Hace un mes fue mamá de Delfina, lo único importante por estas horas para ella y su familia. También para sus seguidores y los televidentes de su papá, Sergio Lapegüe. Siempre quiso ser actriz y cuando terminó el colegio estudió actuación, historia del teatro, acrobacia, entrenamiento corporal pero sentía que le faltaba algo y eligió estudiar Gestión de medios y entretenimientos en la UBA para conocer el negocio y como plan b. Protagonizaba una obra de teatro en la calle Corrientes cuando quedó embarazada y hoy, un mes después de tener a su hija, su primera salida es para visitar Infobae. – Se siente raro y se siente lindo a la vez. – Sos libre un ratito. – Sí. Me saqué leche por primera vez hace dos días para ir preparando al padre, que le dé mamadera. – Delfina es el tema, hace muy poco estabas haciendo la obra de teatro que más te gustó hacer, con actores importantes. Apareció Delfi en la panza y lo pudiste hacer un tiempito más. – Sí, “Casual” con Diego Gentile, Carlos Belloso, Malena Guinzburg dirigida por Pablo Fábregas, un obrón. Hasta la semana 34 del embarazo estuve en el teatro, fue hermoso profesionalmente y personalmente poder unir esas dos cosas al mismo tiempo. “EL QUERÍA SER PADRE YA, YO LE DIJE: AHORA NO ESTOY” – Vos querías desarrollar tu carrera antes de ser mamá. – Sí. Tomi, mi pareja, quería ser padre ya, él ya estaba para encarar el proyecto familiar, empezar a buscar de a poco. Yo le dije: mirá mi amor, ahora no estoy. Banquemos, quiero hacer esta obra de teatro, después lo vamos viendo, vamos charlando a ver qué pasa. – Estabas en un momento importante como actriz, él plantea la paternidad, ¿te gustó la idea que él planteó? – Me parece re tierno que él quería, pero él me bancaba, decía: está bien, esperemos. Fui a la ginecóloga con él, tuvimos esta charla. Le dije que estaba cansada de tomar pastillas anticonceptivas también porque no me hacían bien y me dijo que una vez que las dejara no iba a quedar embarazada al toque porque el cuerpo tarda en acomodarse. ‘No te frustres si pasan dos meses y no quedás, el organismo se está limpiando’. Nos quedamos con ese concepto, que no iba a pasar nada. Nos empezamos a cuidar con preservativos hasta que yo quisiera empezar a buscar. – Pasó. – Dejé las pastillas y a los tres días sucedió la magia. - Me da ternura cuando él plantea, ¿por qué no somos padres? En general somos las mujeres las que lo planteamos cuando aparece el reloj biológico. – Totalmente. Él siempre quiso ser padre relativamente joven y además él pensaba en que los abuelos estuvieran bien para vivir el momento, tenía muy presente eso, que nuestros padres estén bien para vivir el abuelazgo. De hecho, recién arranca Delfi y ya plantea tres. En ese nivel está él. – ¿Y qué hacés? – Yo le freno el carro. Somos muy parecidos, los dos somos muy intensos pero yo trato de llevarlo a tierra, vivamos el momento, disfrutemos esto ahora. – Después del parto el cambio hormonal es muy drástico, una está ciclotímica, sensible y llorona. – Sí. Qué locura. Este mes es muy importante la red de contención, la red de apoyo, el círculo. Nosotros somos afortunados y gracias a eso estoy bastante bien, a veces uno romantiza la maternidad y se habla menos de esta parte. – Hablarlo sirve. – Creo que recontra sirve tenerlo presente y saber que es normal que te pase. “CUANDO NO PODÉS DORMIR LA CABEZA SE TE DISPARA, EMPEZÁS A PENSAR TODO MÁS OSCURO” – ¿Qué es lo que sentís? – Fue un solo día por falta de sueño. Cuando uno duerme mal o no podés dormir durante toda la noche, la cabeza se te dispara, empezás a pensar todo más oscuro. Me pasó un solo día y ese día tenía terapia por videollamada. Fue bueno haber tenido justo ese día. – ¿A dónde te habías ido? – ‘No sé si voy a poder con este cansancio’. Claramente podemos y más de lo que creemos. “¿CÓMO VOY A HACER PARA SOSTENER? ¿DURANTE CUÁNTO TIEMPO VA A SER ESTO? TODOS