El Museo de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Los Ángeles presenta la exposición “The Horror Show” , un recorrido por un siglo de cine de terror que reúne cerca de 400 piezas y estará abierto hasta el 25 de julio de 2027 . La muestra, organizada en seis galerías temáticas por los curadores Jessica Niebel y Nicholas Barlow , exhibe desde la capa de Bela Lugosi hasta un traje de Freddy Krueger . La propuesta llega en el período previo a Halloween y reúne elementos de películas de distintas décadas, géneros y estilos. La crítica de David Mermelstein , publicada en The Wall Street Journal , la define como un recorrido “extraordinariamente completo, a veces asombroso y con frecuencia escalofriante”. El montaje busca ordenar un universo amplio de producciones mediante categorías reconocibles para el público. Las salas están dedicadas a los subgéneros Gótico, Psicológico, Científico, Slasher, Religión y Fantasmas, una distribución que permite recorrer la exhibición según los intereses o las preferencias de cada visitante. Reliquias de los primeros monstruos del cine La clasificación temática evita que los objetos aparezcan como una acumulación sin conexión. Según la reseña, los curadores consiguieron dar un eje a una colección diversa y propusieron vínculos entre piezas procedentes de filmes separados por décadas . La Galería de Ciencias incluye una mesa de operaciones utilizada en “El joven Frankenstein” (1974), de Mel Brooks. A poca distancia se expone una bola con cadena que apareció tanto en “Frankenstein” (1931) como en “La novia de Frankenstein” (1935), dos películas dirigidas por James Whale. En el sector dedicado al terror gótico se conserva un murciélago de utilería de “Drácula” (1931), de Tod Browning. La pieza es tan frágil que deberá ser retirada antes de que termine la exposición, según la información difundida. La misma sala reúne la capa que llevó Bela Lugosi al interpretar a Drácula y que el actor mantuvo consigo durante el resto de su vida. Para Mermelstein, verla de cerca equivale a observar “una reliquia religiosa”. Objetos de clásicos y producciones recientes Antes de llegar a las salas, un pasillo exhibe carteles originales de títulos que van desde “Nosferatu” (1922), de F. W. Murnau, hasta “El cuervo” (1963), de Roger Corman. La exposición reduce, en cambio, la presencia de fragmentos audiovisuales para concentrar la atención en los objetos. En la galería psicológica se muestra el hacha de “El resplandor” (1980), dirigida por Stanley Kubrick. También se encuentran el mono naranja, la camisa de fuerza y la carretilla que fueron empleados para confinar al personaje Hannibal Lecter en “El silencio de los corderos” (1991), de Jonathan Demme. El mismo espacio incluye la taza, el platillo y la cuchara vinculados al trance de “Déjame salir” (2017), de Jordan Peele. La convivencia entre materiales de obras antiguas y más recientes permite seguir cambios en las formas de representar el miedo en la pantalla. La galería Slasher, dedicada a relatos con asesinos que persiguen a sus víctimas, contiene una máscara de Leatherface de “La masacre de Texas” (1974). Allí también se exhibe un traje utilizado por Freddy Krueger en “Pesadilla en Elm Street” (1984) y una sierra de mano de “Saw” (2004). Una sala final refleja el cambio en las imágenes del terror El cierre de la exhibición está marcado por una sala de sangre , diseñada para parecer desordenada y peligrosa. Aunque no hay líquidos ni superficies resbaladizas, el efecto visual funciona como la salida formal del recorrido. Quienes no deseen atravesar ese sector solo pueden regresar por el camino de entrada. La crítica señala que ese final remite a una transformación del género: las películas de terror antes dependían sobre todo de la imaginación, mientras que muchas producciones actuales apelan a imágenes directas y viscerales. De acuerdo con el autor del artículo, en una tarde reciente entre semana, las galerías estaban llenas de visitantes de edades, géneros y procedencias diversas. Para la institución, que había afrontado cuestionamientos desde su inauguración de 2021, esa concurrencia representa una respuesta a su búsqueda de convocar a un público amplio. La exposición se suma a los antecedentes favorables del museo, entre ellos “Regeneration”, dedicada al cine afroamericano en 2022, y “John Waters: Pope of Trash”, presentada tres años antes. Mermelstein atribuye a Niebel y Barlow haber concebido una propuesta que “no rehúye lo antiguo en favor de lo efímero ni menosprecia lo popular en aras de lo esotérico”, esto quiere decir que crearon una exposición que combina clásicos del cine de terror con producciones populares y obras de distintos estilos.
El Museo de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Los Ángeles presenta la exposición “The Horror Show” , u

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