris (McLaren). EFE
Adrián R. Huber Madrid, 29 oct (EFE).- El italiano Andrea Kimi Antonelli (Mercedes), que estuvo a punto de consegui



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