Una batalla campal registrada el domingo 1° de noviembre en el Estadio Parque do Sabiá, en Uberlândia , estado de Minas Gerais, derivó en 51 expulsiones en un solo partido de fútbol , la cifra más alta jamás contabilizada en un encuentro oficial. El episodio ocurrió durante el duelo de ida de las semifinales de la Segunda División del Campeonato Mineiro Sub-20 entre Uberlândia y Mamoré , que terminó con triunfo visitante por 3 a 1. El número supera el récord reconocido por el Guinness World Records, que databa de 2011 y correspondía a un partido de la Primera D, la quinta división del fútbol argentino, entre Atlético Claypole y Victoriano Arenas, con 36 tarjetas rojas. En aquella ocasión fueron expulsados los 18 titulares y siete suplentes de cada equipo. La marca de Uberlândia y Mamoré, sin embargo, todavía no fue homologada de manera oficial por la entidad, que solo reconoce partidos del fútbol profesional. Los incidentes comenzaron mucho antes del cierre del partido. A los ocho minutos del segundo tiempo, el jugador de Uberlândia Luike Bispo dos Santos fue expulsado por una entrada temeraria con el brazo. La decisión arbitral provocó fuertes reclamos por parte de dirigentes del club local, liderados, según consta en el acta redactada por el árbitro Fernando Patrick Drosghic Modesto , del cuerpo arbitral de la Federação Mineira de Futebol (FMF), la federación de fútbol del estado de Minas Gerais, por Fábio Mineiro , presidente de Uberlândia, quien amenazó al colegiado: “Vos nunca más vas a dirigir. Voy a hacer todo lo posible para que no trabajes más”. El encuentro quedó paralizado durante varios minutos mientras se intentaba restablecer el orden. El dirigente Willer Francisco Silva , gerente de fútbol de Uberlândia, también amenazó de muerte al árbitro, de acuerdo con el testimonio que consta en el acta: “Te voy a dar puñetazos, no vas a salir de acá. Quiero ver si salís escoltado (...) vas a tener ganas de matarte, sos una mierda ”. El árbitro presentó una denuncia policial contra Silva por las amenazas proferidas. Según el acta oficial, el conflicto decisivo estalló a los 54 minutos del segundo tiempo, ya en los descuentos, tras el tercer gol de Mamoré . El jugador Davi Fernandes Bittencourt festejó la conquista con gestos provocativos hacia el banco de suplentes de Uberlândia y profirió insultos contra el plantel local. “Informo que no fue posible mostrarle la tarjeta roja al atleta debido a la pelea generalizada que comenzó tras esa acción”, escribió el árbitro en el acta. De acuerdo con el relato recogido por el diario O Tempo , el preparador de arqueros de Uberlândia, Paulo Sérgio Dias dos Santos , invadió el campo de juego y empujó al jugador visitante, lo que dio inicio a los enfrentamientos entre futbolistas y cuerpos técnicos de ambos equipos, con camillas, pelotas y otros objetos arrojados dentro del terreno de juego. A diferencia del primer incidente, esta vez el árbitro no logró restablecer el orden y decidió dar por finalizado el partido de manera definitiva. De las 51 expulsiones totales, 48 correspondieron a la gresca final, que impidió al árbitro completar el protocolo habitual de mostrar la tarjeta en el momento: el colegiado optó por asentar todas las sanciones directamente en el acta ante la imposibilidad de identificar y apercibir a cada involucrado en medio del caos. Las otras tres expulsiones fueron las registradas en los dos episodios previos, con el juego en marcha. En total, 22 expulsados pertenecieron a Uberlândia y 29 a Mamoré , entre jugadores titulares, suplentes e integrantes de ambos cuerpos técnicos. Uberlândia y Mamoré deberán alistarse para disputar la revancha el próximo domingo 8 de noviembre en Patos de Minas, con el pase a la final en juego. Por el resultado de la ida, Mamoré puede perder por hasta un gol de diferencia para avanzar, mientras que Uberlândia necesita ganar por tres goles para clasificar sin necesidad de definición por penales. De todos modos, el Código Brasileño de Justicia Deportiva prevé suspensiones automáticas para los jugadores expulsados, aunque los clubes aún no fueron notificados formalmente por la FMF sobre las sanciones que podrían derivar del episodio, incluidas eventuales multas o la pérdida de localía.
Una batalla campal registrada el domingo 1° de noviembre en el Estadio Parque do Sabiá, en Uberlândia , estado de Minas



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