LOS DÍAS SON IGUALES ACÁ ADENTRO, NO SALGO” – En ese momento sentías que no. – ¿Cómo voy a hacer para sostener? Y también pensaba, ¿cuánto tiempo? ¿Durante cuánto tiempo va a ser esto de dormir así? Empecé a pensar así. Después se me acomodaron las ideas y listo. Empezás a meterte en un círculo de… ‘Todos los días son iguales y estoy acá adentro, en casa, no salgo’. Yo sé que es un período. “¿CÓMO VOY A HACER? ME PONGO A PENSAR MUCHO EN MI MAMÁ Y EN TODAS LAS MUJERES” – ¿Cuáles son las ideas más importantes que aparecen? ¿El encierro? ¿La repetición? ¿La responsabilidad? – ¿Cómo voy a hacer? ¿Cómo voy a hacer? También me pongo a pensar mucho en mi mamá, en cómo hizo en ese momento y en todas las mujeres y digo: poder se puede. – Puede volver a pasar, estamos en el puerperio. – El momento este sí, totalmente. Tomi está muy presente, ni bien me agarró este bajón me trató de ayudar a salir ahí, ‘charlémoslo’, me dijo, ¿qué sentís? ¿Qué te pasa? Me decía, ‘lo estás haciendo bien’, ‘somos equipo’. Muy presente en ese sentido y eso creo que ayudó. – Te costó enamorarte, pero llegó el hombre. – Sí, tremendo. Me costaba conectar con alguien. Estaba complicado el tema, sí, complicado coincidir con alguien que quisiera avanzar, proyectar. – ¿Qué es lo que te gusta especialmente de él? ¿Qué es lo diferente? – La diferencia es que yo soy mucho más relajada y él es más cuida. ‘Que no se pongan perfume’, ‘que no le den besos en la mano ni en la cara’. Es muy cuidador, yo soy más relajada. Entonces nos complementamos, si fuéramos dos padres obsesivos pobre Delfi, estaría muy sobreprotegida. – Tenés permiso para relajarte, hay otro que se ocupa de las obsesiones. – Sí, tal cual. Le habla a la pediatra, le manda mil mensajes por día, hasta el domingo a la noche… Le escribe todo el tiempo a la pediatra, por cualquier cosa. – Para muchos de tu generación no tienen mucha importancia los ‘papeles’, ¿cómo es para vos? – ¿Casamiento decís? Yo me quiero casar, sí, me quiero casar. Le dije: me gustaría casarme. Somos los dos ansiosos, claramente, me gustaría casarme antes del segundo hijo. O sea, ‘andá pensando en la propuesta’. Me gustaría por la ceremonia, festejar, celebrar el amor. Me gusta la fiesta. – Y él no dijo que no, le gusta todo. – A él le gusta todo. Tenía prioridad por tener hijos más que por el casamiento. Pero le gustaría casarse también. “HAY UN MONTÓN DE COSAS QUE PASAN QUE UNO NO MUESTRA EN LAS REDES” – Estás en una familia donde todos cuentan todo públicamente, incluida vos. ¿Hay cosas que no se muestran? – Un montón, uno elige mostrar. Hay gente que me pregunta en Instagram, ¿no aparecen tus suegros o los abuelos? Vienen todos los días mis suegros, recontra están, solo que no los muestro. Uno muestra el 10% de la realidad de la vida, hay un montón de cosas que pasan que uno no muestra. – También están en Instagram tu papá, tu mamá, es como un reality show. – Sí. Otro le escribió a Tomi que mi mamá estaba todo el tiempo, y mi mamá viene una vez por semana y el fin de semana. Nosotros vivimos en zona norte y ellos en zona sur, no viene tanto, pero como muestro cada vez que viene la gente piensa que está todo el tiempo. “ME ENCANTARÍA QUE MIS VIEJOS ESTUVIERAN CERCA” – ¿Está bueno que tus viejos vivan lejos? – A mí me encantaría que estuvieran cerca, porque creo que vendrían todos los días. – ¿No los convenciste? – No, no hay forma, intentamos. La más dura es mi mamá que no se quiere ir de Lomas de Zamora. – Tenemos un problema, una a la mamá la quiere tener a mano. Es la persona a la que le podemos dejar el bebé, nos quedamos tranquilas. – Hacemos videollamada todos los días. Sí, me encantaría tenerla obviamente todos los días, por suerte tengo muy buena relación con mi suegra, con mi suegro y ellos son re presentes. Ella entró en una etapa de la vida donde dijo ‘yo ya di todo por los demás, ahora necesito liberarme