Austin, 27 oct (EFE).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró este martes dos mítines en Texas, en su tercera visita al estado en un mes, para movilizar a sus bases ante el avance de los demócratas en las encuestas, a una semana de unas cruciales elecciones de medio mandato. En Texas, ningún demócrata ha ganado una elección de alcance estatal en más de 30 años. Sin embargo, la candidatura de James Talarico al Senado y cuatro reñidas contiendas por escaños en la Cámara de Representantes en el sur del estado, entre ellas la del cantante Bobby Pulido, han dado esperanzas a los demócratas y puesto en alerta a los republicanos. Con paradas en Corpus Christi, en la costa del golfo de México, y Lubbock, en el noroeste del estado, Trump buscó impulsar a los candidatos de su partido con promesas de prosperidad económica y ataques a sus rivales por sus posiciones sobre inmigración y derechos de las personas transgénero. En Corpus Christi, el mandatario dio especial protagonismo al sector energético, en un momento en que el encarecimiento de los combustibles por la guerra con Irán agrava las dificultades de los estadounidenses para afrontar el costo de vida. En el sur del estado, Trump promovió la llegada de un buque con un millón de barriles de petróleo venezolano, el primero que llega al país como parte del acuerdo entre Washington y Caracas, nueve meses después de la intervención militar en el país suramericano en la que fue arrestado el expresidente Nicolás Maduro. "Los precios de la gasolina y del diésel pronto bajarán. Se desplomarán para el consumidor", prometió ante sus seguidores. La gasolina costaba este martes una media de 4,27 dólares por galón, frente a los 2,98 dólares al inicio del conflicto con Irán, según la asociación automovilística AAA. El alza de los combustibles se suma a otras presiones sobre el bolsillo de los estadounidenses: la inflación interanual alcanzó el 3,7 % en septiembre, cuando la gasolina se encareció un 9,1 % respecto al mes anterior, según los datos oficiales. Aunque reconoció que había previsto un aumento del precio del petróleo antes de atacar Irán, Trump defendió su decisión como necesaria para impedir que ese país obtuviera un arma nuclear. "Dolor a corto plazo, pero beneficios a largo plazo", sostuvo el presidente, quien también aseguró que Estados Unidos está "ganando una fortuna" por la situación en Oriente Medio. Trump vinculó al candidato republicano Ken Paxton con la industria petrolera del estado y acusó a Talarico, a quien tildó de comunista, de querer desmontar la industria energética estatal. Aunque Talarico ha criticado los combustibles fósiles como legislador estatal, su programa para el Senado propone proteger los empleos del petróleo y el gas e impulsar las energías renovables. El mandatario insistió en su llamamiento a las bases para que voten, como si él "estuviera en la papeleta", y repitió su polémica promesa de entregar pagos de 5.000 dólares a todos los ciudadanos si los republicanos mantienen el control de ambas cámaras del Congreso. Varios miembros del Gabinete acompañaron a Trump en los mítines, incluido el secretario de Estado, Marco Rubio, quien subió al escenario en ambas ciudades para alabar, con pocas frases, las políticas del Gobierno republicano. Los republicanos se juegan el control del Congreso en los comicios del 3 de noviembre, que renovarán la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. Una victoria demócrata en cualquiera de las dos cámaras podría poner freno a la agenda del mandatario durante los dos últimos años de su mandato. EFE (foto)
Austin, 27 oct (EFE).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró este martes dos mítines en T
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