Primero, el Consejo de la Magistratura lo destituyó como juez y luego, el juzgado federal 4 de Rosario ordenó su detención . Esa es la secuencia que atraviesa el exmagistrado federal Gastón Salmain , que es investigado por haber recibido presuntos sobornos para facilitar acceso al mercado de cambios en tiempos de cepo. Ahora, sin fueros judiciales, quedará detenido. “Visto lo resuelto en el día de la fecha por el Jurado de Enjuiciamiento del Consejo de la Magistratura Federal en el marco del jury de enjuiciamiento celebrado contra Gastón Salmain”, comienza la orden judicial, de apenas una página. Y luego dispone: “Líbrese oficio a la Policía de Seguridad Aeroportuaria a fin de que por su intermedio se proceda a constituir en detención a Gastón Salmain”. La medida se va a llevar a cabo en un domicilio de la Ciudad de Buenos Aires. Por eso, Salmain portará un “dispositivo electrónico de monitoreo”. La secuencia comenzó en la audiencia final del Jurado de Enjuiciamiento del Consejo de la Magistratura, que resolvió destituir al por entonces juez federal de Rosario Gastón Salmain por haber ocultado antecedentes al concursar para acceder a su cargo. “La omisión fue consciente. El magistrado conocía la sanción, conocía su registro y conocía el reglamento de concursos, y decidió, con un criterio propio, qué declarar y qué callar”, leyó el tribunal. Salmain no estuvo presente para la lectura del veredicto. Tampoco estuvo uno de sus abogados defensores, José Manuel Ubeira , pero el fallo fue escuchado por su codefensor, Yamil Castro Bianchi. En el recinto también estuvieron los consejeros que actuaron de acusadores: el senador nacional Luis Juez y el juez Diego Barroetaveña. La decisión del jurado de enjuiciamiento remite a hace más de veinte años, cuando Salmain se desempeñó como auxiliar del juzgado N°8 de la Seguridad Social. En ese contexto, fue denunciado por intentar pagarle a una empleada para vulnerar el sistema informático de la Cámara Federal de la Seguridad Social y lograr que expedientes previsionales fueran asignados al juzgado donde trabajaba. Por ese motivo, Salmain renunció y la Corte Suprema lo cesanteó. Luego, enfrentó una causa penal que derivó en una probation, por lo que debió hacer trabajo comunitario en el Jardín Botánico. Según el veredicto, Salmain se inscribió en 33 concursos, con carácter de declaración jurada, y en ningún caso reportó esa cesantía, pese a que el reglamento de concurso le exigía reportar ese cargo y los motivos de su apartamiento. “Eligió qué declarar y qué callar”, estableció el jury, que entendió esa decisión como una grave inconducta ética. En la audiencia anterior al veredicto, la fiscalía y la defensa de Salmain expusieron sus argumentos. Los acusadores cuestionaron que Salmain no haya informado sobre esa causa que derivó en una cesantía en el Poder Judicial cuando concursó para ser juez federal de Rosario. “Gran evasor de cumplimientos legales” , dijo el cordobés Luis Juez, que formó parte de la acusación. La defensa de Salmain, que fue ejercida por los abogados Yamil Castro Bianchi y Juan Manuel Ubeira , planteó que Salmain no estaba obligado a incluir ese antecedente en su declaración jurada para concursar a juez. Incluso, Castro Bianchi redobló la apuesta. “ Yo me caí, pero me levanté y camino. Lo único que les pido es que me dejen seguir caminando” , había pronunciado el ahora exjuez cuando ejerció su defensa ante el Consejo de la Magistratura en sus últimas palabras. Durante el veredicto, mencionaron que “quebrantó” el nivel de veracidad de los sistemas de concurso. La remoción de Salmain fue determinante para la causa penal que tramita en el juzgado de Rosario. Allí es investigado por supuesto cobro de sobornos para facilitar acceso al mercado de cambios a través de medidas judiciales. En ese expediente tenía pedido de detención que no se efectivizaba porque era juez. De eso se trata el conocido caso Attila, que durante la acusación en el Consejo de la Magistratura fue citado por el juez de Casación Diego Barroetaveña. El magistrado había cuestionado las decisiones de Salmain en el caso Attila. Este es un fideicomiso que reclamaba al Banco Central el acceso al mercado oficial de cambios para obtener US$10 millones, en época de cepo. Luego de una cautelar firmada por Salmain, Attila pudo realizar seis operaciones que sumadas daban esos dólares que, según el juez de Casación, “fueron transferidos al exterior”. Barroetaveña cuestionó la cautelar, así como otros aspectos de la decisión de Salmain, como una “caución juratoria”, pero también trajo a colación la declaración como imputado colaborador o arrepentido del financista Whpei. “Según su relato (el de Whpei), fue Santiago Busaniche quien le explicó que el costo sería un 10% de la brecha entre el dólar oficial y el dólar blue”, afirmó Barroetaveña. A su vez, mencionó impactos de antena de celulares que ubicaban en cercanías a Salmain y al financista Whpei, ya sea en adyacencias de su juzgado, en las de un hotel y las de un bar. En este sentido, la defensa de Salmain había respondido que eso no significa que se hayan reunido y negó que el exjuez de Rosario conozca a Whpei. Lo tildaron de “arrepentido mentiroso” . Pese a eso, quedará detenido.
Primero, el Consejo de la Magistratura lo destituyó como juez y luego, el juzgado federal 4 de Rosario ordenó su detenci







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