un poco, pensar un poco en mí’. Le gusta ir al gimnasio. Siempre dejó todo por los demás, ante el pedido mío, de mi papá o de mi hermano, por su familia dejaba todo. Me parece que está bueno que diga ‘no voy a dejar todo’, porque si das todo te quedas sin nada vos. – Bochi ya decidió. – Totalmente. Yo la entiendo y le veo el lado positivo, claro. – ¿Cómo es ser la preferida de papá? – ¿La preferida para vos soy yo? Jajajaja. Mi hermano también, para mí somos bastante pares. Todos tenemos mucho orgullo por mi hermano. Quizás ‘la nena’, la típica, la hija mujer con el padre. – ¿Lo aprovechás? – Tenemos muy buena relación, somos tan parecidos también con él… de personalidad. – Les gusta el deporte, les gusta trabajar. – Sí, le gusta mucho trabajar. Ahora él está viniendo todos los fines de semana a casa por más que está cansadísimo porque toda la semana trabaja mucho, viene sábado, domingo y lo disfrutamos. Se podría quedar a dormir, pero no. “MI PAPÁ Y YO ESTAMOS LA MAYOR PARTE DEL TIEMPO DE BUEN HUMOR, SOMOS MÁS LIVIANOS” – ¿Qué es lo bueno que tenés de tu papá y lo que no es tan bueno y tenés que hablar en terapia? – Lo bueno para mí es el sentido del humor, estamos la mayor parte del tiempo de buen humor. No queremos problemas con nadie, somos muy tranca, queremos llevarnos bien con la gente, que esté todo bien. - Tienen paciencia. – Si, mucha paciencia. Hay energías livianas y energías más pesadas, nosotros somos más livianos, vamos flotando. Lo malo creo es esto de anteponer el trabajo. Tomi me lo ha marcado. Yo tenía que hacerme una ecografía y si estaba trabajando sentía que tenía que quedarme en el trabajo, siempre el trabajo es la prioridad. Y también nos parecemos en no saber decir que no a cosas de trabajo, por miedo a que no te vuelvan a llamar. “A VECES NO REGISTRO QUE ESTOY CANSADA, QUE MI CUERPO TIENE QUE FRENAR, LE PASA LO MISMO A MI PAPÁ Y TIENE 62” – ¿Dejás de hacer algo por trabajar? – A veces. Yo quería seguir con el teatro hasta parir, llegó un momento que me Tomi me decía, pero ¡estás cansada! Y sí, a veces no lo registro. Mirá, me doy cuenta hablando con vos, hago terapia de repente acá. No registrar que estás cansado, que tu cuerpo necesita frenar un poco. Eso de ‘puedo más, puedo más’, tal vez no te escuchás. Creo que a él le pasa, a mi papá, es por ahí. Lo estoy registrando ahora, sabiéndolo en él, también me doy cuenta que me pasa esto mismo. Creo que lo estoy trabajando para que no me pase como a él, que tiene 62 años. - ¿Deja terapia tu papá, viste? Hablemos de eso. – Tal cual. Hay que hacer terapia, es muy importante. “MAMÁ ME DIJO, TODOS VAN A CUIDAR A DELFI, YO TE VOY A CUIDAR A VOS” – Otro de los cambios que provoca la llegada de Delfina es que la gente ya no pregunta, ¿cómo estás? Preguntan cómo está ella. – Es cierto. Por eso mi mamá me dice que ‘todos van a estar pendientes de Delfi, yo te quiero cuidar a vos’. Mi mamá sigue cuidándome. Dije, guau, es verdad, la madre tiene que estar bien para cuidar a su hija, ¿no? “SON 28 DÍAS DE RECIÉN NACIDO Y YA LOS CUMPLIÓ, ESTOY MEDIO MELANCÓLICA. HAY QUE DISFRUTAR ESTE MOMENTITO” – Cuando la mirás ¿pensás que va a crecer, que se va a convertir en una nena y después en una mujer? – No lo puedo creer. Todo el mundo te dice ‘disfruta este momento porque pasa rápido’. Son 28 días de un recién nacido, nada más. Ya los cumplió, ya está. Dos años de bebé, tres egresos, jardín, primaria, secundaria, 15 primeros días de clases y la vida se te pasa. Estoy re en esas, estoy medio melancólica pero es verdad. Hay que estar muy en el presente para poder disfrutar este crecimiento, este momentito. – ¿Cuándo empezaste a contar los días, los meses, los años? – Con Tomi estamos en esa, nos ponemos a ver reels para entrar en conciencia de que las cosas pasan así. Creo que cada vez pasan más rápido, por el uso de los teléfonos se te va la vida en eso. Durante