La familia real noruega no conoce lo que es la calma desde hace mucho tiempo. Mientras que la investigación sobre Marius Borg Høiby, hijo de la reina Mette-Marit , continúa acaparando titulares, este lunes la atención se dirige también hacia el entorno empresarial de la consorte. Su hermano mayor, Espen Høiby, está en el punto de mira de decenas de antiguos alumnos de una academia de pilotos que cerró sus puertas dejando importantes pérdidas económicas. Un grupo de 60 estudiantes de la Pilot Flight Academy , situada en el aeropuerto de Torp, ha decidido emprender acciones legales contra los responsables de la compañía tras su colapso a comienzos de año. Los afectados sostienen que la dirección demoró la declaración de insolvencia pese a conocer la delicada situación financiera del centro. La quiebra, ocurrida a principios de este año, dejó a 160 cadetes sin poder continuar su formación y provocó el despido de 40 trabajadores, además de comprometer las cantidades abonadas por adelantado por quienes aspiraban a convertirse en pilotos. Según explica El Español, las matrículas anticipadas rondaban las 250.000 coronas noruegas por estudiante, equivalentes a unos 21.500 euros. La situación ha llevado a los antiguos alumnos a organizarse con el respaldo del sindicato Parat para reclamar responsabilidades tanto por la vía civil como por la penal. La iniciativa judicial no se limita a Espen Høiby. También señala a Per Mikael Eriksson, antiguo director general y expresidente del consejo de administración. El administrador concursal, Kåre Jølberg, trasladó previamente documentación a la Policía noruega después de detectar posibles irregularidades societarias y contables. Los denunciantes consideran que la empresa siguió recibiendo dinero de los estudiantes cuando su continuidad ya estaba seriamente comprometida. El abogado que representa a los demandantes, Sigurd Kambestad, apuntó a la televisión pública NRK que Eriksson habría sido quien tomaba las decisiones efectivas dentro de la organización. La defensa, por su parte, rechaza esta interpretación. Kristoffer Aasebø, letrado de ambos señalados, considera que las acusaciones presentan una versión parcial de lo sucedido. En el caso de Espen Høiby, sostiene que no formaba parte del consejo de administración ni actuaba como representante de la academia ante sus alumnos. Respecto a Eriksson, argumenta que la gestión estuvo condicionada por las promesas de financiación de los accionistas, que finalmente no se materializaron. Una trayectoria ligada a la aviación Espen Høiby, de 67 años, es el mayor de los cuatro hijos de Sven O. Høiby y Marit Tjessem. Su hermana Mette-Marit tiene otros dos hermanos, Per y Kristin, además de un hermanastro materno, Trond Berntsen, que murió durante los atentados de Noruega de julio de 2011 cuando intentaba proteger a su hijo en la isla de Utøya. Lejos de la actividad institucional de la familia real, Espen ha desarrollado prácticamente toda su carrera profesional en el sector aeronáutico. Comenzó a trabajar como piloto en 1983 y tres años después se incorporó a Scandinavian Airlines (SAS), compañía en la que permaneció durante 28 años. Durante esa etapa llegó a ser capitán e instructor de vuelo y también ocupó puestos de responsabilidad empresarial. Su formación incluye un MBA cursado en la escuela de negocios IMD, en Suiza. En 2013 puso en marcha AAP Aviation, una compañía especializada en la selección y gestión de tripulaciones aéreas , de la que figura como fundador, propietario y consejero delegado. Su vinculación con Pilot Flight Academy ya había generado preocupación antes del cierre. A finales de 2025, distintos medios noruegos informaron de las dificultades económicas de la institución, marcada por deudas y procedimientos de cobro . Pese a ello, estaba previsto que las clases comenzaran en enero. Otro frente para la familia real noruega En el plano personal, Espen Høiby se ha casado en dos ocasiones y tiene cuatro hijos, tres de una relación anterior y uno con Renate Jonassen, con quien contrajo matrimonio en 2006. Su presencia en los actos oficiales de la familia real es poco habitual. Una de sus últimas apariciones públicas tuvo lugar el 9 de septiembre de 2026, durante el funeral del rey Harald en Oslo. La demanda llega en una etapa de especial vulnerabilidad para Mette-Marit, que se recupera del trasplante pulmonar al que se sometió en junio. A las preocupaciones relacionadas con su salud se suma la situación judicial de su hijo Marius Borg Høiby, cuyo caso continúa generando una enorme atención mediática. El joven ha sido condenado este año por abuso sexual después de ser imputado por 32 delitos entre los que se encuentran tráfico de drogas, violación y conducción temeraria. Hace unas semanas, su defensa solicitó la repetición del juicio para mejorar su condena.
La familia real noruega no conoce lo que es la calma desde hace mucho tiempo. Mientras que la investigación sobre Marius




Comentários