el embarazo empecé a entrar en esa. – Un bebé muy chiquito deja muy poco tiempo, tampoco hay tiempo para la melancolía, siempre hay algo que hacer. – Todo el tiempo. Yo le estoy dando la teta y estoy muy pendiente de eso, es cada tres horas más o menos. Ocho tomas diarias es más o menos cada tres horas. – ¿Tenés un Excel o algo así? – Ahora hay aplicaciones. No, me acuerdo. Entonces estoy muy pendiente de cuando le tengo que dar la teta y los días se me pasan así hoy. – Porque además tenés que comer, ducharte, ir al baño, a veces ir al médico. – El otro día le pedí a Tomi que se quedara en casa y me fui caminando a la farmacia, imagínate. – Programón. – ¡Programón! El súper otro, todavía no fui al súper. Ahora empecé a sacar leche para dejarle mamaderas, eso te da un poquito más de libertad para poder hacer algo. – Puede pasar que no quieras salir muchos meses también. – Obviamente. A los dos meses hay que darle otras vacunas. Ahora estoy trabajando desde casa con las redes. No te digo que puedo grabar todos los días, pero sí trato de grabar un día en la semana. – Hay dos experiencias, las que sienten claustrofobia y necesitan volver a salir y las que prefieren quedarse en casa todo este tiempo. – Si. Yo salgo a caminar un poquito, tomo aire, renuevo, eso sí me gusta. Pero media horita y ya siento que tengo que volver a ver cómo está. Todo día a día y me voy a permitir lo que tenga ganas en el momento. Lo que sí me está pasando es que me cuesta más recibir visitas porque por ahí vienen después del trabajo, a las seis de la tarde. Y es el horario donde se pudre un poco todo, el famoso horario de las brujas, yo me pongo un poco incómoda porque ella se pone mal y llora y necesito que ella esté bien. Entonces prefiero que no venga nadie, quizás mañana tengo ganas de que venga alguien. – ¿Cómo era la vida antes de Delfina? ¿Quedó lejos, no? – Yo era muy culo inquieto, estaba muy activa, gimnasio, trabajar, siempre tenía un plan. La vida sigue, yo me metí en un submundo. “LO QUE PARA MÍ DIFÍCIL ES NO PODER DORMIR. ESTÁS MÁS IRASCIBLE, TE DAN GANAS DE PELEAR” – Viene una mujer que está embarazada y te pregunta qué es lo mejor que me va a pasar y qué es lo peor, estoy asustada. – Lo que para mí es difícil es el tema del sueño, el cansancio, el no poder dormir que pasa a veces. Me ha pasado que se levantara a las dos y que no se durmiera hasta las seis, y te puede pasar que tenga noches en las que llora que es peor. Pero por ahí no está llorando, está tranquila pero con los ojos abiertos como un búho. Todavía no distingue el día de la noche y es algo que tiene que aprender. Para mí eso es lo más difícil porque el sueño afecta todo el resto del día. Te afecta la cabeza, te afecta los pensamientos, estás más irascible, te dan ganas de pelear con la gente, con tu pareja tal vez tenés más roces. Pero sacando eso es el amor más… Yo nunca imaginé este amor. Es otro nivel, no se puede explicar. “YO NUNCA IMAGINÉ ESTE AMOR, ¿CÓMO TE PUEDO AMAR TANTO EN TAN POCO TIEMPO?” – Es incomparable. – Es incomparable. Tan chiquitita, ¿cómo te puedo amar tanto en tan poco tiempo? No sé cómo. Es increíble. – Es estar enamorada. – Sí. A veces cuando llora me hace reír, parece la chilindrina, pobrecita mi amor. El primer recurso al que yo recurría cuando estaba así era la teta, porque la teta es por hambre, por ansiedad o porque le duele la pancita. ¿Qué pasó? Me consumía, le daba la teta y a la media hora le estaba dando de vuelta. Ese día me dio el bajón, ‘yo soy esto nada más’. Ahora empecé a regular un poco más estas tomas cada cada dos o tres horas y tratar de buscar otros recursos, el paseíto, las posiciones físicas. Pero uno va aprendiendo, nos vamos a equivocar.
Hace un mes fue mamá de Delfina, lo único importante por estas horas para ella y su familia. También para sus seguidores





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